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En un cambio de época ¿qué Misión?

¿Con qué criterios se lleva a cabo la misión cristiana en el mundo de
hoy? Por un lado hay que encarar un dinamismo inédito. Estamos o bien
atravesando una transición epocal, o bien ya estamos dentro de una nueva fase
de la historia humana. En estos contextos donde hay incertidumbres y
posibilidades ¿qué criterios humanos subyacen nuestras opciones creyentes?
Por otro lado, la vocación evangelizadora ha sido replanteada en
Aparecida. La Iglesia desea reconfigurarse como comunidad misionera. Esto
va delineando un nuevo horizonte. En el siglo XXI ¿qué lineamientos
teológicos y pastorales van a configurar la Misión? En torno al acontecimiento
y texto de Aparecida ya se han dado grandes pasos, y ahora cabe delinear
propuestas hacia el futuro.
Se entrecruzan dos exigencias. A) encarar el paradigma humano de un
cambio de época. B) desenvolver el modelo de Iglesia misionera. Estos dos
desafíos (el humano y el eclesial) no van en paralelo, ni va uno primero y el
otro después. Más bien interactuan el uno con el otro.

¿Con qué criterios se lleva a cabo la misión cristiana en el mundo de
hoy? Por un lado hay que encarar un dinamismo inédito. Estamos o bien
atravesando una transición epocal, o bien ya estamos dentro de una nueva fase
de la historia humana. En estos contextos donde hay incertidumbres y
posibilidades ¿qué criterios humanos subyacen nuestras opciones creyentes?
Por otro lado, la vocación evangelizadora ha sido replanteada en
Aparecida. La Iglesia desea reconfigurarse como comunidad misionera. Esto
va delineando un nuevo horizonte. En el siglo XXI ¿qué lineamientos
teológicos y pastorales van a configurar la Misión? En torno al acontecimiento
y texto de Aparecida ya se han dado grandes pasos, y ahora cabe delinear
propuestas hacia el futuro.
Se entrecruzan dos exigencias. A) encarar el paradigma humano de un
cambio de época. B) desenvolver el modelo de Iglesia misionera. Estos dos
desafíos (el humano y el eclesial) no van en paralelo, ni va uno primero y el
otro después. Más bien interactuan el uno con el otro.

LA 0PCIÓN POR EL POBRE DESPUÉS DE APARECIDA.Confirmación, desafío, y búsqueda.

El objetivo de la ponencia que les voy a compartir es triple:
Primero: mostrar cómo Aparecida tiene el inmenso valor no solo de confirmar
( G. Gutiérrez emplea el término de reafirmar1) el valor y el sentido de la Opción
por el Pobre, expresión que empezó a utilizarse en la Teología desde la
Conferencia de Medellín y que popularizó y divulgó la Teología de la
Liberación, sino sobre todo, de poner un punto final a las discusiones,
ambigüedades, diversidad de interpretaciones que suscitó esa expresión y
sobre todo de mostrar el valor fundamentalmente evangélico de la manera de
pensar y de actuar que conllevaba la práctica de esta Opción por el pobre.
Segundo: ver cómo esta posición abre unos desafíos totalmente inéditos en la
vivencia de la misma opción por el pobre.
Tercero: plantear la búsqueda que los dos puntos anteriores le hace a la
investigación no solo teológica sino política y social respecto a la opción por el
pobre. Hoy necesitamos replantear el sentido del pobre, es decir la manera de
mirar al pobre.

El objetivo de la ponencia que les voy a compartir es triple:
Primero: mostrar cómo Aparecida tiene el inmenso valor no solo de confirmar
( G. Gutiérrez emplea el término de reafirmar1) el valor y el sentido de la Opción
por el Pobre, expresión que empezó a utilizarse en la Teología desde la
Conferencia de Medellín y que popularizó y divulgó la Teología de la
Liberación, sino sobre todo, de poner un punto final a las discusiones,
ambigüedades, diversidad de interpretaciones que suscitó esa expresión y
sobre todo de mostrar el valor fundamentalmente evangélico de la manera de
pensar y de actuar que conllevaba la práctica de esta Opción por el pobre.
Segundo: ver cómo esta posición abre unos desafíos totalmente inéditos en la
vivencia de la misma opción por el pobre.
Tercero: plantear la búsqueda que los dos puntos anteriores le hace a la
investigación no solo teológica sino política y social respecto a la opción por el
pobre. Hoy necesitamos replantear el sentido del pobre, es decir la manera de
mirar al pobre.

EL APORTE DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN AL QUEHACERTEOLÓGICO DESPUÉS DEL VATICANO II

La teología es antropológica
La teología por el hecho mismo de estar en la historia y ser parte dinámica de la
misma va sufriendo transformaciones, esto mismo lleva a que se vaya
comprendiendo el paso que se realiza entre la trascendencia a la encarnación, es
decir, de la vida interna de Dios al actuar de Dios en la historia. Hasta ahora la
teología era un discurso que se reducía, sin ser del todo negativo, a la esfera de la
trascendencia que, desde lo alto, iluminaba la realidad terrestre. En una palabra, el
actuar se daba desde arriba: “Toda la teología se centra en el misterio de Dios.
Pero lo importante es ver qué imagen de Dios se desprende de cada teología.

La teología es antropológica
La teología por el hecho mismo de estar en la historia y ser parte dinámica de la
misma va sufriendo transformaciones, esto mismo lleva a que se vaya
comprendiendo el paso que se realiza entre la trascendencia a la encarnación, es
decir, de la vida interna de Dios al actuar de Dios en la historia. Hasta ahora la
teología era un discurso que se reducía, sin ser del todo negativo, a la esfera de la
trascendencia que, desde lo alto, iluminaba la realidad terrestre. En una palabra, el
actuar se daba desde arriba: “Toda la teología se centra en el misterio de Dios.
Pero lo importante es ver qué imagen de Dios se desprende de cada teología.

LA TIERRA PROMETIDA: UNA REFLEXIÓN ECOTEOLÓGICA A PARTIR DE MEDELLÍN

La tierra prometida es el lugar obligado para iniciar una reflexión que pretenda
acercar aquellos elementos que hacen parte del estudio particular de la ecología,
como son los recursos naturales en general, con el ser humano responsable de la
creación, y que encuentra en Cristo la forma más plena de la expresión
auténticamente humana y por tanto divina.

La tierra prometida es el lugar obligado para iniciar una reflexión que pretenda
acercar aquellos elementos que hacen parte del estudio particular de la ecología,
como son los recursos naturales en general, con el ser humano responsable de la
creación, y que encuentra en Cristo la forma más plena de la expresión
auténticamente humana y por tanto divina.

“CRÍTICA NARRATIVA:UN APORTE A LA INTERPRETACIÓN BÍBLICA LATINOAMERICANA”

Los estudios bíblicos contemporáneos propenden por una interpretación existencial
del texto bíblico. Este camino no es novedoso para la hermenéutica latinoamericana
en el marco de la Teología de la Liberación. Sin embargo, los ámbitos eclesiales y
académicos de interpretación bíblica en Latinoamérica reclaman, por una parte,
mayor fundamentación exegética, y por otra, que el texto bíblico llegue cada vez
más a nuevos contextos.

Los estudios bíblicos contemporáneos propenden por una interpretación existencial
del texto bíblico. Este camino no es novedoso para la hermenéutica latinoamericana
en el marco de la Teología de la Liberación. Sin embargo, los ámbitos eclesiales y
académicos de interpretación bíblica en Latinoamérica reclaman, por una parte,
mayor fundamentación exegética, y por otra, que el texto bíblico llegue cada vez
más a nuevos contextos.

FORMACIÓN TEOLÓGICA UNIVERSITARIA PARA LA PROMOCIÓN DE JOVENES EVANGELIZADORES EN AMERICA LATINA

La Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, realizada en
Medellín (1968), e inspirada en los lineamientos del Concilio Vaticano II, adoptó una mirada
atenta respecto a la realidad de nuestro continente. Dicho panorama, le permitió proponer
algunas directrices para la transformación de la sociedad. Medellín, le apostó a la
promoción humana, es decir, al impulso de hombres y mujeres capaces de pensar y
constituir una realidad socio-cultural más digna y justa. En este sentido, la identidad
propia de los jóvenes y la necesidad de una formación en la fe constituyeron, y hoy
constituyen, dos aspectos de la realidad necesarios de abordar.

La Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, realizada en
Medellín (1968), e inspirada en los lineamientos del Concilio Vaticano II, adoptó una mirada
atenta respecto a la realidad de nuestro continente. Dicho panorama, le permitió proponer
algunas directrices para la transformación de la sociedad. Medellín, le apostó a la
promoción humana, es decir, al impulso de hombres y mujeres capaces de pensar y
constituir una realidad socio-cultural más digna y justa. En este sentido, la identidad
propia de los jóvenes y la necesidad de una formación en la fe constituyeron, y hoy
constituyen, dos aspectos de la realidad necesarios de abordar.

LUTA E CONTEMPLAÇÃO – Mística missionaria militante entre e além de Medellín e Aparecida

O ano de 1968 condensa a miséria, a esperança e o estado de espírito de todo um
século. Tudo apontava para as estruturas de violência e a necessidade de
transformações. A violência e a força destrutiva têm múltiplos rostos. São
assassinados estudantes, operários, líderes anti-racistas e políticos. São massacrados
povos indígenas e missionários. São torturados presos políticos e seqüestrados atores
de teatro. A força destrutiva está embutida no projeto civilizatório, nas instituições, no
Estado, na própria racionalidade instrumental, no fundamentalismo religioso, classista
e étnico, nos grupos para-militares e serviços secretos.
A experiência de 68 mostrou que as estruturas de violência são abaláveis. O pequeno
Vietnã mobilizou movimentos de protesto no mundo inteiro. Uma juventude que não se
conforma com o mundo, como é, pode também mudar padrões de relacionamento do
cidadão com o Estado, entre as gerações e os gêneros. A realidade não é nem natural,
nem fatal, ela é histórica. A realidade pode e deve ser transformada. No meio dos
protestos contra a ordem estabelecida, a miséria e a ditadura, estava acontecendo
uma discussão sobre o projeto da humanidade, sobre o futuro e o sentido da vida.
Desta discussão emergiu um grito por transformações profundas de estruturas e
valores.

O ano de 1968 condensa a miséria, a esperança e o estado de espírito de todo um
século. Tudo apontava para as estruturas de violência e a necessidade de
transformações. A violência e a força destrutiva têm múltiplos rostos. São
assassinados estudantes, operários, líderes anti-racistas e políticos. São massacrados
povos indígenas e missionários. São torturados presos políticos e seqüestrados atores
de teatro. A força destrutiva está embutida no projeto civilizatório, nas instituições, no
Estado, na própria racionalidade instrumental, no fundamentalismo religioso, classista
e étnico, nos grupos para-militares e serviços secretos.
A experiência de 68 mostrou que as estruturas de violência são abaláveis. O pequeno
Vietnã mobilizou movimentos de protesto no mundo inteiro. Uma juventude que não se
conforma com o mundo, como é, pode também mudar padrões de relacionamento do
cidadão com o Estado, entre as gerações e os gêneros. A realidade não é nem natural,
nem fatal, ela é histórica. A realidade pode e deve ser transformada. No meio dos
protestos contra a ordem estabelecida, a miséria e a ditadura, estava acontecendo
uma discussão sobre o projeto da humanidade, sobre o futuro e o sentido da vida.
Desta discussão emergiu um grito por transformações profundas de estruturas e
valores.

A LOS 40 AÑOS DE MEDELLÍN – Recuerdos y reflexiones

Se ha dicho que cuando no está muy claro hacia dónde vamos, es bueno recordar desde dónde venimos. Y esto podría aplicarse a la II CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO, celebrada en esta misma ciudad de Medellín hace ahora 40 años. Ella ha estado al origen de una historia eclesial latinoamericana, no apagada, que ha cobrado nuevo impulso en la V CONFERENCIA DE APARECIDA el año pasado.

Se ha dicho que cuando no está muy claro hacia dónde vamos, es bueno recordar desde dónde venimos. Y esto podría aplicarse a la II CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO, celebrada en esta misma ciudad de Medellín hace ahora 40 años. Ella ha estado al origen de una historia eclesial latinoamericana, no apagada, que ha cobrado nuevo impulso en la V CONFERENCIA DE APARECIDA el año pasado.

Aproximaciones a la Teología de la Liberación hoy, según los signos de los tiempos

Hoy es ineludible hacerlo así: APARECIDA es y debe seguir siendo un verdadero KAIRÓS para nuestra Iglesia y nuestros pueblos de América Latina y el Caribe. Nos hallamos ciertamente en una de las encrucijadas en que la fe cristiana se ve obligada a modificar la manera de entenderse a sí misma y a relacionarse con el mundo y con la historia.

Hoy es ineludible hacerlo así: APARECIDA es y debe seguir siendo un verdadero KAIRÓS para nuestra Iglesia y nuestros pueblos de América Latina y el Caribe. Nos hallamos ciertamente en una de las encrucijadas en que la fe cristiana se ve obligada a modificar la manera de entenderse a sí misma y a relacionarse con el mundo y con la historia.

El contexto de una osadía que sigue haciendo camino.

El Concilio Vaticano II nos ayudó a tomar conciencia de que el mundo es constitutivo de la Iglesia. No es el mundo que está en la Iglesia, sino que es la Iglesia que está en el mundo

El Concilio Vaticano II nos ayudó a tomar conciencia de que el mundo es constitutivo de la Iglesia. No es el mundo que está en la Iglesia, sino que es la Iglesia que está en el mundo