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Card. Víctor Fernandez a su comunidad de Rio Cuarto

[Por: Comunidad de Rio Cuarto]

El Cardenal Fernández manifestó respecto a la muerte del Papa Francisco que “Sólo te puedo decir que murió en paz, sin sufrir. Gracias a Dios no fue por dificultad respiratoria sino por un ictus”.


El texto continúa con una revelación “Él sabía que eran sus últimos días” y agregó que “Hoy tuve la gracia de poder despedirlo en soledad, poco después de su muerte”.


El Padre “Tucho” así conocido en nuestra ciudad y región y quien tenía una estrecha relación con Francisco finalizó su mensaje con “recordar tantas cosas de este hombre que supo ser padre de una humanidad sufrida, al lado de las angustias de la gente hasta el ultimo momento”.


Más tarde, Víctor Fernández, habló con mucha generosidad a través de un audio: “Y en primer lugar te digo que no lo esperaba”, confesó el cardenal muy  conmovido. “Sí que me daba cuenta que le quedaba poco tiempo, pero pensé que todavía un tiempito lo teníamos entre nosotros”.


La noticia de la muerte lo tomó por sorpresa. “De hecho, la muerte de él fue sorpresiva también para los enfermeros, porque fue un ictus y no se pudo hacer nada, fue muy rápido”, relató.


Con voz serena, pero cargada de emoción, respecto al momento íntimo  que vivió pocas horas después de su fallecimiento, dijo: “Esta mañana a las 10 me permitieron pasar a darle mi último saludo. Todavía no lo habían revestido y pude estar ahí un rato solo con él”.


“Se me mezclaban dos cosas en el corazón”, continuó, evocando el instante. “Por un lado, un gran respeto porque estaba allí delante del que fue sucesor de San Pedro, y por otro lado, era el Jorge Bergoglio que siempre me dio tanto aliento en los momentos duros”.


“Nunca me dejó bajar los brazos. Cuando me decía ‘Tucho’, esa palabra ya venía cargada de fuerza, de aliento, de esperanza”, recordó. “Incluso hoy, a lo largo del día, sentía dentro de mí esa voz suya: ‘Tucho, fuerza’”.

 

El cardenal subrayó el respeto profundo que siempre sintió por él: “De hecho, nunca le dije vos, le dije siempre usted. Hasta ayer, en una pequeña llamadita telefónica, le decía usted”.


“Porque para mí es su figura, su capacidad de ver más allá, su fuerza interior para estar al lado de las multitudes de pobres, migrantes, abandonados de esta tierra… Para mí ha sido siempre un enorme testimonio”.


Y concluyó con una reflexión cargada de sentimiento: “Por eso siento que este mundo perdió un padre. Este mundo de huérfanos que nosotros vivimos, este mundo que parece sin rumbo, que vuelve atrás, ha tenido en él una figura de padre, de padre universal. Y eso yo se lo agradezco a Dios”.

Comunicado de MOCEOP ante la muerte del Papa Francisco

[Por: MOCEOP]

El Papa Francisco ha muerto. Tras el último ingreso hospitalario, y aunque hasta el último momento ha estado activo y con voluntad de seguir, descansa en paz. Lo ha dado todo.

 

El Papa Francisco ha sido un regalo del Espíritu a la Iglesia y al mundo, una primavera de esperanza. Qué lástima las resistencias de los sectores eclesiásticos más clericales, y qué pena la indiferencia de los poderes del mundo al que podía haber sido un líder ético para otro mundo posible, más allá de confrontaciones políticas y por una paz basada en la justicia.

 

Qué difícil resulta ser profeta desde una estructura de poder. Nos queda en la memoria su testimonio personal de sencillez y cercanía, y sus mensajes de renovación evangélica de la Iglesia frente a la lacra del clericalismo, y de esperanza para el mundo, especialmente para las periferias existenciales, las personas y sectores más marginados.

 

Nos quedan sus gestos proféticos con las personas migrantes, con las personas sufrientes por el genocidio de Gaza y la guerra de Ucrania, sus 47 viajes como mensajero de paz y de diálogo intercultural e interreligioso; su denuncia de un sistema capitalista injusto y una economía que mata. Por todo ello, con el dolor por su pérdida, nos queda un sentimiento de gratitud por su vida y su ministerio, y un reto de responsabilidad de seguir su estela.

 

“La alegría del Evangelio” debería ser un mensaje de esperanza para el mundo y de vivencia de quienes queremos seguir al Nazareno. Si el mundo entero y los poderes fácticos escucharan el mensaje de la “Laudato Si” y el clamor de la Tierra y de los pobres que van unidos, la Hermana Madre

Tierra sería una Casa Común más habitable. Y si la humanidad escuchara su carta “Fratelli Tutti” de paz, amabilidad y solidaridad, podría ser la Gran Familia Humana sin exclusiones ni descartes, en paz, acogedora y amable.

 

Ojalá la Iglesia pueda seguir sin él el “proceso sinodal” inacabado y entorpecido, de hacerse una Comunidad igualitaria, servicial y liberadora. Nos queda el reto de los procesos que él abrió y animó a seguir; y de los que no abrió del todo o él mismo frenó. Nos toca a toda la Comunidad ser Iglesia sinodal, cumplir su sueño de una Iglesia pobre y de los pobres, hospital de campaña y casa de todos todos todos y de todas.

 

Moceop asume el legado de lo que queda pendiente sin Francisco:  esa reforma integral de la estructura eclesial en la que las mujeres tengan la plena igualdad, retos que Francisco no supo o quiso cumplir.

 

No lo hemos esperado todo de Francisco, ni lo esperamos todo del Papa que venga tras él, pero sí esperamos y necesitamos que sea Pastor del evangelio y alargue el camino emprendido por Francisco, para llegar a la iglesia igualitaria, fraterno-sororal y liberadora.

 

Nos toca a toda la comunidad eclesial escuchar al Espíritu que nos regaló a Francisco y que seguirá inspirando nuevos caminos. La Pascua de Resurrección nos anima a esa esperanza.

Trump y Francisco: dos modelos de cristianismo enfrentados

[Por: Juan José Tamayo]

El encuentro del papa Francisco, un día antes de su fallecimiento, con el vicepresidente de los Estados Unidos JD Vance, católico practicante, el mensaje pascual de Francisco el domingo de resurrección y las políticas seguidas de Trump durante los tres meses de su segunda presidencia ponen de manifiesto con total nitidez dos modelos de cristianismo enfrentados: el de Francisco, identificado con las raíces evangélicas del movimiento de Jesús de Nazaret, y el de Trump, al servicio de sus interés, de los del Imperio y de los oligarcas tecnológicos, cuyo principal exponente es Elon Musk. Vance no encontró en su visita al Vaticano la legitimidad religiosa que esperaba ya que sus proyectos cristianos, morales, políticos, económicos y sociales están en las antípodas con los de Francisco.

 

La práctica del cristianismo de Trump y Vance se ha caracterizado por las deportaciones masivas de inmigrantes en sus diferentes modalidades: expulsiones con la gente esposada como si se tratara de personas delincuentes, suspensión del derecho de asilo y autorización a los agentes de inmigración a hacer redadas en las escuelas, los hospitales y los templos. Otra actuación es el borrado de las personas LGTBI y, en consecuencia, la eliminación de la protección a dichas personas. Una nueva práctica insolidaria es la retirada de miles de millones de dólares en ayudas a quienes viven en situaciones de marginación en los países empobrecidos, retirada que está causando muchas muertes y el aumento de graves enfermedades. Contrariz al derecho internacional y al derecho de los ciudadanos y ciudadanas a vivir en su propio territorio es la vinculación del cristianismo de Trump con el anuncio de la expulsión de más de dos millones gazatíes y la creación de la Riviera del Próximo Oriente en Gaza, lo que implica la limpieza étnica, el respaldo incondicional a la política genocida de Netanyahu y a los partidos políticos sionistas y el reconocimiento de Israel como el guardián de la región.

 

A estas prácticas cabe añadir otras dos: la imposición del rearme a todos los países de su influencia y el consiguiente incremento del gasto militar, y la aporofobia, que es el odio a la vida de los pobres.

 

El cristianismo practicado por el papa Francisco durante los 12 años de pontificado se encuentra en las antípodas. Fue partidario del desarme, de la defensa de la paz fundada en la justicia, de la libertad para las presas y los presos políticos y prisioneros de guerra. Esa fue su última petición el domingo de Resurrección. Destacó por la acogida y la hospitalidad a las personas y los colectivos de inmigrantes y refugiados. El propio Francisco visitó los campos de inmigrantes y refugiados, lloró ante las condiciones inhumanas en que viven, mostró compasión hacia ellas, sacó de los campos de refugiados a familias enteras y las acogió en el Vaticano, al tiempo que pidió a las comunidades cristianas que los acogieran en sus centros religiosos y en sus hogares. Se opuso a la lógica del miedo, que Trump generó entre las personas migrantes y que fue objeto de denuncia profética por Marienn Budde, obispa episcopaliana de Washington. 

 

Calificó las deportaciones masivas de inmigrantes de Trump de atentados contra la dignidad de muchos hombres y mujeres a quienes sitúa en un “estado de vulnerabilidad”. Se opuso a la limpieza étnica de los gazatíes defendida por Trump y Netanyahu y defendió el derecho a permanecer en su tierra. En el mensaje de Pascua transmitido el domingo de Resurrección se refirió a la población y la comunidad cristiana de Gaza, que está viviendo una situación de muerte y destrucción y una dramática e indigna crisis antihumanitaria. En esa misiva reclamó el alto el fuego interrumpido por Netanyahu con el apoyo de Trump, la liberación de los rehenes y la ayuda a la gente que tiene hambre y aspira a un futuro de paz. Denunció los conflictos crueles que afectan a civiles desarmados, ataques a escuelas, hospitales y operadores humanitarios.

 

Una última opción en que la que se confrontan los dos cristianismos es el de la actitud hacia las personas más vulnerables, los colectivos empobrecidos y los pueblos oprimidos. Trump defiende a las élites políticas y económicas y rechaza a las mayorías populares empobrecidas, a quienes castiga con todo tipo de restricciones y gestos de insolidaridad. Como destacan todos los análisis políticos y religiosos que se están realizando desde su fallecimiento, Francisco apostó desde el principio de su pontificado por una Iglesia pobre y de los pobres, hospital de campaña para todas las personas heridas por los diferentes sistemas de dominación, una Iglesia que debe renunciar a los discursos y las prácticas autorreferenciales e ir a las periferias humanas donde se encuentran los colectivos humillados: cárceles, psiquiátricos, centros de internamiento de jóvenes , comunidades indígenas, zonas marginales de las grandes ciudades, etc.

 

“Con los pobres de la tierra mi suerte yo quiero echar”. Este verso del poeta revolucionario cubano José Martín creo que le es aplicable a Francisco desde que asumió el liderazgo al frente de la Iglesia católica hasta el último día de su existencia.

 

Juan José Tamayo es teólogo y profesor emérito honorífico de la Universidad Carlos III de Madrid. Su último libro es Cristianismo radical (Trotta, 2025, febrero 2024, 2ª ed. abril 2025), que constituye la mejor expresión de la radicalidad evangélica del papa Francisco. 

 

Artículo publicado en INFOLIBRE, 21 de abril de 2025.

Hermana Madre Tierra: 800 años de alabanza, desde Asís hasta aquí

[Por: Alirio Cáceres Aguierre]

“Yo les pido, en nombre de Dios, que defiendan a la madre tierra”

(Papa Francisco, II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares,

Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), 9 de julio de 2015)

 

Desde 2009, la Organización de Naciones Unidas estableció, mediante Resolución 63/278, que el 22 de abril se celebre el “Día Internacional de la Madre Tierra”. 

 

Sin embargo, hay que remontarse a la primavera de 1970, cuando el senador por Wisconsin, Gaylord Nelson, organizó en un contexto universitario una movilización nacional para educar sobre los problemas ambientales. Ese 22 de abril, más de 20 millones de estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, se unieron en una histórica jornada de activismo ambiental que incidió en la creación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

 

Veinte años después, en 1990, el Día de la Tierra se celebró a nivel internacional como preludio de la Cumbre de Río -1992, que la ONU organizó en Brasil y de la cual surgieron grandes acuerdos que hasta hoy están marcando los esfuerzos de la humanidad para enfrentar la pérdida de biodiversidad, el daño de la capa de ozono, la crisis climática, el desarme nuclear, la discriminación social  y en general, la búsqueda de un desarrollo sustentable. Dicho concepto es estructural para comprender la política ambiental de la ONU, pues pretende que el ser humano “disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar..”, con “..la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras”.

 

Este escenario secular, no confesional, constituye un reto para las comunidades creyentes y en forma especial para los cristianos de la Iglesia católica, apostólica, romana. En principio porque hay que precisar cuál es la relación entre lo civil y lo eclesial, el fuero de los gobiernos y de la misión de la Iglesia, el alcance del Reino de Dios en las concreciones históricas. Dicho de otro modo, ¿Qué significa en la actualidad la expresión “estar en el mundo sin ser del mundo” que el Evangelio de Juan sitúa en la oración sacerdotal de Jesús (Jn 17, 15-17)?

 

Hay una tendencia que opone mundo y Reino, desentendiéndose de la responsabilidad de los católicos en el cuidado de la creación. La misión eclesial de “salvar almas” se comprende de una manera metafísica, desconociendo las implicaciones de la encarnación del Hijo de Dios. En contraposición, el Concilio Vaticano II plantea una teología que concibe la Iglesia en diálogo con el mundo, a manera de fermento, y realza la responsabilidad humana de llevar la Creación a su plenitud en Cristo. En este contexto, los ámbitos de la ONU se asumen como nuevos aerópagos en los que los valores del Evangelio sazonan las decisiones para alcanzar el bien común y convocar a la humanidad al banquete de la hermandad.

 

Esto implica desarrollar la capacidad de comprender las lógicas de otras cosmovisiones y sentidos de fe que fundamentan las relaciones de los seres humanos con el entorno. Las motivaciones espirituales que el Papa Francisco expuso al final de la Exhortación Apostólica Laudate Deum (2023) sirven de referencia para dialogar con las posiciones no-teístas, poli-teístas y la gran variedad de mono-teísmos que conviven en esta biósfera que compartimos como humanidad con otros seres vivos. Tal diversidad está a la base de la pluralidad de ecoteologías, es decir las interpretaciones teológicas de la realidades ecológicas.

 

En este marco y enfocando el ámbito de las diferentes denominaciones cristianas, existe una gran polémica por el uso de la expresión “madre tierra”. El Sínodo de la Panamazonía es un claro ejemplo del choque epistemológico, la conmoción teológica y el debate eclesial respecto a la “Pacha Mama”. En este sentido, es importante recordar que Naciones Unidas incorporó el término con influencia de las cosmovisiones aymara y quechua por solicitud del gobierno de Bolivia:  “reconociendo que Madre Tierra es una expresión común para el planeta Tierra en varios países y regiones, lo que refleja la interdependencia que existe entre los seres humanos, otras especies vivas y el planeta que todos habitamos”

 

Sin embargo, desde la mirada de la fe cristiana, la Madre Tierra no es una diosa,  es una creación de Dios. En el capítulo 13 del libro de la Sabiduría está explícito que no adoramos astros ni ídolos fabricados por manos humanas. Adoramos al Dios Creador de los astros y nos rendimos ante el Dios que nos creó a su imagen y semejanza, y nos puso la tarea de usar la inteligencia sabiamente para darle Gloria en la vida plena de todo lo creado.

 

El Año Jubilar de la Esperanza (24 dic 2024 a 6 enero de 2026) coincide con los 800 años del Cántico de las creaturas que San Francisco de Asís entonó al final de sus días. El Jubileo en sí mismo tiene un carácter ecológico integral pues anuncia el descanso de la tierra, el perdón de las deudas, la liberación de los esclavos. No sólo en la tradición del pueblo de Israel (Lev 25, 1-54; Dt 15, 1 -23) sino en la proclamación del Reino en boca del Mesías (Lc 4, 16-21).

 

Por su parte, hace ocho siglos, en 1225, Giovanni Bernardone, conocido como Francisco de Asís, Santo Patrono de la Paz y de quienes cultivamos la ecología, cantó en umbro, dialecto de la región de Umbría, en la Italia de la edad media “Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna, y produce distintos frutos con coloridas flores y hierbas”. Literalmente Laudato si’, mi’ Signore, per sora nostra matre Terra, la quale ne sustenta et governa, et produce diversi fructi con coloriti flori et herba.

 

De ahí que no deberían ser motivo de rechazo las expresiones “Pacha Mama”, “Nana”, “Tlali Nantli”, “Niwi Umuke”, “Hycha Guaia”, “Ixmucané”, “Ak Na’ que se refieren a la tierra como madre y le dan un sentido sagrado desde sus respectivas cosmovisiones, siempre y cuando, se mantenga la fidelidad a la Doctrina Social de la Iglesia, la referencia a la Santísima Trinidad como creadora de todo lo visible e invisible, y la sabia apertura a la libre acción del Espíritu Santo, las semillas del Verbo y al Padre Dios que a todos nos convoca, revelándose en el libro de la Creación, la historia humana y la diversidad de manifestaciones que en Cristo Jesús, en su forma de amar, nos conduce hacia los “cielos nuevos y tierra nueva en los que habita la justicia” (2 Pe 3, 13).

 

El Magisterio del Papa Francisco dejó múltiples alusiones al compromiso de los discípulos misioneros del Evangelio como custodios de la Creación. En 2022, escribió en redes sociales “el cuidado de la Tierra es una obligación moral para todos los hombres y mujeres en cuanto hijos de Dios”. 

 

Además de la encíclica Laudato Si´ y las exhortaciones Laudate Deum y Querida Amazonia, hay un libro titulado Nuestra Madre Tierra. Una lectura cristiana del desafío del medio ambiente (2019, Librería Editorial Vaticana) en el que Francisco explica la visión cristiana de la ecología: «Y así como en la Eucaristía el pan y el vino se convierten en Cristo porque están bañados en el Espíritu – el amor personal del Padre –, la creación se convierte en la palabra personal de Dios cuando se usa con amor»,

 

En 2016, resaltó la profunda conexión de la misericordia con el cuidado de la casa común:

“En este Año Jubilar, aprendamos a buscar la misericordia de Dios por los pecados cometidos contra la creación, que hasta ahora no hemos sabido reconocer ni confesar; y comprometámonos a realizar pasos concretos en el camino de la conversión ecológica, que pide una clara toma de conciencia de nuestra responsabilidad con nosotros mismos, con el prójimo, con la creación y con el creador”  (https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/cura-creato/documents/papa-francesco_20160901_messaggio-giornata-cura-creato.html)

 

Con estos argumentos de fe, no deberíamos tener temores de unirnos a la celebración del Día Internacional de la Madre Tierra desde nuestra identidad cristiana, con creatividad pastoral, siendo instrumentos de paz mediante el diálogo social que tiende puentes de hermandad con creyentes y no creyentes para convertir esta casa común en un hogar común.

 

La oportunidad de certificarse como Animador(a) Laudato Si´ con el respaldo del CELAM (https://laudatosianimators.org/es/)  y/o inscribir un plan en la Plataforma de Acción Laudato Si´ (https://www.facebook.com/lsap.esp/), son dos pequeños ejemplos de iniciativas concretas para mostrar la coherencia de la fe en obras (St 2,18). La crisis socio ambiental del planeta es un kairós para actualizar los fundamentos catequéticos de nuestra vocación y misión como custodios de la creación, y una gran oportunidad de “samaritanear” el Evangelio hasta los confines de la tierra (Hch 1,8).

 

En el video cuyo enlace aparece a continuación, hay algunas sugerencias para ser instrumentos de paz siguiendo las indicaciones del Maestro: “Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación” (Mc 16, 15)

 

https://youtu.be/rcAok7CUNNU?si=sgL00W4HUjGSyG2Y (Reflexión ecoteológica – Día Internacional de la Madre Tierra)

 

Al Papa Francisco gratitud eterna por dejarse conducir por el Espíritu Santo que renueva la faz de la tierra y nuestros corazones. Su sepulcro, en la tierra; sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción: Franciscus, nos recordará la humildad de quien se reconoce humus. Al fin y al cabo, “somos tierra” (LS 2). El Creador ha proclamado “polvo eres y en polvo te convertirás” (Gen 3, 19). Los científicos Shapley y Sagan, dirán que somos polvo de estrellas, pero el poeta Quevedo explicará que se trata de “polvo enamorado”.

 

 

Alirio Cáceres Aguirre

Diácono Permanente, Arquidiócesis de Bogotá (Colombia)

Ingeniero Químico, Especialista en Educación, Magister en Teología

Ecoteólogo y Gestor Ambiental Territorial e Institucional

Consultor de Proyectos Ambientales, Pedagógicos y Pastorales

Correo-e: oikos19@gmail.com  Teléfono: +57 3176362463

Ante la muerte del hermano Francisco

[Grupo de Curas en Opción por los Pobres]

La muerte del Papa Francisco dio un nuevo sentido a nuestra Pascua. Para quienes creemos en la resurrección, que no opaca la tristeza, no lo vivimos con desesperanza.

 

Francisco quiso mostrar desde su nombre a sus gestos, con sus palabras y actitudes una Iglesia pobre, desprovista de lujos, sencilla desde el lenguaje hasta las actitudes.

 

El Concilio Vaticano II, que había quedado dormido, fue despertado por el Papa que hizo de él una guía para toda la Iglesia. Muchos, creyentes o no, están dolidos por su desaparición física. Muchos, creyentes o no, esperamos ver la fertilidad de lo que ha sembrado.

 

La Pascua de Jesús nos invita a creer en la Vida. Francisco, que ya está viviendo su mejor Pascua, fue en este tiempo un gran defensor de la dignidad de todos y todas, del valor del trabajo y de los pobres. Vemos que hace tiempo Francisco se mostró como uno de los pocos humanistas entre los lideres mundiales. Creemos que su testimonio, expresado en tantos documentos y discursos, en tantos gestos y acciones, no deben caer en saco roto. Su legado es un llamado a seguir andando al modo de Jesús.  Como grupo de curas nos unimos a quienes sienten un dolor profundo y rezamos por su descanso junto a Jesús y la Virgen de Luján.

 

Grupo de curas en opción por los y las pobres

21 de abril 2025

Papa Francisco: continuaremos tu legado

[Por: Olga Consuelo Vélez]

La noticia de la pascua del Papa Francisco nos tomó por sorpresa porque ayer lo habíamos visto deseándonos Feliz Pascua y, aunque se percibía muy cansado, no esperábamos amanecer con esa noticia. Pero también sabíamos que no faltaría mucho para que esto sucediera.

De todas partes del mundo llegan expresiones de agradecimiento y, sobre todo, de reconocimiento por su persona, su pontificado, su obra. Una convicción parece reforzarse en todos los comentarios que se están haciendo: Dios ha bendecido a la Iglesia con Francisco como pontífice. Y esto da una gran alegría poque justamente un Pontífice de la Iglesia Católica fue capaz de convertirse en un líder mundial en temas como el cuidado de la casa común, la paz, el diálogo interreligioso, la dignidad humana, la justicia social, la defensa de los migrantes, la acogida a la diversidad sexual y, prácticamente todos los signos de los tiempos que hoy nos desafían. Y, no solo eso, fue capaz de “abrir la puerta” de la reforma de la Iglesia, tema que a tantos asusta y, con sus luces y temas pendientes, logró mucho más de lo que esperábamos. Es tiempo de retomar la posta -como se dice en las carreras de relevo- y no dejar que nada de lo que Francisco ha dejado, se pierda.

 

Nos mostró que se puede vivir con sencillez, humildad, naturalidad, cercano a los más pobres y últimos siendo pontífice. Pidámosle a quién llegue, que siga por el mismo camino.

 

Nos mostró que evangelizar no es enseñar doctrinas y vigilar el cumplimiento de los mandamientos. Es comunicar la buena noticia del amor infinito de Dios por toda la humanidad. Hagámoslo nosotros y motivemos a todos los demás a que sigan este camino.

 

Nos enseñó que la evangelización tiene una dimensión social “ineludible”. Por eso todas las situaciones de la realidad han de tener espacio en nuestra acción pastoral, nuestras predicaciones, nuestra espiritualidad. No temamos a los que lo acusaron de desviar el evangelio por ocuparse de lo social. Por el contrario, recordémosle que la espiritualidad nunca nos aparta del mundo, sino que nos compromete con él.

 

Nos enseñó que la Iglesia solo encuentra su razón de ser, siendo una Iglesia “en salida”, “sin miedo a herirse ni mancharse”, una Iglesia misionera, que quiere llegar a todos, sin prejuicios, mandatos, imposiciones, sino abierta al diálogo, al mutuo enriquecimiento, al unir fuerzas por el bien de la humanidad. No nos encerremos en los templos, como decía Francisco, salgamos a “primerear” la buena noticia de la alegría del evangelio.

 

Nos dejó la experiencia de una Iglesia sinodal que incluya, en verdad, al laicado, no solo como un miembro de ella sino en lugares de decisión, con todos los derechos y deberes que se derivan del primer y fundamental sacramento: el bautismo. Este proceso ya quedó para la historia y dependerá de nosotros que no lo dejemos olvidar y, de alguna manera, exijamos que siga su implementación. Quedaron muchos procesos en marcha, es preciso, seguirlos y, en cierto modo, exigirlos.

Como escribí al celebrar los doce años del pontificado de Francisco, había mucho temor por su muerte porque las fuerzas conservadoras que se han resistido a este pontificado pueden aprovechar la circunstancia para redoblar esfuerzos, retomando el mando y consiguiendo, de nuevo, una involución eclesial. En verdad, no sabemos quién podría ser el próximo Papa y que línea tomará. Pero creo que estos años de Francisco han hecho “saborear” algo de primavera y eso no se va a borrar como tal vez sueñan los tradicionalistas.

 

Independiente del camino que tome la Iglesia, el mundo de hoy está mucho más libre de la tutela eclesiástica y seguirá su marcha. Los cristianos que hemos apreciado tanto al papa Francisco no vamos a echar para atrás, sino que seguiremos asumiendo la realidad actual para responder con nuestra experiencia de fe, nuestra reflexión teológica y nuestro compromiso evangelizador a los desafíos actuales.

 

Por todo esto, creo que es urgente continuar con su legado, empujando una iglesia sinodal misionera donde todos, sintiéndonos responsables de la misión evangelizadora de la iglesia, la ejercemos y no decaigamos en nuestros esfuerzos por transformar toda esa estructura pesada que cierra puertas, impide ministerios, ignora contribuciones, “detiene”, en cierto sentido, lo que el Espíritu Santo inspira para este tiempo. Y, como bien se dijo en el documento final del sínodo: “Lo que viene del Espíritu no puede detenerse” (n. 60) y sea el pontífice que sea, el Espíritu seguirá soplando, haciendo ruido, empujando la primavera que el pontificado de Francisco comenzó en muchos sentidos.

“Con profunda tristeza debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre”: las palabras de Kevin Farrell para despedir a Francisco

[Por: Paola Bruni y Noelia Tabanera | INFOBAE]

El papa Francisco ha muerto hoy, lunes de Pascua, a los 88 años en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano. Ha ocurrido a las 7:35 de la mañana, según ha anunciado el cardenal Kevin Farrell. “Queridos hermanos y hermanas, con profunda tristeza debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco”, ha afirmado en el canal de televisión del Vaticano.

 

“Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados”, ha apuntado el cardenal en un comunicado que ha compartido el Vaticano. “Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino”, agrega.

 

El pontífice argentino fue ingresado el pasado 14 de febrero con una neumonía bilateral que se complicó con crisis respiratorias y una insuficiencia renal, sumada a una infección polimicrobiana. Requirió transfusiones de sangre por anemia, así como administración de oxígeno para ayudarle a respirar.

 

Su última aparición pública fue este domingo de Resurrección, 21 de abril, el balcón de la logia central de la fachada de la basílica de San Pedro para la bendición Urbi et Orbi y después recorrió la plaza en papamóvil y en su mensaje condenó la “carrera de rearme” e hizo un llamiento a la paz mundial, al desarme global y a la liberación de los prisioneros. Poco después de las 11:30 en la Casa Santa Marta, el tuvo un breve encuentro con el vicepresidente de Estados Unidos James David Vance.

 

El papa Francisco apareció este domingo en el balcón de la logia central de la fachada de la basílica de San Pedro para la bendición Urbi et Orbi y después recorrió la plaza en papamóvil y en su mensaje condenó la “carrera de rearme”.

 

Desde el balcón, y en la silla de ruedas, dijo con un hilo de voz: “Queridos hermanos y hermanas, buena Pascua”. Los fieles presentes deseaban ver al santo padre como cada domingo de Pascua y, aunque fue muy breve su intervención, pudieron hacerlo entre aplausos y gritos de júbilo.

 

Francisco deja huérfanos a miles de fieles que recordarán el legado del primer papa latinoamericano como un periodo en el que la Iglesia intentó adaptarse a los tiempos actuales promoviendo la inclusión de las mujeres en puestos de poder, preocupándose por el medioambiente y la crisis de los refugiados y, sobre todo, buscando la paz entre los pueblos. Así fue hasta su último aliento y los últimos días de su papado

 

El papa Francisco recibió este domingo al vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance en su residencia de casa Santa Marta para un breve saludo e intercambiarse una felicitación por la Pascua. El saludo se produjo a las 11.30 horas (09.30 GMT) y duró solo unos minutos, el tiempo para intercambiarse la felicitación por la Pascua.

 

“Pienso en tantos países que están en guerra. Hermanas y hermanos, oremos por la paz. Hagamos todo lo posible por la paz. No olvidemos que la guerra es siempre una derrota. No hemos nacido para matar, sino para hacer crecer a los pueblos. Encontremos caminos de paz”, dijo el papa en una de sus últimas intervenciones.

 

Sede Vacante

 

Comienza ahora el período de Sede Vacante, un estado de transición en el que cesan sus funciones y se suspenden ciertas actividades de la Santa Sede.

Primero se destruirá el Anillo del Pescador, sello oficial del papa, para evitar falsificaciones de documentos y se suspenderá la actividad de la Curia Romana. El papa será velado en la Basílica de San Pedro durante varios días y se conocerá cuándo será el funeral solemne con la asistencia de jefes de Estado y líderes religiosos.

 

Falta conocer también dónde será sepultado su cuerpo, si en la cripta vaticana o en otra basílica: eso se sabrá cuando se conozcan los detalles de su testamento.

 

Imagen: https://www.infobae.com/espana/2025/04/21/con-profunda-tristeza-debo-anunciar-el-fallecimiento-de-nuestro-santo-padre-las-palabras-de-kevin-farrell-para-despedir-a-francisco/

Un verdadero “Papa del pueblo” que dejará una huella difícil de borrar

[Por: Hernán Reyes Alcaide | Religión Digital]

Apenas conocida esta mañana la noticia de la muerte del papa Francisco, fieles de todo el mundo empezaron a recordar y llorar al pontífice argentino en la Plaza San Pedro, confirmando que se trató de un verdadero “Papa del pueblo” que dejará una huella difícil de borrar en millones de personas de todo el planeta.

 

“Ya lo extrañamos”, dijo sin más rodeos en la Plaza San Pedro Angelo, un conductor de vehículos que se encontraba trabajando a metros del Vaticano y se acercó al obelisco para dar, de frente a la Basílica vaticana, un último adiós. “Nos hizo volver a creer en la Iglesia, hizo que el mundo hablara de cosas de las que no se hablaban”, agregó.

 

Megan, turista estadounidense, plantea a RD su “sorpresa” por el fallecimiento anunciado esta mañana por el cardenal Kevin Farrell. “Ayer estuvimos en la plaza con mi familia, al menos pudimos despedirnos de alguna forma”, le dice entre lágrimas a RD, al referirse a la participación de Jorge Bergoglio en la Bendición “Urbi et Orbi” que había incluido incluso una vuelta en papamóvil, la última del pontificado.

 

Mientras los fieles se iban acercando a la Plaza al tiempo que la noticia se difundía, las Iglesias italianas anunciaban el luto en todos sus establecimientos, como dispuesto por el cardenal Matteo Zuppi .

 

Cuando parecía recuperarse lentamente de la neumonía que lo tuvo 38 días internado, Francisco falleció este lunes a las 7.35 de esta mañana a los 88 años, en medio del Jubileo dedicado a la esperanza que había convocado. Había sido elegido pontífice el 13 de marzo de 2013.

 

“Europa llora a un hombre de esperanza”, lo despidió en esa dirección la presidenta del Parlamento europeo Roberta Metsola. Ricardo, colombiano de 69 años que visita la capital italiana junto a su familia era esta mañana uno de los rostros más compungidos en la Plaza. “No esperábamos esto así tan rápido”, llegó a decir a RD con la voz entrecortada.

 

Pasados unos 40 minutos del anuncio oficial, se vieron llegar a la Plaza los primeros móviles policiales de refuerzo con la intención de ordenar un flujo de personas que se prevé enorme para las próximas horas, con miles de fieles de todo el mundo que seguramente se irán sumando a darle la última despedida a un verdadero “Papa del pueblo“.

 

Publicado en: https://www.religiondigital.org/el_papa_de_la_primavera/extranamos-Roma-mundo-lloran-Francisco_0_2772322752.html

Voces proféticas cristianas se enfrentan a Donald Trump

[Por: Juan José Tamayo]

Durante los tres meses de su segunda presidencia de los Estados Unidos Donald Trump está poniendo en práctica las políticas que anunció durante la campaña electoral. Entre ellas destacan cinco por su falta de humanidad. La primera son las expulsiones masivas de inmigrantes en sus diferentes modalidades: deportaciones a sus países de origen con los inmigrantes esposados como si fueran delincuentes, suspensión del derecho de asilo y autorización a los agentes de inmigración a hacer redadas en escuelas, iglesias y hospitales. Otra se refiere al reconocimiento de la existencia de dos sexos: el masculino y el femenino, con el borrado de las personas LGTBIQ+ y, en consecuencia, la eliminación de la protección a la discriminación de dichas personas, y la oposición a los tratamientos de cambio de sexo a las menores de 19 años. La tercera consiste en la retirada de miles de millones de dólares en ayuda a la solidaridad a los países empobrecidos. La cuarta es el anuncio de la expulsión de dos millones trescientas mil personas gazatíes y la creación de la Riviera del Próximo Oriente en Gaza, lo que implica la limpieza étnica de los palestinos, el respaldo incondicional a Netanyahu y a los partidos políticos judíos partidarios del Gran Israel y el reconocimiento de Israel como el guardián de la región. La quinta es la guerra comercial de los aranceles contra las normas consensuadas por los organismos internacionales. Tal modo de proceder constituye un atentado contra el derecho internacional.

 

La reacción de los gobiernos europeos a las políticas insolidarias, xenófobas y colonialistas de Trump y a su desprecio a la Unión Europea, no se ha caracterizado precisamente por la oposición y la resistencia, salvo en contadas excepciones. Lo que ha predominado ha sido la tibieza, el miedo, la contención en la crítica, la falta de una respuesta unitaria, la ausencia de liderazgo y, en algunos casos, el acatamiento. La actitud europea ha sido la del avestruz, como ha afirmado María R. Sauquillo en una de sus excelentes crónicas de EL PAÍS, o la de una persona sonámbula, como ha reconocido el investigador de Harvard Alberto Alemanno.

 

Quienes sí han plantado cara a Trump y han reaccionado críticamente ejerciendo la denuncia profética contra tales políticas y la defensa de las personas y los colectivos más vulnerables han sido algunas de las autoridades religiosas cristianas, siguiendo las denuncias contra el poder de los profetas de Israel/Palestina y de Jesús de Nazaret. Voy a centrarme en tres líderes cristianos que han destacado por la crítica a las políticas de Trump y la propuesta de alternativas: Mariann Edgard Budde, obispa episcopal de Washington, el papa Francisco y el cardenal Robert McElroy, nuevo arzobispo de Washington.

 

La obispa Mariann Budde rompió con la tradición del sermón político legitimador del nuevo presidente en la toma de posesión del cargo y convirtió la celebración religiosa en un alegato contra las políticas de Trump y la propuesta del camino ético a seguir durante su mandato con un lenguaje moderado en las formas, es verdad, pero radical en su contenido. Mientras Trump se encontraba absorto en otros pensamientos, mirando al suelo y quizá ajeno a lo que se estaba celebrando, la obispa adoptó una actitud realmente profética.

 

Partiendo de la propia confesión de Trump de que había sido “la mano providencial de Dios amoroso” quien le había salvado del atentado que sufrió durante la campaña electoral, le pidió, “en nombre de Dios”, que ejerciera la compasión con las personas asustadas por sus políticas antiLGTBIQ+. Entre ellas citó a “gays, lesbianas y niños y niñas transgénero en familias de distinto signo político: demócratas, republicanas e independientes”, justamente aquellas que ahora están siendo discriminadas.

 

Pero no se quedó ahí. Ante las deportaciones masivas de personas inmigrantes que Trump había anunciado en la campaña electoral, le exigió compasión para con ellas ya que están contribuyendo al bienestar de la ciudadanía estadounidense. Le recordó que no puede considerar delincuentes, como acostumbra a hacer el presidente republicano, a los  inmigrantes sin la documentación en regla, ya que pagan sus impuestos, son buenos vecinos y miembros fieles de iglesias, sinagogas, mezquitas, gudwaras o templos.

 

El último argumento de la obispa Budde para reclamar a Trump compasión con las personas extranjeras fue: “todos fuimos extranjeros en nuestra propia tierra” y necesitamos hospitalidad. El sermón desafiante y deslegitimador indignó tanto a Trump que le exigió pedir perdón. La obispa se negó. No era la primera vez que se enfrentaba a él. Ya lo hizo cuando el presidente republicano posó, durante su primer mandato, con su hija Ivanka con la Biblia en alto delante de la puerta de la Iglesia de San Juan. Ante tamaño gesto de manipulación y profanación la obispa expresó públicamente su indignación y horror.

 

Tampoco ha sido complaciente con las políticas xenófobas y colonialistas de Trump el Papa Francisco en una carta dirigida al episcopado católico estadounidense. Con un lenguaje claramente político y una sólida fundamentación antropológica, teológica y bíblica califica las deportaciones masivas de inmigrantes de atentado contra la dignidad de muchos hombres y mujeres, a quienes Trump pone “en un estado de especial vulnerabilidad e indefensión”. Llama a la ciudadanía a expresar su desacuerdo con tales prácticas, a no ceder a las narrativas que discriminan y hacer sufrir a personas inmigrantes y refugiadas, a construir puentes y “evitar muros de ignominia”, como los que está construyendo el presidente estadounidense.

 

En la carta llega a cuestionar que Estados Unidos sea un Estado de derecho al negar un trato digno a las personas empobrecidas y marginadas, al construirse a base de la fuerza, y no a partir de la igual dignidad de todo ser humano. Asimismo, invita a los obispos a trabajar por la defensa de las personas consideradas menos valiosas y menos humanas.

 

El Vaticano reaccionó en seguida contra la limpieza étnica de los gazatíes que ha propuesto Trump con la colaboración de Netanyahu. Y lo hizo con dos afirmaciones contundentes: los habitantes de Gaza “deben permanecer en su tierra” y la limpieza étnica “no tiene sentido”.

 

El tercer dirigente cristiano que ha chocado con Trump ha sido el cardenal estadounidense McElroy. Con un lenguaje todavía más contundente y desafiante que el de la obispa episcopal y el del papa ha calificado las políticas de deportaciones masivas de Trump de “guerra de miedo y terror que no pueden tolerarse”. Ante la miseria, el miedo y el terror no es posible callar. El silencio es delito y, desde el punto de vista cristiano, pecado. Por eso ha llamado a levantar la voz contra la miseria y el sufrimiento que dichas políticas están desatando. A su juicio, el objetivo de las redadas indiscriminadas es generar miedo para que las personas no vayan a la escuela o a la iglesia.  

 

Mariann Budde, Francisco y Robert McElroy marcan el camino hacia un cristianismo profético de contenido político liberador frente al cristianismo de Trump al servicio del Imperio y del colonialismo.

 

Juan José Tamayo es teólogo y profesor emérito honorífico de la Universidad Carlos III de Madrid. Su último libro es Cristianismo radical (Trotta, Madrid, 2025, 2ª edición).

 

Diario EL PAÍS, 17 DE ABRIL DE 2025.

Comentarios bíblicos: Hoy también se nos revelan los signos de la resurrección en los que se juega nuestro creer o no creer

[Por: Olga Consuelo Vélez]

Seguimos el evangelio de Juan y en este capítulo 20 va a comenzar el tiempo de la resurrección. Comienza señalando que María Magdalena va a la tumba y ve la piedra quitada. No dice si entró, si vio algo más, sino que corre buscando a Pedro y al discípulo amado para contarles la experiencia que acaba de tener: no encontró a Jesús y no sabe a dónde lo llevaron. Aquí Juan deja de lado a María Magdalena y se centra en la figura de Pedro y del discípulo amado. Retomara a María Magdalena después de terminar lo que sucede a Pedro y al discípulo amado y, es entonces, cuando Jesús se le aparece a María Magdalena y la envía a anunciar la resurrección a los discípulos. De allí sale el título que en la actualidad ya se le ha reconocido de primera anunciadora de la resurrección, de verdadera apóstola entre los apóstoles…

 

Descargue los comentarios bíblicos del Domingo de Ramos.

 

Imagen: https://es.thechurchnews.com/miembros/2023/3/26/23657575/que-es-el-domingo-de-ramos-y-por-que-es-importante-para-los-santos-de-los-ultimos-dias/