Vivimos tiempos paradojales. Nunca la información había estado tan al alcance de la mano en el mundo de los profesionales sociales; sin embargo, la producción de sentido compartido parece ser un bien cada vez más esquivo. En un mundo que seglobaliza a velocidades vertiginosas, las comunidades locales se debaten entre la asfixia de un sistema que las homogeneiza y la urgencia de afirmar sus identidades, sus saberes y sus derechos.
Es en esta tensión, en este pliegue histórico, donde la pedagogía, la psicología educacional y comunitaria, la animación sociocultural, el trabajo social y la investigación educativa de las comunidades enfrentan su desafío más radical. Este libro recopilatorio nace precisamente de ese desafío, de la necesidad de pensar y, sobre todo, de practicar una facilitación profesional de procesos grupales en contextos culturales y sociales que demandan reconocimiento de sus sabres y participación ciudadana efectiva en los espacios públicos que genere capacidades humanas integrales en el sentido que propone Martha Nussbaum y dinámicas emancipatorias como promovieron Carl Rogers, Paulo Freire, Orland Fals Borda e Ignacio Martín Baró.
Los escritos que aquí se reúnen, escritos a lo largo de un intenso año 2026, en el cruce de mis labores docentes y mis investigaciones sobre pedagogías críticas y ciudadanía, no son piezas aisladas, sino que deben leerse como huellas de un caminar junto a colectivos y grupos de trabajo en Chile y en América Latina y el Caribe que construyen redes de investigación junto a comunidades, movimientos ciudadanos y colectivos de profesionales sociales. Son una expresión de un quehacer profesional que se niega a separar el descubrimiento teórico, la actividad pedagógica y el mundo de la vida de la comunidades que buscan dar sentido y organización a sus demandas sociales y culturales. Cada escritoes un intento por responder a una pregunta que me ha acompañado durante años: ¿cómo pueden los profesionales de lo social —educadores, psicólogos, investigadores comunitarios y otros que tiene su “experticia” en las teorías de los vínculos comunitarios y promueven procesos de reconocimiento y autonomía desde el “mundo de la vida”— convertirse en verdaderos facilitadores y mediadores de procesos colectivos de recuperación de saberes locales, memorias históricas y de capacidades dialógicas y de autogestión pedagógica a través de prácticas de justicia epistémica y de valoración de lo común en educación y ciudadanía.
Estos escritos promueven la formación profesionales práctico–reflexivos y críticos que no llegan a las comunidades, colectivos sociales y territorios con un conjunto de herramientas prefabricadas lista para ser “aplicadas sino con una disposición de escucha activa, indagación participativa de los universos vocabulares, confiado en sus capacidades profesionales pero descalzos,abiertos a la novedad, a la creatividad metodológica, dispuestos a poner sus conocimientos y sus saberes práctico-profesionales al servicio de quienes los acogen y esperan de ellos acompañamiento, confianza y apertura a la alteridad y que también están abiertos a escribir y comunicar sus aprendizaje profesionales. Se trata, en definitiva, de aquellos y aquellas dispuestos a practicar la facilitación profesional de procesos grupales en cuanto diálogo de saberes, que conduzcan a encuentros transformadores donde todas las voces participantes, especialmente las más silenciadas y excluidas, puedan comunicar sobre su propia realidad, analizarla, interpretarlas y generar rupturas con sus dominaciones.
Este libro se orienta a generar lo que he dado en llamar procesos de comunitarización de saberes y de disposición al cambio. No hablo de una —por algunos círculos aun llamada “intervención tecno-social”— sino de un proceso mediante el cual un grupo, una organización o un territorio se convierte en el sujeto protagónico en la construcción de su Ciudadanía, de su comunidad política, de sus proyectos de Vida y dela creación de sus vernáculos eco sistemas de aprendizajes intercultural, transgeneracional, con justicia de género y respeto al principio de la demo-diversidad. La facilitación grupal, en este marco, se vuelve una pedagogía (una artesanía) de la pregunta, un acompañamiento ético que busca que la comunidad reconozca sus propias fuerzas, sus poderes materiales y simbólicos sus contradicciones y sus proyectos de Vida.
Es aquí donde la Sistematización de experiencias educativas y sociales y la Investigación-Acción Participativa (IAP) se revelan como metodologías de investigación desde praxis vitales con sus dispositivos metodológicos que nos permiten aprender desde las experiencias, convertir el hacer en un saber comunicable y, sobre todo, devolver el conocimiento a quienes lo generaron. Llegar a ser en nuestra practicas profesionales facilitadores de procesos de comunitarización, de comunidades comunicantes, desde lo local abiertas al mundo desde lecturas críticas, colectivas y movilizadoras en el decir de Paulo Freire.
Quienes lean estos escritos encontrarán reflexiones sobre pedagogías críticas, educación popular, psicología educacional y comunitaria y proyectos de sistematización y de investigación participativos. Pero antes de ir a ellos, es justo advertir que este libro no comienza con confesiones teóricas, sino compartiendo una vida. El primer texto es un proyecto de ensayo memorial, que es la transcripción de una conversación que mis estudiantes me solicitaron en un encuentro de diálogo intergeneracional sobre pedagogías críticas. En él, a través del relato de mi propia trayectoria pedagógica y política, se dibujan los contornos de las preguntas que han dado forma a este libro y a otros anterior de autoría propia o de autorías colectivas. Es un ejercicio de honestidad y de coherencia: no se puede invocar la reflexividad y el diálogo sin exponer, primero, el propio viaje. Mis estudiantes, con sudemanda, me recordaron que la pedagogía crítica es, ante todo, una práctica encarnada, hecha de aciertos, errores, compromisos y desilusiones, convicciones. Por eso me animaron a esbozar una biografía pedagógica cuyos orígenes los ubico en mi trabajo como alfabetizador de la Campaña de Alfabetización del gobierno del Presidente Salvador Allende.
Estos escritos se presentan como una invitación a dialogar y a establecer rutas para nuevas investigaciones sobre: a) el mundo de la vida comunitaria tensionado por la disciplina del régimen algorítmico y la tecno-dominación; b) la resistencia al canibalismo económico, ecológico, cultural y social de la tecno extractivismo que excluye y hiere la comunidad, hostiliza y criminaliza la acción colectiva y vigila y controla las profesiones sociales emancipatorias y c) las prácticas profesionales de docentes, psicólogos educacionales y comunitarios, educadores populares, animadores socio culturales, trabajadores sociales y animadores comunitarios que emergen de la autogestión educativa de base, que buscan en medio de las complejidades y conflictos del mundo actual, no solo mejores métodos sino la resignificación de sus oficios, desde la artesanía sapiencial, el diálogo intenso y crítico sobre si mismos, de sus su propias biografías profesionales y de sus propósitos de vivir descalzos y mendicantes-vagamundos-, sin renunciar a sus capacidades epistémicas y a establecer distancias y rupturas con los regímenes académicos y profesionales de baja intensidad ciudadana y que cancelan rebeldías epistémicas y formas narrativas para comunicar saberes y posiciones profesionales y políticas en disputas paradigmáticas.
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