El Papa León XIV inició este viernes su sexto viaje apostólico internacional, que lo llevará por Uruguay, Argentina y Perú hasta el próximo 17 de noviembre. El avión de ITA Airways que transporta al Pontífice despegó del aeropuerto romano de Fiumicino a las 7:05, hora italiana, con destino a Montevideo. Se trata de un recorrido especialmente significativo por la estrecha relación que el Papa mantiene con América Latina, donde desarrolló una parte fundamental de su vida religiosa.
Antes de abandonar territorio italiano, León XIV envió un telegrama al presidente Sergio Mattarella, en el que expresó sus deseos de paz y fraternidad para los pueblos que visitará. El mensaje, difundido por la Santa Sede, constituye su primera comunicación oficial vinculada directamente con la gira. La convivencia entre los pueblos y la solidaridad aparecen así como dos referencias centrales del viaje, aunque será necesario conocer sus discursos para determinar cómo abordará estos asuntos en cada país.
La gira combina encuentros con autoridades políticas, celebraciones religiosas y visitas a comunidades que enfrentan dificultades sociales. Además de su misión pastoral, el Pontífice ejercerá su papel como jefe de Estado en reuniones con los presidentes de Uruguay, Argentina y Perú. Estas actividades permitirán observar cómo la Iglesia plantea sus preocupaciones sobre la pobreza, la educación y la dignidad humana ante realidades nacionales muy diferentes.
Uruguay, primera escala después de casi cuatro décadas
La visita a Uruguay posee una relevancia histórica, pues el país no recibía a un pontífice desde 1988, cuando Juan Pablo II realizó su segundo recorrido por territorio uruguayo. León XIV encontrará una sociedad profundamente transformada, donde la Iglesia católica conserva importancia histórica, pero ha perdido buena parte de su presencia institucional. Según una encuesta de CIFRA publicada en agosto de 2026, solamente el 33 % de los adultos uruguayos se identifica actualmente como católico.
El programa oficial contempla encuentros con el presidente Yamandú Orsi, autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático. También incluye celebraciones religiosas en Montevideo, Paysandú y Florida, además de una visita a Casavalle, una comunidad de la capital donde la Iglesia desarrolla proyectos sociales y educativos. La diversidad de actividades refleja la intención de combinar las grandes ceremonias con encuentros más cercanos a la realidad cotidiana de la población.
Uruguay constituye un escenario particular por su tradición laica y la diversidad de convicciones de sus ciudadanos. En ese contexto, el viaje ofrecerá una oportunidad para examinar las relaciones entre la Iglesia, las instituciones democráticas y una sociedad en la que la pertenencia religiosa ya no ocupa el lugar de otras épocas. El desafío será transmitir un mensaje que pueda interesar no solamente a los fieles, sino también a quienes mantienen posiciones distintas frente a la religión.
Argentina y Perú, dos etapas de especial significado
La segunda parte del recorrido llevará a León XIV a Argentina, país natal del papa Francisco, quien nunca regresó a su tierra durante su pontificado. Su sucesor visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján, donde desarrollará actividades pastorales y mantendrá encuentros con diferentes sectores de la sociedad. La presencia del Papa tendrá un significado especial para una Iglesia que conserva muy vivo el recuerdo de Francisco y su preocupación por los sectores más vulnerables.
Perú será la última etapa del viaje y tendrá un carácter particularmente personal. León XIV, nacido en Estados Unidos como Robert Francis Prevost, trabajó durante años como misionero en territorio peruano y fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023. Su regreso permitirá reencontrarse con comunidades que marcaron profundamente su trayectoria religiosa antes de su elección como Pontífice.
Las tres naciones presentan situaciones religiosas distintas, aunque comparten el desafío de mantener la presencia de la Iglesia en sociedades sometidas a importantes cambios culturales. Un estudio del Pew Research Center publicado en enero de 2026 señala que el 58 % de los adultos argentinos y el 67 % de los peruanos se identifica como católico, porcentajes considerablemente superiores al registrado en Uruguay. Estas diferencias muestran que la gira no tendrá un único escenario pastoral, sino que exigirá respuestas adaptadas a cada realidad nacional.
Visita que trasciende las celebraciones religiosas
La llegada de un pontífice suele provocar grandes manifestaciones de entusiasmo, pero el alcance de una visita apostólica no puede medirse exclusivamente por la cantidad de asistentes a sus celebraciones. También será importante examinar el contenido de sus mensajes, las reacciones que susciten y los compromisos que puedan surgir de sus encuentros. Esa perspectiva permitirá comprender mejor la trascendencia religiosa y social de su presencia en Sudamérica.
Con su partida desde Roma, León XIV inicia un recorrido que combina diplomacia, espiritualidad y cercanía con las comunidades católicas latinoamericanas. Su primer mensaje, centrado en la paz y la fraternidad, ofrece una orientación general que deberá desarrollarse durante los próximos días. La verdadera importancia del viaje se conocerá a través de sus palabras, sus encuentros y las respuestas que despierte en cada país.






