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Animarnos a amar como Dios / Jesús… ¡Nada menos!

La Biblia, que no suele “andar con chiquitas”, nos pone un desafío mayúsculo, ¡el amor! Y, para darle entidad, nos invita a “amar como Dios”, o “como Jesús nos amó”. ¿No es excesivo? ¿Quién puede amar como Dios? ¿Quién puede amar como Jesús? En estos párrafos pretendo “recoger el guante” e intentar mirar ambos aspectos con la intención de entender qué nos dice el profeta y qué el evangelista.

«ve y ama… como ama Yahvé…» (Oseas 3,1)

El texto se encuentra en la sección narrativa del profeta, probablemente uno de los párrafos de mayor ternura de todo el Antiguo Testamento.

Veamos el contexto (omitimos algunos temas debatidos que no hacen a la intención de esta página). Oseas toma por mujer a Gómer (1,3) que se dedica a la prostitución (¿sagrada?) y engendran un hijo al que pondrán el nombre Yizreel (1,4). La motivación de este nombre – una región de llanura (Jue 6,33), donde hay una fuente (1 Sam 29,1) pero está ligada al derramamiento de sangre: fue allí que la reina Jezabel tiene un palacio (1 Re 18,45-46) y asesina a Nabot con la finalidad de apropiarse de su viña para su marido, el rey Acaz (1 Re 21,1) y allí el general Jehú – luego rey de Israel – provoca una increíble masacre, comenzando por Jezabel, y toda la corte y sacerdotes (2 Re 9,30.36; 10,6.7.11). El hijo del profeta recibe ese nombre porque “dentro de poco visitaré yo la casa de Jehú por la sangre derramada en Yizreel, y pondré fin al reinado de la casa de Israel. Aquel día romperé el arco de Israel en el valle de Yizreel” (Os 1,4-5).

Gómer tiene todavía dos hijos más (¿con Oseas?, no se dice); la primera es una hija a la que pone el nombre de Lo’-ruhamah [no-compadecida] “porque ya no me compadeceré [raham] de la casa de Israel ni los perdonaré” (1,6). El término raham alude al seno (materno), y de allí a la ternura, la compasión, la misericordia, el amor, y puede traducirse con cualquiera de estas variantes (ver Os 14,4 referido al huérfano); en Oseas 9,14 refiere al seno abortivo. Lo cierto es que el nombre de la hija refiere a que Dios “ya no” lo tendrá por Israel como lo tuvo desde el origen (Ex 33,19; Dt 13,8; 30,3). El siguiente hijo recibe por nombre Lo’-ami “ [no-mi-pueblo] porque ustedes no son mi pueblo [‘am] ni yo soy el que estoy con ustedes” (1,9). Nuevamente nos remite al comienzo, al mismo nombre “Yahvé” (yo soy el que estoy [con ustedes]); Dios da por terminado lo que empezó en el Sinaí.

Sin embargo, sin explicación, irrumpe una nota de esperanza: los dos pueblos se reunirán, y “no mi pueblo” se llamará “hijos de Dios vivo” (2,1), será “grande el día de Yizreel” y digan a sus hermanos “mi pueblo [‘ami] y a sus hermanas “compadecida” [ruhamah] (2,3). Aunque, en seguida, parece continuar la misma tesitura crítica a su mujer “pleiteen con su madre (obviamente dirigida a sus hijos) … ella ya no es mi mujer” (2,4). Su objetivo es que “quite las prostituciones”, si no, de sus hijos “no me compadeceré” (2,6). La prostitución remite a los amantes que la alimentan: pan, agua, lana, lino, vino, aceite (referencia a los dioses de la fecundidad, como Baal, propios de Canaan; 2,7). Pero lo que hará Yahvé es impedirle ir con ellos (vallas, barreras) con la finalidad de que diga “voy a volver con mi primer marido… me iba mejor que ahora” (2,9). Evidentemente Oseas lee su historia personal (él y Gómer) a la luz de la relación de Yahvé e Israel, y la infidelidad remite a la idolatría de Israel que pretende fecundidad con los dioses paganos:

Ella no había comprendido ella que era yo quien le daba el trigo, el vino y el aceite, ¡la plata y el oro en abundancia y lo empleaban haciéndose un ídolo! Por eso volveré a tomar mi trigo a su tiempo y mi vino a su estación, retiraré mi lana y mi lino que habían de cubrir su desnudez (Os 2,10-11)

Y, para lograr su cometido, el amante la engaña (seducirla) y la lleva al desierto, lugar sin fecundidad, lugar del amor primero… y “allí les daré sus viñas” y “responderá como en su juventud” (2,16-17) y “me llamará esposo [‘ish] mío y no Baal mío” (2,18 [además de la referencia a la divinidad, baal también significa “señor”]). Y el “precio” de este reencuentro de amor será “derecho (tzedaqa), justicia (mishpat), afecto (jesed), cariño (rahamim), fidelidad (‘emun’ah), conocimiento (yada’) de Yahve (2,21-22; señalo los términos hebreos porque todos son importantísimos); eso – ¡nada menos! – es el compromiso de amor de los amantes. La consecuencia de esto:

responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra [es decir, lloverá, ¡fecundidad!]; la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Yizreel. Yo la sembraré para mí en esta tierra, me compadeceré de «No-compadecida», y diré a «No-mi-pueblo»: Tú «Mi pueblo», y él dirá: «¡Mi Dios!» (2,23-25).

Después de este final esplendoroso, el capítulo 3 parece volver atrás. Parece retomar el comienzo con evidente referencia histórica a la relación de Israel y su infidelidad persistente. Pero, y aquí la frase: ¡Así ama Yahve!

El que en su irritación inicial había dicho “ya no”, es un “Dios misericordioso [rahum] y clemente [hanun], tardo a la cólera y rico en amor [jesed] y fidelidad [hemet]” (Ex 34,6; ver Jon 4,2).

Israel está, desde los orígenes hasta los últimos escritos, invitado al derecho y la justicia (mishpat we tzedaqa; aparecen juntas en los textos más diversos casi 50 veces en la Biblia hebrea), pero – es frecuente también – la insistencia en que el pueblo no las ha respetado. Los diferentes autores reaccionan diferentemente, pero Oseas lo presenta en “clave amor”, amor esponsal (en el sentido de los esposos de aquel tiempo, por cierto; no hemos de entenderlo en el sentido contemporáneo). Amor que no supone ignorar las infidelidades, lo que provoca enojo e, incluso, ruptura de las relaciones. Pero ese amor, que se expresa en el perdón, supone también reencuentro, reconciliación, e, incluso, hasta trampa (seducción) con la finalidad de reconquistarla. Ciertamente no como si “acá no ha pasado nada” pero si un reencuentro de “amor y fidelidad” que se expresa – en ese caso, políticamente – en los nombres de los dos hijos últimos. Dios se ha enojado, ha roto con su esposa, con su pueblo… pero el amor que le tiene implica que el “ya no” cambiará y “sucederá aquel día” que “mi pueblo” me dirá “mi Dios” …

“ámense los unos a los otros como yo los he amado” (Juan 15,12)

Después de mostrar a Jesús en su ministerio, el Evangelio de Juan decide presentar un largo discurso de despedida de Jesús con “los suyos” (13,1; ver 13-17). Es un ejemplo para que “hagan como yo hice con ustedes” (13,15), y eso es indicado como “amor” (13,34) que es un amor como el del Padre por Jesús (15,9), que lleva a ambos a ser “uno” (17,11), porque, así como el Padre ama al Hijo así también ama a “los suyos” (17,23), expresado, también, como un “guardar los mandamientos” (15,10) pero un mandamiento que es, precisamente, “amar” como él amó (15,12).

Ciertamente, la pregunta es ¿cómo amó Jesús?, y Juan mismo lo dice: “¡hasta el extremo!” (13,1). Este extremo es, ciertamente “poner la vida”, como el pastor que se “pone” delante del peligro para proteger a sus ovejas (10,11.15) o el amigo que arriesga su vida para defender al suyo (15,13) o Pedro, que, acelerada e impulsivamente, dice que arriesgará su vida por Jesús (cosa que no hace, por cierto, 13,37-38). Este arriesgar la vida, “ponerla” delante del peligro (10,17-18) es razón por la que el Padre ama al Hijo (“por eso”). Ese extremo, ciertamente, lo lleva a la muerte, porque la vida le es arrebatada; él la pone, otros la toman. Ese amor, ese extremo que es servicio, ponerse en el último lugar los unos en bien de los otros (13,4.17). Pero eso provoca vida: “el Padre tiene vida en sí mismo y también le da al hijo tener vida en sí mismo” (5,26). Amor y vida van juntos en Juan: “tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino tenga vida eterna” (3,16).

 

El amor “como” el de Jesús no es un “cómo” en cantidad, sino en “intensidad”, sin guardarse nada, entregando (“poniendo”) todo, arriesgando incluso la vida en bien de quienes son amados.

El “como”, insistimos, no ha de entenderse “cuánto”, porque parecería imposible: ¿amar como Dios? ¿amar como Jesús? Pero los textos no se detienen en un tema de cantidad y perfección, sino en una propuesta de vida; amor capaz de perdón (insisto, también, no un perdón que ignora o invisibiliza lo ocurrido, sino que se mueve para pretender en los amados un cambio de actitud), amor capaz de no guardarse nada (hasta el extremo) en beneficio de quienes son amados y es capaz de arriesgar todo, precisamente por ellos. De ese amor se trata…

Imagen tomada de https://www.youtube.com/watch?v=eTc_2Ix8O3I

 

Cultivar un realismo saludable en la política

En su encíclica Magnifica Humanitas: «Sobre la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial», León XIV nos confronta con el desafío de construir una «civilización del amor» en medio de la expansión de una «cultura del poder». Comienza observando que «se está estableciendo una cultura del poder, en la que la disponibilidad de medios y la capacidad de dominar tienden a dictar la agenda y los criterios de toma de decisiones, relegando el bien común de la humanidad a un segundo plano y reduciendo el drama concreto de los pueblos en guerra a una variable secundaria frente a los intereses estratégicos» (MH 188). Afirma que «la construcción de un mundo en estado de beligerancia permanente es un mal» que debe ser denunciado (MH 110). Y recuerda que, “incluso en las noches más oscuras, el Señor levanta hombres y mujeres capaces de no resignarse y de perseverar en el bien”, advirtiendo que “la gracia no elimina el conflicto con un gesto mágico, sino que genera una resistencia activa al mal y una sorprendente creatividad en el bien” (MH 211).

En este contexto, aboga por la construcción de una «civilización del amor». Insiste en que «todos podemos poner de nuestra parte» (MH 212-213). Habla de la importancia y la necesidad de «palabras conciliadoras» (MH 214), «construir la paz en la justicia» (MH 215), «adoptar la perspectiva de las víctimas» (MH 216-217), «cultivar un realismo sano» (MH 218), «revitalizar el diálogo» (MH 219), promover la «diplomacia» y el «multilateralismo» (MH 224-227), «orar y tener esperanza» (MH 228). Frente a todo tipo de pesimismo y resignación, León XIV insiste en que «la civilización del amor no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente. Consiste en traducir la caridad en estructuras de justicia, en dar forma institucional a la fraternidad y en considerar al otro —ya sea una persona o un pueblo— como un aliado necesario en la construcción del bien común» (MH 186).

Un punto fundamental en la construcción de la civilización del amor es cultivar «un realismo sano que evite tanto el idealismo político como el cinismo» (MH 218). Frente a un idealismo que gira en torno a una realidad idealmente construida y a un realismo degradado que confunde la observación con la resignación, León XIV insiste en un realismo auténtico que no renuncia a transformar el mundo. Esta postura «comienza por comprender claramente los intereses, los temores, los vínculos y las relaciones de poder, precisamente para calcular qué es posible lograr y con qué cambios. No reduce la política a la moral, pero tampoco se rinde ante la violencia: busca soluciones viables para que la paz sea más que una palabra, es decir, instituciones creíbles, garantías verificables, negociaciones pacientes, prevención de conflictos y protección de la población civil» (MH 218).

Lo que se aplica a la reflexión y promoción de la paz en un mundo en guerra también se aplica al discernimiento político en un proceso electoral. La política no funciona en términos de “todo o nada”. Es necesario discernir y elegir, entre las posibilidades disponibles, la que más favorezca el bien común, la justicia social y la protección del medio ambiente. Si bien por diferentes razones, tanto el idealismo (política ideal) como el realismo degradado (fatalismo y resignación) terminan siendo una forma sutil de “lavarse las manos” ante situaciones tan decisivas para la sociedad. A diferencia del realismo auténtico , que evalúa críticamente las posibilidades que existen y decide por la que mejor se corresponde con las exigencias evangélicas de construir una sociedad más justa y fraterna y cuidar nuestra casa común. Esto no significa apoyo incondicional ni ausencia de crítica, ni sumisión ni servilismo a ningún partido o candidato. Significa un compromiso ético-espiritual (¡no solo discurso!) con la construcción del bien común.

En el caso específico de estas elecciones en Brasil, una ventaja radica en que ambos proyectos de gobierno, representados por los dos candidatos, son ampliamente conocidos. Y no solo a través de sus discursos, sino también a través de sus prácticas políticas e incluso gubernamentales. Es importante comparar los proyectos y prácticas políticas y gubernamentales de ambos candidatos. Y, basándonos en el Evangelio de Jesucristo y la Doctrina Social de la Iglesia, plantearnos algunas preguntas: ¿Favorece y promueve la justicia social, los derechos humanos, los derechos laborales, las políticas públicas, la protección del medio ambiente, la democracia, la soberanía, etc.? ¿O favorece y promueve la concentración de la renta, los recortes en las políticas sociales, la destrucción de los derechos laborales, la aversión a los derechos humanos, la destrucción del medio ambiente y los ataques a la democracia y la soberanía?

«¡No temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo!» (MH 16). ¡No dejemos de votar! ¡No seamos como Pilato! ¡Votemos pensando en el bien común, en la justicia social y ambiental! ¡Votemos pensando en los pobres, marginados y oprimidos de la sociedad! ¡Votemos pensando en el cuidado de nuestra casa común!

¡Buen juicio!

¡¡¡Buen voto!!!

https://portaldascebs.org.br/cultivar-um-saudavel-realismo-na-politica/

 

 

El cuidado de la Creación es una cuestión teológica

La Comisión Teológica Internacional publica el documento «Cuidar nuestra Casa común», que invita a una «respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario». La cuestión ecológica es una cuestión teológica: la manera en que se cuida la Creación revela y configura la relación con Dios. El deterioro del medio ambiente es alarmante y se requiere una acción urgente en favor de la sostenibilidad del planeta. Nadie es una mónada, todo está conectado: «Escuchar el grito de la Tierra y de los pobres».

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Signos de octubre pone la mirada en el Perú que recibirá al Papa León XIV

La edición de octubre de 2026 de la revista Signos, del Instituto Bartolomé de Las Casas y el Centro de Estudios y Publicaciones, invita a reflexionar sobre los desafíos políticos, sociales y eclesiales del Perú.

El número aborda las elecciones de 2026 y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana, analiza la realidad que encontrará el papa León XIV durante su próxima visita al país y examina los retos educativos a partir de los resultados de las pruebas PISA. Además, incluye una reflexión bíblica sobre la responsabilidad de cuidar la vida y los bienes comunes, información sobre el Encuentro Hispanoamericano del Movimiento Laudato Si’ y el testimonio de una experiencia de solidaridad que invita a escuchar y aprender de las comunidades.

Te invitamos a leer y descargar el suplemento completo para profundizar en estas reflexiones que vinculan la fe, la justicia social, la participación ciudadana y el compromiso con los más vulnerables.

¿Dios está con los poderosos?

Religión, ideología y derechas en América Latina: de la crítica de Marx a la teología de la liberación

¿De qué lado está Dios cuando la riqueza se concentra en pocas manos y millones de personas tienen dificultades para vivir dignamente? ¿Qué sucede cuando se invoca el Evangelio para defender determinados valores, pero se dice poco frente al hambre, la desigualdad y la exclusión? ¿Puede una religión hablar en nombre de los pobres y, al mismo tiempo, terminar justificando un orden social que los mantiene en esa situación?

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Rita Segato: las iglesias han tenido un rol “absolutamente central” en el resultado electoral en Brasil

En un coloquio organizado por el Instituto de Historia de las Ideas, la antropóloga argentina analizó la expansión del pentecostalismo y su influencia en la política del Cono Sur.

En el marco del proyecto de extensión “Democracias Desafiadas en el siglo XXI”, integrado al proyecto de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC) I+D “Narrativas, representaciones, memorias y mitologías: etnografías y reflexividades acerca del racismo, la diferencia, la diversidad, la discriminación y la democracia en el espacio de la Nación desafiada en el siglo XXI” del Instituto de Historia de las Ideas de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, el viernes, la antropóloga, investigadora y docente argentina Rita Segato participó en el diálogo “Religiones y sociedades en el cambio de época: límites de la modernidad y necesario pensamiento decolonial”.

En el Aula Magna de la Escuela de Posgrados de la facultad, la esperaban docentes y estudiantes. Segato llegó con una bufanda de rombos negros sobre fondo blanco con una pequeña ilustración de la bandera de Palestina –como suele hacerlo– que caía sobre su hombro izquierdo.

En la mesa, la esperaban Cecilia Arias, docente e investigadora del Instituto de Historia de las Ideas; Nicolás Guigou, cocoordinador del proyecto I+D Facultad de Información y Comunicación y Facultad de Artes; Daniela Guerra, integrante del Grupo de Derecho y Género de la Facultad de Derecho –también moderadora–, y Nelson Villarreal Durán, licenciado en Filosofía, integrante del Instituto de Historia de las Ideas y coordinador del proyecto I+D.

Al presentar la ponencia de Segato, Villarreal la definió como “el corazón de su origen académico”, ya que la tesis de doctorado de la antropóloga fue sobre una variante de la religión africana en Brasil. Para el licenciado en Filosofía la visita de Segato “puede plantear desde dónde abordar la cuestión de la religión y la política” y acotó que, en ese sentido, “nos viene a interpelar brutalmente a los varones, a los académicos, desde dónde pensar, actuar y ser”.

Llegado su turno, la investigadora reconoció que esa temática la acompaña desde 1979, “antes de que nos diéramos cuenta del peso político, de la importancia, de la influencia que iban a tener las iglesias en muchos países”.

Segato recordó que el pentecostalismo surgió como una rama de la iglesia protestante que captaba generalmente a los sectores más pobres y se mostraba con más apertura que el catolicismo. Sin embargo, señaló que esta corriente, incorporó elementos y creencias de otras comunidades para captar minorías, modificó sus creencias y las legitimó con otros contenidos.

En ese sentido, advirtió sobre la influencia del pentecostalismo en la política del Río de la Plata y el Cono Sur, así como su llegada a la región, aunque admitió que “Uruguay es un país poco inclinado a lo sagrado”.

La influencia de la Iglesia en la actualidad política del Cono Sur

Durante su exposición, Villarreal se refirió a una visión de la democracia que se vincula con un “cambio de época” en el que “el espacio digital y los algoritmos están construyendo miradas, presidentes y políticas”. Señaló además que entender el “fenómeno de la religión” permite analizar el avance de la extrema derecha en el Cono Sur.

Planteó que la religión opera bajo una doble dimensión, utilizada como un mecanismo de “dominación, alienación y fundamentalismo” o como un espacio para promover “convivencia, liberación y participación”.

En esa misma línea, Guigou remarcó que los sectores pentecostales y neopentecostales –que avalan el consumismo y se acercan a otras clases sociales– no son actores aislados del escenario público, sino que ocupan cargos de representación parlamentaria. Según expuso, influyeron en la elección de Javier Milei en Argentina o en el resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil a favor de Bolsonaro.

A su vez, planteó que la expansión del pentecostalismo favoreció la creación de “alianzas políticas” y su acceso a cargos públicos, por lo que un acercamiento crítico de la izquierda y el pentecostalismo se vuelve necesario para comprender y para responder a esta realidad.

La antropóloga reafirmó que, en la actualidad, las iglesias han tenido un rol “absolutamente central” en el resultado electoral en Brasil, y expresó que países como Uruguay o Argentina impulsaron procesos de “homogeneización” social para neutralizar etnias, acentos y pluralidades bajo un mismo modelo de ciudadanía nacional. Explicó que la fusión bajo un mismo sistema limitó la diversidad de ideas, la credibilidad en sectores políticos de izquierda y dejó un terreno fértil para el crecimiento actual de las posturas conservadoras de derecha.

https://ladiaria.com.uy/politica/articulo/2026/10/rita-segato-las-iglesias-han-tenido-un-rol-absolutamente-central-en-el-resultado-electoral-en-brasil/

 

¡100 AÑOS DE LOS MISIONEROS  Misioneros Javerianos de Yarumal!

A través de estas imágenes, podrás ver la historia de unos misioneros, que entre luces y sombras, luchas, dolores y alegrías, y sobre todo, donación a la obra misionera, han hecho que Dios sea una experiencia real y palpable, y no solo una idea inalcanzable, entre muchas comunidades del mundo.

Si querés conocer más y apoyar la obra de los Misioneros Javerianos de Yarumal, podés visitar su instagram @misioneros_javerianos_yarumal y contactarlos. Siempre es un buen día para hacer feliz a los demás.

https://www.instagram.com/reels/DeU9u9gNW-O/

En la Eucaristía está Cristo verdaderamente presente (Segunda Parte)

Hay gente que, entendiendo con la razón la Palabra de Dios comentada antes, no puede llegar a creer que verdaderamente comemos Su carne y bebemos Su sangre en la Eucaristía. Ahora les invito a un diálogo de corazón a corazón para alimentarnos con la Palabra que se compartirá, menos razonado y más contemplativo. Abrirnos a la escucha, a tratar de comprender y dejarnos conmover por la belleza, la bondad y la verdad de Dios.

Para responder con la fe son necesarios la gracia de Dios y el auxilio interior del Espíritu Santo, y así mover nuestro corazón a aceptar gustosamente creer la verdad. Creemos libremente en la verdad revelada por la autoridad de Dios, aunque pueda parecer oscura a la razón y la experiencia humana. Porque la luz divina nos da la certeza que noconseguimos con la razón, abriéndonos los ojos del corazón (Ef 1,18).

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Entre mafias y religiones

América Latina está pasando por una crisis existencial.  ¡Shockeados![1] El miedo está inundando nuestras cuerpos, mentes y espíritus.  La estupidez e idiotez está tomando espacio, fortalecido desde los algoritmos[2], la gente actúa desde la reacción, no desde la reflexión.  Actuamos con maquillajes perfectos. Las autoridades nos embrutecen con sus circos, convocando a la población a aplaudirle, quemar pólvora y escuchar música con sonido estridente para apreciar su marcha, porque va a inaugurar un pequeño tramo de camino, que está lleno de corrupción. Le aplaudimos como cuando se aplaudía al César en el circo romano, cuando deleitaba al pueblo con el sacrificio y la muerte de esclavos y gladiadores.  Gritamos al unisonó: “larga vida al rey” y para el que va a ser ajusticiado, decimos: “mátalo, mátalo, mátalo”.

Mientras tanto, en países como Guatemala asediados por la ambición de los modernos César, Trump y Netanyahu, nuestras formas organizativas que aún seguimos llamando “movimientos”, no logran salir del letargo en el que los metió Arzú y el proyecto neoliberal, al obligarlos a finales de 1990 a obtener su personería jurídica como condición para aplicar a los fondos de la cooperación que se convirtió en nuestra peor epidemia, porque “mal con ellos, pero peor sin ellos”.

Si la firma de la paz consistió en apretar de una vez el marchamo del Consenso de Washington y asegurar la América Latina, como el patio trasero para Estados Unidos y profundizar su ocupación, como lo documentó Gregorio Selser en su libro El Guatemalazo, después de la caída de Arbenz, Guatemala y Centro América no solo son el “patio trasero”, la “punta de lanza”, “un territorio en experimento” o “la nueva colonia”, para implementar un modelo de ocupación norteamericana e israelí e impulsar políticas de intervención a otros países, que aún disputa como lo quisieron hacer en 1960 para invadir Cuba, porque saben que contamos con tierras y territorios suficientes y hoy un gobierno de un progresismo acomodado, miedoso, servil, capitalista.

Todavía hoy día, el progresismo latinoamericano y centroamericano sueña con un capitalismo humano.  ¿Desde cuándo se puede humanizar el expolio, la explotación y el desalojo? ¿Cómo humanizar el racismo, el genocidio y el etnocidio?  Ni teniendo más “ricos” altruistas o filántropos, como los que dan becas o quienes instalan un chorrito para agua en alguna comunidad, o los que regalan ropa, uniformes para deportes, juguetes y piñatas para los fines de años el capitalismo se humanizará. El capitalismo es capitalismo y es salvaje e inhumano, fortalecido por el neofascismo y el tecnofascismo, que controla y manipula como hace muchos años lo hacía a través de la prensa escrita, la televisión y la radio, ahora por medio de los algoritmos de la inteligencia artificial.

Hoy las mafias han mutado. Son las mismas, solo que mejoradas, transgenizadas como el maíz, el frijol y otros alimentos que nos venden en los mercados.  Los narcos emparentados o aliados con los burgueses clásicos están transformando la clásica división de clases sociales[3].   Hay que tener cuidado cuando pensamos que en el modelo “plurinacional[4] nadie sobra”.  Si lo que queremos es construir un modelo desde el pensamiento y modelo de los pueblos originarios, estos que ahora forman el crimen organizado, si sobran.  Para el modelo de los pueblos originarios, en donde se busca recuperar el komun, como el núcleo de la vida y de la organización, quienes acaparan y acumulan, no caben[5].

En Guatemala muchos piensan que estamos en un escenario diferente al mundo y creemos que no nos afectará lo que está pasando en otros territorios y que muy fácilmente lo vamos a superar.  Olvidamos que poco a poco dejamos que las mafias, no solo la “derecha o la burguesía clásica”, se apoderaran de los espacios en donde se creaba y construía conciencia.  Y así destruir nuestros territorios. Las escuelas normales[6], la universidad nacional, las organizaciones sociales, las comunidades y territorios han sido infiltrados por intelectuales contratados por el imperio y por sus oenegés y fundaciones. Así todos los espacios son controlados por sus peones y alfiles.

Poco a poco tomaron el control de los espacios conquistados o por lo menos negociados por la izquierda y mayas, como el sistema de Consejos de Desarrollo[7] y otras instituciones, como las municipalidades.  Se impulsó la reforma al Código Municipal, pero se dejó que las mafias, volvieran a entrar bajo el sistema de “contratistas del Estado”, construyendo el “desarrollo gris” y que obligó a las comunidades a despreciar el lodo y la tierra, que forman parte del espíritu de los pueblos originarios.

Nos dejamos arrebatar los medios de comunicación, al permitirles que se les otorgara en usufructo las frecuencias de las radios y la televisión abierta.  No se pudo sostener medios de comunicación escrita, que se impulsaron en varios lugares como el Rutz’ijol y el Regional.  No logramos sostener nuestros propios centros de investigación y nos llevaron a acomodarnos dentro del modelo “académico occidentalizado”, en donde ser doctor (a), maestro (a), licenciado (a) (aunque sea de cartón), es más importante para constituir a los “únicos intelectuales válidos” y no a las comunidades que producen el conocimiento.

Se deja en manos de la derecha la formación de conciencia. Se dejan las comunidades y se utilizan los hoteles.  Y estos espacios reproducidos también por las oenegé de izquierda.  ¿En qué se diferencia la formación que dan las oenegé de derecha y las de izquierda[8]?  ¿Cuál es la diferencia entre la invocación de los guías espirituales con la de los curas y de los pastores?  Pues en nada, porque 30 años después de la firma de la paz, las comunidades inmovilizadas, las organizaciones sociales en la sobrevivencia, muchas de ellas, funcionado con aportes filantrópicos de burgueses gringos y europeos.

Entonces, las mafias aprovecharon para entrar por todos lados, algunas comunidades no fueron ajenas, sobre todo las que fueron abandonadas por la izquierda, donde no se siguió fortaleciendo de la conciencia crítica y donde el Estado brilló por su ausencia, para atender los principales problemas de la gente.  Las mafias tomaron también el control de algunas oenengé y construyeron sus propias o programas como PRODEVER o PROQUICHE, con financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Las mafias y las iglesias llevaron el capitalismo hasta las entrañas mismas de nuestros territorios.  Se acabó el pensamiento crítico.  Ya no se pudo hacer crítica y autocrítica.   A los líderes y organizaciones “históricas”, no se les pudo criticar y lo que no se podía antes se volvió cultura, recibir plata de organizaciones gringas como NED, AID, etc.  Se acabó el debate, no hay análisis, hay imposición de ideas.  Te lo impone la derecha como la izquierda.  Estamos en proceso de paz, la cosa debe cambiar poco a poco. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre uno y otro?  La derecha y el fascismo ofrecen fin de la corrupción y la izquierda dice lo mismo.  La izquierda se queda en el mesianismo histórico (hablando desde el recuerdo) y la derecha ofrece al paraíso.   No se presenta un horizonte de futuro objetivo.  Es como cuando leemos el apocalipsis en clave de colapso o en clave de ir al cielo. Entonces la gente dice, bueno, igual da uno que otro. Da lo mismo ir a una reunión con plata gringa, israelí o de cualquier país de Europa.

Permitimos el fortalecimiento de la derecha y el fascismo, aunque odia a los pobres, a los que piensan críticamente. Odia a los que son diferentes.  Aunque se actúa desde el machismo, las mujeres salen y regalan sus trajes a la mafia/políticos, sabemos que son racistas, pero los abrazamos y vamos delante de ellos.  Sabemos que nos dicen que para que acabe la pobreza habrá que pedirle a Dios, Yahve, Jehová, Eloim y el Ajaw[9], que lo resuelva, les hacemos ceremonias.   Y como cantan Amparo Ochoa y Gabino Palomares[10], “seguimos permitiendo que lleguen a nuestras comunidades”, cómo hasta hoy.

La derecha y la izquierda, poco a poco, nos han querido quitar el sentimiento de “rebeldía” y nos impusieron solo el “derecho a la resistencia” y poco a poco, nos dijeron que las manifestaciones deben ser pacíficas, aunque el Estado actúe con violencia.  La pedagogía fascista nos puede desalojar, despojar, matar, secuestrar, vender droga, hacernos la guerra y nosotros no.  La autonomía y libre determinación debe pensarse dentro del Estado, con la democracia liberal.

La poca disponibilidad de todos para fortalecer movilización contra el fascismo, contra el capitalismo, nos da la pauta de que en Guatemala, después de la firma de la paz, los movimientos sociales, fueron infiltrados por la embajada gringa, por Israel, por la Iglesia evangélica, las congregaciones pentecostalistas de la Iglesia católica, ya sea con proyectos financiados por oenegés norteamericanas o europeas, así como con la llegada de expertos norteamericanos, europeos, peritos.

Alguien me decía, hace algunos días: “lo bueno es que nosotros aún tenemos los valores y principios de nuestros abuelos y abuelas”[11].  Le respondía, ¿cómo cuáles?  ¿Quiénes?  No olvidemos que antes de la firma de la paz la población era más católica y ahora es más evangélica.   Y, además, en ese tiempo, había más comunidades que no tenían mucho contacto con lo urbano como sucedía con la mayor parte de comunidades de Alta y Baja Verapaz. También, antes de la firma de la Paz muchos sectores de la Iglesia católica, sostenían su presencia con la Teología de la Liberación y entre los años de 1970, aparece la Teología India[12].

¿Cómo se expandieron la Iglesia evangélica y los grupos pentecostalistas[13] (católicos) y para qué?  “Recuerdo que donde vivo los primeros que se pasaron a las iglesias evangélicas, eran familias de las víctimas del genocidio”.  “No olvidamos, las grandes fogatas en las calles y aldeas que se hicieron para quemar cruces, imágenes, rosarios, biblias católicas, documentos sobre catequesis, etc.[14] Fue tanto el miedo que solo podríamos compararlo con lo que provocó la invasión española en 1519-1524, cuando los curas como Diego de Landa (Yucatán) y Francisco Marroquin (Guatemala), quemaron los libros que habían escrito nuestros abuelos y abuelas.

Si la invasión española nos impidió desarrollar nuestros conocimientos y obligó a nuestros abuelos y abuelas a vivirlos de forma clandestina, la invasión norteamericana con sus iglesias evangélicas fueron mucho más agresivas[15], porque sabían que los pueblos con sus conocimientos se podían convertir en la fuerza de cambio en el país[16] y por eso implantaron en Guatemala y en América Latina a las iglesias pentecostalistas, que eran parte del programa de intervención de los Estados Unidos para destruir al enemigo interno durante la época de la guerra.

Si la colonización española impulsó la encomienda y el repartimiento y, con ello el expolio, robo y saqueo de los territorios de los pueblos originarios, las otras invasiones que se han dado hasta hoy podríamos llamarlas como los “nuevos repartimientos y encomiendas”, terminaron de hacerlo y con la presencia de Trump y las elites tecnofascistas de Estados Unidos en el mundo se restauran los grupos de poder, se fortalecen y vuelven a entregar lo que no es de ellos a los imperialismos de hoy.

Hoy nada camina, si los gringos e israelitas no lo aceptan.  Una ley de agua, una ley TRECSA, un plan para regalar los territorios para la generación de electricidad como el PEG-6-2026[17], regalar la señal 5G, para la derecha cognitiva. La ley de puertos y aeropuerto.  Se pide disculpas a exdirigentes de dos estructuras organizativas indígenas por haber sido criminalizados y acusados de terroristas por los eventos del 2023, pero no se pide disculpas a cientos de comunidades y miles de familias despojadas y desalojadas de sus tierras y territorios.  Nunca se ha respondido sobre el “derecho que tienen los pueblos originarios sobre sus tierras y territorios comunales”, por ejemplo.

En medio de todo esto vivimos distraídos y a las mafias “les facilitamos las herramientas para que nos dominen mucho más”[18], para que sigan saqueando los bienes de nuestros territorios, para que los gringos se gocen en sus orgias, como lo hacía el imperialismo romano, hace muchos siglos. O como lo hicieron los españoles cuando llegaron a estas tierras, después de haber asesinados a los líderes y violado a las mujeres.  O como lo hicieron los militares en los 36 años del segundo o tercer genocidio.

Mientras tanto, la izquierda, los progresismos, las oenegé indígenas, los movimientos sociales, si es que hay, viven de la nostalgia y del sentimentalismo.  Muchas veces se vive la historia de los pueblos como folclore, la toma de la Bastilla, la Revolución Rusa, la guerra de Vietnam, el Che Guevara, la Revolución de 1944, la guerra de 36 años, los acuerdos de paz, con nostalgia, con sentimentalismo.  Los héroes y heroínas como los que se presentan en las películas de Hollywood y Netflix.  Con un sentimentalismo profundo, como si estuviéramos hablando que alguna vez vivimos en un paraíso, como si fuera un libro de cuentos cargado de ficción, sin plantearnos un nuevo horizonte.

Esta etapa del imperialismo demanda entenderlo desde su complejidad. Entender las sociedades de las pantallas, buscando respuestas a la teología de la prosperidad y de la acumulación.  La teología del emprendimiento.  Herramientas del fascismo que hacen que la gente viva entre el castigo y la salvación.  Y que saben que teniendo sociedades controladas y con medio, impulsadas por religiones mesiánicas y pentecostalistas (iglesia y mercado), es mucho más fácil que suenen y penetren mejor las palabras de las mafias y dictaduras, ladronzuelos que viven de la política y del culto.  Las sociedades que pasan de un contenido a otro y que solo reaccionan y no piensan y viven embrutecidos, son presa fácil de discursos liberadores de la derecha y del fascismo[19].  Sociedades individualizadas y lumperizadas, son los que quieren para seguir satisfaciendo sus ambiciones.

De ahí que para arrebatarles toda esta población a las mafias y a las religiones embrutecedoras y criminales, se requiere de un planteamiento mucho más agresivo y radical, que mensajes simplones como “volver a la democracia” y “terminar con la corrupción”.  Y de ahí que, la lucha debe ser fuera del parlamento, fuera del Estado y fuera de los cánones de la democracia burguesa-liberal.


[1]https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Naomi%20Klein%20-%20La%20doctrina%20del%20shock.pdf, visto última vez el 6 de octubre de 2026.

[2]https://www.diario-red.com/opinion/elvin-calcano/degradacion-intelectual-que-asiste-hoy-humanidad-es-mayor-desafio-que-enfrenta-izquierda/20261004054343077641.htmlm visto última vez el 6 de octubre de 2026.

[3] Los burgueses de hoy no solo manejan dinero y los medios de producción nacional, sino que, junto al narcotráfico, se conforman como redes internacionales, que se dedican no solo al saqueo de los bienes comunes de su país, sino de muchos lugares, además de acumular capital de cualquier producto catalogado como “ilícito”.  Controlan la migración ilegal, el tráfico ilegal de vehículos, armas, por ejemplo.   No son la clásica relación de redes familias o que vienen de un tronco común.  Para mantener su capital, tienen la capacidad de aliarse a redes criminales.

[4] Que es el modelo que los pueblos originarios han estado demandando (Guatemala, Chile, Colombia) y tratando de construir (Bolivia y Ecuador).

[5] Sobre esto, escribiremos un artículo, para hacerlo comprender.

[6] El “neutralismo político” se convertiría en un mandato obligatorio, pero en la práctica significaría que el profesorado debería callar ante las injusticias sociales, económicas o políticas, promoviendo una visión uniforme y alineada con los intereses del régimen en lugar de una educación plural y crítica. Tomado del sitio de Carlos Lomas, https://www.facebook.com/photo?fbid=3663901213763512&set=a.492701807550151, visto última vez el 10 de octubre de 2026.

[7] Fue de la alianza de organizaciones mayas con la izquierda, como se reformaron las Leyes de Consejo de Desarrollo, el Código Municipal y la Ley de Descentralización.

[8] Si es que hay.  Lo dudo.

[9] Hoy se ha vuelto común que los mayas digan “que el ajaw lo bendiga”, así como los evangélicos y católicos dicen “que dios lo bendiga”.

[10] https://www.youtube.com/watch?v=77CzZIGcrCQ&list=RD77CzZIGcrCQ&start_radio=1, visto última vez el 13 de octubre de 2026.

[11] https://www.facebook.com/CUCGuatemala/videos/945458865305797?locale=es_LA, visto última vez el 13 de octubre de 2026.

[12] Falla Ricardo, Al Atardecer de la Vida, Escrito de Ricardo Falla, S.J., Volumen 8-a-b, Descubriendo el Mundo Indígena, VRIP, AVACSO, Editorial Universitaria, 2023, Guatemala, PDF.

[13] Renovación Carismática, grupos juveniles como ESCOGE, Cursillos de Cristiandad, Movimiento Neocatecumental, grupos y fundaciones ligados al Opus Dei, la neocolonización cristiana desarrollada por congregaciones como los SALESIANOS, en la región Norte de Guatemala, etc

[14] Entrevista con un líder juvenil de los años de 1985 (agosto 2026).

[15] No olvidemos el papel que ya había jugado el Instituto Lingüístico de Verano en casi toda América Latina y en Guatemala 1952.  Los traductores y lingüistas del instituto se establecieron en el país bajo un contrato firmado con el desaparecido Instituto Indigenista Nacional (IIN).  Capacitaron maestros para las áreas indígenas, construyeron museos, se llevaron piezas antiguas y documentos para Estados Unidos.  Tradujeron la Biblia y textos evangélicos, distorsionaron los idiomas mayas y promovieron el protestantismo.

[16] Es bueno que volvamos a leer, los documentos de Santa Fe I y II,

[17] https://guatemala.gob.gt/peg-6-2026-fortalece-la-planificacion-energetica-de-guatemala-ante-el-crecimiento-de-la-demanda/, visto última vez el 11 de octubre de 2026.

[18] https://www.youtube.com/watch?v=0gbJA1-B8V8, visto última vez el 11 de octubre de 2026.

[19]  https://www.diario-red.com/opinion/elvin-calcano/degradacion-intelectual-que-asiste-hoy-humanidad-es-mayor-desafio-que-enfrenta-izquierda/20261004054343077641.html, visto última vez el 13 de octubre de 2026-

Adiós a Maricarmen, elecciones y cambios en la Iglesia española… y en el Vaticano

La muerte de Maricarmen y el adelanto electoral en España marcarán un antes y un después en el papel de la Iglesia en sociedad. El Roma, el Papa convoca a los obispos de todo el mundo a los diez años de Amoris Laetitia, mientras ultima una serie de nombramientos para España. Tagle sustituye a Re como decano del Colegio de cardenales. ¿Qué pasa con Parolin?
Buen fin de semana. Este es el resumen semanal de Religión Digital. Una semana que ha empezado movida, triste y con mucha confusión y cabreo, legítimo, en la calle. El presidente del Gobierno convocaba elecciones generales, y dos días después fallecía Maricarmen, la mujer que, desahuciada del piso donde ha vivido toda su vida en Madrid, provocó un vuelco que nos ha llevado a una convocatoria electoral anticipada.

Los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo estaban en Roma, junto al Papa León, para celebrar los diez años de Amoris Laetitia, la exhortación apostólica de Francisco que abrió el camino de la misericordia y del acompañamiento a todas las parejas, a todas las familias, incluso a las que históricamente habían sido condenadas por por amar fuera de lo que la iglesia considera el orden establecido. Se están dando muchos debates en torno a cómo debe evolucionar la pastoral de la familia. Estaremos muy atentos.Se espera un documento que puede ver la luz esta misma semana y lo contaremos aquí en Religión Digital.