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APARECIDA 26 – EL “JUZGAR” DE APARECIDA (I)LA VOCACIÓN DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS

En los últimos trés artículos hicimos un breve resumen de la primera parte del Documento de Aparecida, dedicada a “ver” la realidad de la sociedad y de la Iglesia en América Latina. Ahora, también en tres artículos, vamos a ofrecer un resumen de la segunda parte, dedicada al “juzgar”, en que Aparecida presenta la vocación de los discípulos misioneros y su caminar en la Iglesia, para que sean promotores de la vida en plenitud, para la persona entera y para nuestros pueblos.

En los últimos trés artículos hicimos un breve resumen de la primera parte del Documento de Aparecida, dedicada a “ver” la realidad de la sociedad y de la Iglesia en América Latina. Ahora, también en tres artículos, vamos a ofrecer un resumen de la segunda parte, dedicada al “juzgar”, en que Aparecida presenta la vocación de los discípulos misioneros y su caminar en la Iglesia, para que sean promotores de la vida en plenitud, para la persona entera y para nuestros pueblos.

Sujeto o sujetos teologizadores

El año pasado, reunidos en Viedma, nos preguntábamos si el Seminario de Formación Teológica era capaz de hacer teología. Entonces afirmábamos que era posible tanto y cuanto, ese sujeto colectivo, se disponía al encuentro con las preguntas profundas de la realidad y a la vez a meterse en ella y sacar desde adentro los gritos más agónicos para preguntarle a Dios: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado? o ¡estás con nosotros y quédate!”. Era posible si tenía en cuenta los desafíos de la vida y los imperativos de Dios para que la vida sea una vida y “Vida en abundancia”.
Este año 2008, hemos podido continuar esta experiencia de construcción teológica mediante las reflexiones de los trabajos, los momentos de los espacios, las producciones, las opiniones diversas y las construcciones conjuntas. Indudablemente, este Seminario es un espacio particular donde emerge un sujeto colectivo hacedor de teología . Ahora bien, ¿quién es este sujeto teologizador aludido?, ¿y cuál es su posibilidad de quehacer teológico? Esas serán fundamentalmente las dos preguntas que orientan esta reflexión.

El año pasado, reunidos en Viedma, nos preguntábamos si el Seminario de Formación Teológica era capaz de hacer teología. Entonces afirmábamos que era posible tanto y cuanto, ese sujeto colectivo, se disponía al encuentro con las preguntas profundas de la realidad y a la vez a meterse en ella y sacar desde adentro los gritos más agónicos para preguntarle a Dios: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado? o ¡estás con nosotros y quédate!”. Era posible si tenía en cuenta los desafíos de la vida y los imperativos de Dios para que la vida sea una vida y “Vida en abundancia”.
Este año 2008, hemos podido continuar esta experiencia de construcción teológica mediante las reflexiones de los trabajos, los momentos de los espacios, las producciones, las opiniones diversas y las construcciones conjuntas. Indudablemente, este Seminario es un espacio particular donde emerge un sujeto colectivo hacedor de teología . Ahora bien, ¿quién es este sujeto teologizador aludido?, ¿y cuál es su posibilidad de quehacer teológico? Esas serán fundamentalmente las dos preguntas que orientan esta reflexión.

ECUMENISMO Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN EL DOCUMENTO DE APARECIDA. Apuntes sobre la Versión Oficial y la Aprobada por la Asamblea

Ofrezco breves apuntes sobre el tema – problema del Ecumenismo y Diálogo Interreligioso tratado por la Asamblea en Aparecida, con énfasis en una valoración de las dos versiones resultantes: la aprobada por esta Asamblea y la oficial aprobada por el Papa. Esto con el propósito de facilitar una mejor comprensión de este importante “tema – problema”. Lo llamo así por que este tema es realmente un problema serio en la vida eclesial cotidiana. Su compresión y vivencia adecuadas es de suma importancia para la misión eclesial en este nuestro Continente

Ofrezco breves apuntes sobre el tema – problema del Ecumenismo y Diálogo Interreligioso tratado por la Asamblea en Aparecida, con énfasis en una valoración de las dos versiones resultantes: la aprobada por esta Asamblea y la oficial aprobada por el Papa. Esto con el propósito de facilitar una mejor comprensión de este importante “tema – problema”. Lo llamo así por que este tema es realmente un problema serio en la vida eclesial cotidiana. Su compresión y vivencia adecuadas es de suma importancia para la misión eclesial en este nuestro Continente

LA PERSPECTIVA ÉTICA DE LA FAMILIA HUMANA UNIVERSAL

La presente reflexión tiene como base el espíritu y el contenido de la Gaudium et Spes, y por horizonte la misión de Dios en el mundo según el sentir de nuestra Iglesia de América Latina, manifestado últimamente en “Aparecida” y del “Instrumento de Trabajo” del Congreso Americano Misionero, CAM 3.

Hacer memoria de la Gaudium et Spes es adentrarse en aquella Iglesia del Concilio Vaticano II, volver a sentir el tiempo en el que se forjó y percibir el Espíritu, que se reveló a aquellos hombres muy concretos con sus preocupaciones de Iglesia y de Humanidad en compenetración con los designios de Dios, sueños de largo alcance para entonces y para ahora. En este horizonte está nuestro hoy y nuestro mañana, porque lo que Dios revela va hasta el final. Así es nuestro hoy eclesial y social.

Entrar en la GS es dejarse llevar por su espíritu y dinamismo, andar nuevos caminos, sentir la vida y la pregunta del tiempo, sobre todo en paradigmas y sufrimientos. Aproximar una respuesta, sencillamente sentir así la misión al modo de Jesús.

La presente reflexión tiene como base el espíritu y el contenido de la Gaudium et Spes, y por horizonte la misión de Dios en el mundo según el sentir de nuestra Iglesia de América Latina, manifestado últimamente en “Aparecida” y del “Instrumento de Trabajo” del Congreso Americano Misionero, CAM 3.

Hacer memoria de la Gaudium et Spes es adentrarse en aquella Iglesia del Concilio Vaticano II, volver a sentir el tiempo en el que se forjó y percibir el Espíritu, que se reveló a aquellos hombres muy concretos con sus preocupaciones de Iglesia y de Humanidad en compenetración con los designios de Dios, sueños de largo alcance para entonces y para ahora. En este horizonte está nuestro hoy y nuestro mañana, porque lo que Dios revela va hasta el final. Así es nuestro hoy eclesial y social.

Entrar en la GS es dejarse llevar por su espíritu y dinamismo, andar nuevos caminos, sentir la vida y la pregunta del tiempo, sobre todo en paradigmas y sufrimientos. Aproximar una respuesta, sencillamente sentir así la misión al modo de Jesús.

Amerindia NUEVO CONCEPTO DE MISIÓN EN EL DOCUMENTO DE APARECIDA

Aparecida reconoce un fuerte vínculo entre fe y vida cuando dice por ejemplo que la opción por los pobres está implícita en nuestra fe (393). Presenta la complejidad de nuestra vida humana con sus problemas, conflictos, esperanzas y sueños, destinado que lleguen en su conjunto a la plenitud de vida. El DA reconoce que la vida tiene primacía sobre todas las cosas, habla del“valor sagrado de la vida humana” (108); y ofrece a la vez la invitación de Dios de alcanzar, en comunión con su Vida divina, la plenitud de la existencia humana (DA 13). De ahí concluimos que el nuevo concepto de misión del DA se centra en la vida como obra y don creador y recreador de Dios.

Aparecida reconoce un fuerte vínculo entre fe y vida cuando dice por ejemplo que la opción por los pobres está implícita en nuestra fe (393). Presenta la complejidad de nuestra vida humana con sus problemas, conflictos, esperanzas y sueños, destinado que lleguen en su conjunto a la plenitud de vida. El DA reconoce que la vida tiene primacía sobre todas las cosas, habla del“valor sagrado de la vida humana” (108); y ofrece a la vez la invitación de Dios de alcanzar, en comunión con su Vida divina, la plenitud de la existencia humana (DA 13). De ahí concluimos que el nuevo concepto de misión del DA se centra en la vida como obra y don creador y recreador de Dios.

APARECIDA 23 – O “VER” DE APARECIDA (I)A SITUAÇÃO SÓCIO-CULTURAL

Aparecida não quis perder de vista o “real” da realidade da América Latina e o Caribe, em um mundo marcado por uma cultura que tende a ver tudo de modo virtual e fez dele seu ponto de partida. Com o Vaticano II, discernindo os “sinais dos tempos” (DA 33), constata que nossos povos vivem uma realidade marcada por grandes mudanças (DA 34). Claro que mudanças sempre houve. A novidade é que estas mudanças, na atualidade, com o fenômeno da globalização, têm um alcance global, afetando o mundo inteiro. O ritmo é acelerado (DA 33), trazendo conseqüências para todos os âmbitos da vida social e também para a religião (DA 35). Vejamos, aqui, a situação sócio-cultural e a dos indígenas e afro-americanos.

Aparecida não quis perder de vista o “real” da realidade da América Latina e o Caribe, em um mundo marcado por uma cultura que tende a ver tudo de modo virtual e fez dele seu ponto de partida. Com o Vaticano II, discernindo os “sinais dos tempos” (DA 33), constata que nossos povos vivem uma realidade marcada por grandes mudanças (DA 34). Claro que mudanças sempre houve. A novidade é que estas mudanças, na atualidade, com o fenômeno da globalização, têm um alcance global, afetando o mundo inteiro. O ritmo é acelerado (DA 33), trazendo conseqüências para todos os âmbitos da vida social e também para a religião (DA 35). Vejamos, aqui, a situação sócio-cultural e a dos indígenas e afro-americanos.

APARECIDA 23 – EL “VER” DE APARECIDA (I)LA SITUACIÓN SOCIO-CULTURAL

Aparecida no quiso perder de vista lo “real” de la realidad de América Latina y el Caribe, en un mundo marcado por una cultura que tiende a ver todo de modo virtual y hace de él su punto de partida. Con el Vaticano II, discerniendo los “signos de los tiempos” (DA 33), constata que nuestros pueblos viven una realidad marcada por grandes cambios (DA 34). Claro que cambios siempre hubo. La novedad es que estos cambios, con el fenómeno de la globalización, tienen un alcance global, afectando al mundo entero. El ritmo es acelerado (DA 33), trayendo consecuencias para todos los ámbitos de la vida social y también para la religión (DA 35). Veamos aquí la situación socio-cultural y la de los indígenas y aforamericanos.

Aparecida no quiso perder de vista lo “real” de la realidad de América Latina y el Caribe, en un mundo marcado por una cultura que tiende a ver todo de modo virtual y hace de él su punto de partida. Con el Vaticano II, discerniendo los “signos de los tiempos” (DA 33), constata que nuestros pueblos viven una realidad marcada por grandes cambios (DA 34). Claro que cambios siempre hubo. La novedad es que estos cambios, con el fenómeno de la globalización, tienen un alcance global, afectando al mundo entero. El ritmo es acelerado (DA 33), trayendo consecuencias para todos los ámbitos de la vida social y también para la religión (DA 35). Veamos aquí la situación socio-cultural y la de los indígenas y aforamericanos.

APARECIDA 24 – O “VER” DE APARECIDA (II)A SITUAÇÃO ECONÔMICA, POLÍTICA E ECOLÓGICA

No artigo anterior, apresentamos o olhar de Aparecida sobre a situação sócio-cultural atual e sobre a situação dos indígenas e afro-americanos. Vejamos, agora, o que os bispos dizem da situação econômica, política e ecológica da América Latina e o Caribe.

No artigo anterior, apresentamos o olhar de Aparecida sobre a situação sócio-cultural atual e sobre a situação dos indígenas e afro-americanos. Vejamos, agora, o que os bispos dizem da situação econômica, política e ecológica da América Latina e o Caribe.

APARECIDA 24 – EL “VER” DE APARECIDA (II)LA SITUACIÓN ECONÓMICA, POLÍTICA Y ECOLÓGICA

En el artículo anterior presentamos la mirada de Aparecida sobre la situación socio-cultural y sobre la situación de los indígenas y afroamericanos. Veamos, ahora, lo que los obispos dicen de la situación económica, política y ecológica de América Latina y el Caribe.

En el artículo anterior presentamos la mirada de Aparecida sobre la situación socio-cultural y sobre la situación de los indígenas y afroamericanos. Veamos, ahora, lo que los obispos dicen de la situación económica, política y ecológica de América Latina y el Caribe.

LAS COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE A CUARENTA AÑOS DE MEDELLIN

Hablar de las Comunidades Eclesiales de base en los cuarenta años de Medellín, me llena de orgullo y acción de gracias. De orgullo por haber vivido ese kairós de Dios en América Latina que fue Medellín y esa eclesiogénesis que fueron y siguen siendo las CEBs. Cuarenta años no es una cifra cualquiera. Es esa cifra cargada de sentido que los sabios de Israel inventaron para nombrar el tiempo suficiente para que una persona, un pueblo hayan logrado consolidar un proceso denso de historia, fuertemente alternativo, portador de novedades sustanciales para la vida. Para hacer más profunda mi acción de gracias, este año celebramos además los 30 años de la primera Comunidad Eclesial de Base de la Diócesis de Formosa, que ayudamos a nacer en Ibarreta y a la que siguieron cinco más ese mismo año. Esta reflexión nace pues de la experiencia vivida teñida con los sentimientos más profundos de mi corazón

Hablar de las Comunidades Eclesiales de base en los cuarenta años de Medellín, me llena de orgullo y acción de gracias. De orgullo por haber vivido ese kairós de Dios en América Latina que fue Medellín y esa eclesiogénesis que fueron y siguen siendo las CEBs. Cuarenta años no es una cifra cualquiera. Es esa cifra cargada de sentido que los sabios de Israel inventaron para nombrar el tiempo suficiente para que una persona, un pueblo hayan logrado consolidar un proceso denso de historia, fuertemente alternativo, portador de novedades sustanciales para la vida. Para hacer más profunda mi acción de gracias, este año celebramos además los 30 años de la primera Comunidad Eclesial de Base de la Diócesis de Formosa, que ayudamos a nacer en Ibarreta y a la que siguieron cinco más ese mismo año. Esta reflexión nace pues de la experiencia vivida teñida con los sentimientos más profundos de mi corazón