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Espacio de Escucha: Leer teológicamente la escucha

Escuchar el clamor del pueblo para construir juntos vida y esperanza es una prioridad para muchas comunidades. Este segundo encuentro de “Espacio de Escucha” será propicio para escuchar las experiencias de “Pan y abrazo” de Santa Gema, Comunidad terapéutica “El Puente” y el Colectivo Familias Presentes.

 

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María, plenitud de mujer. A propósito de la fiesta de la Asunción

[Por: Olga Consuelo Vélez]

Una vez más, recordaremos, el próximo 15 de agosto, la fiesta de la Asunción de María. Este no es un dato bíblico, pero si un dogma proclamado por petición del pueblo de Dios que reconoció en María una ‘plenitud de vida’ que alguien como ella, sin duda, alcanzó.  Ahora bien, cada momento histórico interpreta la plenitud de vida según sus percepciones, imaginarios, situaciones, comprensiones alcanzadas. De ahí que la figura de María que todavía más cala en el imaginario de muchas personas es la de aquella mujer obediente a la voluntad de Dios, disponible para cumplir su querer, solicita con las necesidades de todos, madre amorosa que no niega a ninguno de sus hijos sus peticiones…

 

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El eclipse de Sol de 1905 visto desde la Abadía del Sacromonte de Granada y anotado en el Observatorio de Cartuja de los jesuitas

[Por: Gabriel Pozo Felguera]

 

Gabriel Pozo Felguera nos ofrece una excepcional crónica de cómo Granada vivió el último eclipse solar aquel 30 de agosto de hace 121 años, con una imagen apenas conocida, e informaciones de la época…

 

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Desde Cristo solidario construimos una Iglesia solidaria

El alma de Chile ha despertado con los fuertes movimientos de nuestra tierra y de nuestro mar. La pérdida de vidas humanas, la destrucción de casas, centros de trabajo, escuelas, hospitales, templos y capillas antiguas no ha dejado indiferente a nadie…

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¿Qué se entiende realmente por crisis?

Actualmente parece que todo está en crisis: el orden del capital, la economía, la política, las ciencias, las éticas, los valores, las religiones y, entre nosotros, en Brasil, hasta el fútbol. En una palabra, nos enfrentamos a una crisis de civilización, es decir, de nuestra forma de estar en el mundo, de cómo organizamos la sociedad y establecemos los valores y las leyes que nos rigen. No existe ningún ámbito que permanezca al margen de esta crisis, especialmente en lo que concierne al futuro.

Ella puede representar una tragedia cuyo desenlace sea destructivo, como en el teatro griego, o un drama cuyo final pueda ser bienaventurado, como en la liturgia cristiana, que celebra la Pascua de la resurrección después del Viernes Santo de la pasión.

La humanidad se encuentra ante esta decisión: o continúa como hasta ahora, con el riesgo de encaminarse hacia una tragedia civilizatoria, o abre un nuevo camino, marcado ciertamente por un drama, pero que promete un futuro mejor.

La Carta de la Tierra, uno de los principales documentos de las Naciones Unidas que reflexiona sobre el futuro del planeta, afirma:

«Las bases de la seguridad mundial están amenazadas; estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables. La elección es nuestra: o formamos una alianza mundial para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros, o nos arriesgamos a destruirnos a nosotros mismos y a destruir la diversidad de la vida» (preámbulo). He aquí la crisis radical a la que nos enfrentamos.

Expliquemos, en primer lugar, qué entendemos por crisis. La mayoría recurre al ideograma chino de la crisis: entendido como riesgo y oportunidad, lo que considero una interpretación iluminadora. Sin embargo, prefiero la rica significación de la palabra «crisis» en sánscrito, por ser la matriz de nuestra lengua y por resonar en otras palabras derivadas de ella.

En sánscrito, «crisis» proviene de kir o kri, que significa purificar y limpiar. De kri deriva crisol, el recipiente donde se depura el oro separándolo de las impurezas. En un lenguaje más refinado, acrisolar también significa decantar.

Una enfermedad grave produce una profunda crisis en quien la padece. Al salir de ella, la persona reevalúa el sentido de la vida y redescubre el valor de las cosas más cotidianas. En este sentido, la crisis significa un proceso crítico de depuración de todo aquello que no es esencial. Lo accidental sigue siendo accidental.

Abordemos ahora la naturaleza de la crisis. Quien primero profundizó en la relación entre crisis y angustia fue Søren Kierkegaard (1813-1855), considerado uno de los fundadores del existencialismo. Filósofo y teólogo, escribió El concepto de la angustia (Vozes, 2010) y también La crisis y una crisis en la vida de una actriz. Para él, la vida es un proceso permanente de angustias y crisis, así como de superación de esas angustias y crisis.

Otro pensador fundamental fue el filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955), conocido por la célebre frase: «Yo soy yo y mi circunstancia». En 1942 escribió un ensayo, publicado posteriormente con el título En torno a Galileo: esquemas de las crisis históricas (Vozes, 1989). En él mostró que la historia, debido a sus rupturas y recomienzos, posee la estructura misma de la crisis.

Según Ortega y Gasset, esta obedece a la siguiente lógica:  (1)El orden dominante deja de ofrecer un sentido evidente.  (2) Surge la percepción de que un muro se levanta frente a nosotros; por ello reinan la duda, el escepticismo y una crítica generalizada.  (3) Se hace urgente una decisión capaz de crear nuevas certezas y un nuevo sentido. Pero ¿cómo decidir cuando no se ve con claridad? Sin embargo, sin decisión no habrá salida de la crisis.  (4) Una vez tomada la decisión, aun con riesgos, se abre un nuevo camino y un nuevo espacio para la libertad. La crisis ha sido superada y puede comenzar un nuevo orden.

Este nuevo orden se traducirá en un curso diferente de los acontecimientos. Más adelante, siguiendo la lógica propia de la crisis, también entrará en crisis. Y permitirá, tras un proceso crítico de depuración y purificación, la emergencia de un nuevo orden. Así se estructura, sucesivamente, la historia humana.

La crisis posee también una dimensión personal, especialmente la gran crisis representada por la muerte. Revela igualmente una dimensión cósmica: el fin del universo. A mi juicio, este no culminará en una muerte térmica y en un vacío absoluto, sino en una explosión e implosión hacia el interior de la Realidad Suprema.

Sin embargo, todo proceso de purificación implica cortes y rupturas. De ahí la necesidad de la de-cisión. La de-cisión produce una escisión con lo anterior e inaugura lo nuevo. Recuperemos, pues, el sentido griego de la palabra crisis.

En griego, krísis significa el proceso de decisión adoptado por un juez o por un médico. El juez sopesa los argumentos a favor y en contra; el médico articula los diversos síntomas de una enfermedad. Sobre la base de ese proceso, ambos toman una :  para el tipo de sentencia que debe dictarse o el tipo de enfermedad que debe tratarse. Ese proceso de decisión recibe el nombre de crisis. Una vez encontrada la solución, la crisis desaparece.

El Evangelio de san Juan utiliza treinta veces la palabra «crisis» en el sentido de decisión. La mayoría de los traductores, poco sensibles a la riqueza del término griego krísis, la traducen simplemente como «juicio». Sin embargo, el hecho es que Jesús apareció como «la crisis del mundo» (krisis tou kosmou), porque obligaba a las personas a decidirse a favor o en contra de su mensaje y de su persona.

Brasil vive desde hace siglos postergando sus crisis porque sus dirigentes carecen de la audacia histórica necesaria para tomar decisiones que rompan con un pasado perverso. Siempre se han realizado —y se siguen realizando— conciliaciones negociadas con el pretexto de garantizar la gobernabilidad (cf. José Honório Rodrigues, Conciliación y reforma en Brasil, 1965). De este modo, se preservan sutilmente los privilegios de las élites del atraso y, una vez más, las grandes mayorías son condenadas a permanecer en la miseria o en la marginalidad.

La crisis del capitalismo es evidente. Como mostró Carl Polanyi en La gran transformación (Campus, 2000), se pasó de una sociedad con mercado a una sociedad de mercado. Todo se convierte en mercancía, incluso los órganos humanos, algo que Marx ya había previsto en 1847 al hablar de «la época de la corrupción general y de la venalidad universal» (La miseria de la filosofía). Hoy predomina el capital especulativo, que no produce ni siquiera un clavo, sino únicamente dinero y más dinero. Con toda seguridad terminará desembocando en una crisis de enormes proporciones que afectará cruelmente a millones de pobres.

Platón expresó acertadamente, en medio de la crisis de la cultura griega: «Las grandes cosas solo suceden en el caos, en la krisis.» Con la de-cisión, el caos y la crisis desaparecerán y podrá nacer un nuevo orden. Con estas palabras concluía también Martin Heidegger —quien durante un tiempo adhirió al nazismo— su lección inaugural como rector de la Universidad de Friburgo, en Alemania.

Ojalá que de esta crisis planetaria surja un nuevo ensayo civilizatorio que sea más integrador, más humanitario, más espiritual y más cuidadoso. De lo contrario…

Leonardo Boff escribe para la revista LIBERTA del ICL(https://www.revistaliberta.com.br) . Es autor también de La gran transformación en la economía, la política y la ecología (Vozes, 2014).

Un foro para la Teología de la Liberación

¿Ha muerto la teología de la liberación (TL)? Es la pregunta que me plantean con frecuencia en mis conferencias tanto en el Norte global como en el Sur global. La pregunta refleja implícitamente la idea de su muerte, muy extendida en el imaginario colectivo, tanto laico como religioso.

Mi respuesta suele ser que tal idea no responde a la realidad, sino, más bien, al deseo de no pocos sectores ubicados del lado de los fundamentalismos religiosos, del neoliberalismo económico y del conservadurismo político. Y añado: la TL está viva y activa en el nuevo escenario político, religioso, cultural y económico no solo en América latina, donde nació, sino en todo el Sur global, dando lugar al nacimiento de las teologías del Sur global y a su tendencia descolonizadora de los discursos cristianos (Juan José Tamayo, Teologías del Sur. El giro descolonizador, Trotta, 2024, 2ª ed.).

La mejor prueba de dicha vitalidad es la celebración del 12º Foro Mundial sobre Teología y Liberación (FMTL), que está teniendo lugar del 31 de julio al 8 de agosto en la ciudad de Cotonú, de Benín (África Occidental) en el marco del 17º Foro Social Mundial (FSM). Entre las razones que han llevado a elegir Benín como lugar del FSM y del FMTL cabe referirse a las siguientes: Benín es un cruce de la espiritualidad vodú y la cultura panafricana, un lugar de memoria histórica de la trata de personas esclavas y la fuerte movilización de la sociedad civil beninesa.

Es el sexto Foro que se celebra en África. Los cinco anteriores tuvieron lugar en Bamako (Mali, 2006), Nairobi (Kenia, 2007), Dakar (Senegal, 2011) y Túnez (Túnez, 2013 y 2015).

En el FMTL de Benín participan teólogas, teólogos, activistas, investigadores y comunidades de todo el mundo para reflexionar sobre la intersección de experiencias religiosas, justicia social y lucha contra todas las formas de opresión. Se trata de un encuentro global de mentes y corazones que busca fomentar el diálogo, explorar alternativas y tejer conexiones en la búsqueda colectiva de Otro Mundo Posible. El tema del encuentro no puede ser más importante y de urgente análisis. Rechazando la dominación económica, política y religiosa; reimaginar la soberanía desde una perspectiva de liberación.

La razón de ser del tema elegido es la constatación de la persistencia de la dominación económica, política, religiosa y ambiental en todo el mundo. Ante tamaña dominación global no podemos cruzarnos de brazos, sino que hemos de ofrecer una respuesta coordinada. Para ello el Foro invita a involucrarnos en un proceso de descolonización de todas las dimensiones de la vida humana y ecológica y a reimaginar la soberanía en todas sus formas: colectivas e individuales.

La lucha por la soberanía económica exige deconstruir los mecanismos de opresión del capitalismo y devolver la dignidad humana a quienes se les deniega el actual modelo económico neoliberal y somete a una situación de injusticia estructural generadora de pobreza también estructural. La defensa de la soberanía política requiere desafiar el autoritarismo, la corrupción y la violencia, así como resistir a la necropolítica y trabajar en la construcción de la paz en tiempos de guerras que provocan genocidios y ecocidios y de golpes de Estado, que no respetan el Derecho Internacional, ni la soberanía de los pueblos.

El compromiso por la defensa de la soberanía religiosa demanda deconstruir los legados decoloniales, cada vez más extendidos por mor del imperialismo reigioso, frenar la manipulación de las religiones y su utilización para fines belicistas, sexistas, aporofóbicos, homófobos, xenófobos y racistas, A dicha deconstrucción debe responder la construcción de relaciones étnicas, ecuménicas, interreligiosas, interculturales e interespirituales pacíficas e igualitarias y respetuosas de las diferencias.

La soberanía ecológica y social exige la recuperación del territorio, del que apropian las multinacionales extractivistas, así como la recuperación de la memoria y la cultura de los pueblos originarios. Requiere, asimismo, analizar y eliminar las formas modernas de esclavitud, y promover la justicia ecológica y la justicia de género frente a la violencia de género, las migraciones forzadas y el cambio climático.

Se trata, en definitiva, de revisar, resignificar, reformular y recrear la teología de la liberación en el nuevo escenario geopolítico, cultural y económico, de abrir nuevos horizontes para la soberanía y de descolonizar todas las relaciones humanas y ecológicas.

Los ejes temáticos que se están trabajando en el FMTL de Benín para el logro de tales objetivos son los siguientes: la liberación como horizonte hermenéutico y práctico; la liberación y la decolonialidad: la liberación y la democracia al servicio del bien común; la violencia, los derechos humanos y, especialmente los derechos de las personas, los colectivos y los pueblos oprimidos a quienes se niega dichos derechos; la justicia ambiental y la seguridad alimentaria; las migraciones, las personas migrantes climáticas y las territorialidades; las nuevas lenguas y la reconstrucción de nuevos lenguajes simbólicos y míticos; el pacto entre las tradiciones religiosas y las políticas de justicia; el género, el feminismo y la diversidad; la juventud y las relaciones intergeneracionales.

La Teología de la Liberación y las Teologías del Sur global y las prácticas emancipadoras que promueven demuestran con hechos y con palabras que hay tradiciones religiosas y espiritualidades que no son opio del pueblo, sino caminos de liberación de las personas más vulnerables, de los colectivos empobrecidos y de los pueblos oprimidos, y movimientos de resistencia frente al colonialismo, el capitalismo, el patriarcado, el soberanismo blanco, la injusticia cognitiva y la depredación de la naturaleza.

Juan José Tamayo es autor de Teologías del Sur. El giro descolonizador (Trotta) y de Cristianismo radical (Trotta).

Palantir y el neorreaccionismo

[Por: Daniel Barreiros | Outras Palabras -IHU]

Magnates como Peter Thiel argumentan que las democracias se paralizan en momentos cruciales. Proponen transferir la soberanía a las grandes empresas tecnológicas y a los algoritmos , basándose en leyes diseñadas por el mercado. Los Estados que carecen de un proyecto nacional sólido ya son blanco de ataques.

 

El artículo es de Daniel Barreiros , publicado originalmente en el Boletín Conjuncture n.º 18, de julio de 2026, del Observatorio Internacional del Siglo XXI, Nubea, UFRJ, y reproducido por Outras Palavras el 3 de agosto de 2026…

 

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La gran contradicción moral de España y de Europa

[Por: Evaristo Villar]

Hay mentiras que no triunfan porque sean verdaderas, sino porque resultan extraordinariamente útiles. La mayor de nuestro tiempo consiste en presentar la inmigración como el gran problema de Europa cuando, paradójicamente, constituye una de las condiciones de su supervivencia…

 

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O Pacto Educativo é um Movimento

[Por: Matias Soares]

A proposta do Pacto Educativo Estadual, fomentada pela Província Eclesiástica de Natal, composta pela Arquidiocese de Natal, juntamente com as Dioceses de Caicó e Mossoró, é uma iniciativa da Igreja Católica que visa promover um movimento de toda a sociedade norte-rio-grandense em prol da educação que seja vetor de desenvolvimento integral e inclusivo para todos os cidadãos potiguares…

 

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Otros Cruces participó en la asamblea general de la OEA

[Por: Otros Cruces]

Del 22 al 24 de junio, Otros Cruces participó en la 56ª Asamblea General de la Organización de Estados Americano (OEA) y en actividades paralelas con organizaciones de la sociedad civil, espacio que cada año reúne a los Estados de las Américas y organizaciones sociales de la región para definir temas hemisféricos y adoptar resoluciones conjuntas…

 

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