La solidaridad con el pueblo palestino llegó nuevamente a las calles de Roma. Sacerdotes provenientes de distintos países se reunieron el 22 de septiembre para expresar su cercanía con las comunidades de Gaza y Cisjordania y denunciar la violencia que afecta a la población palestina.
Entre ellos estuvo el P. Miguel Ángel Sánchez, sacerdote de la diócesis de Ibiza, España, e integrante de la Red de Sacerdotes contra el Genocidio de Gaza. Según explicó, esta iniciativa nació el año pasado en Roma y actualmente está presente en casi 70 países, con unos 2.600 sacerdotes, una treintena de obispos y tres cardenales.
“El afán de la red es suscitar un movimiento de solidaridad dentro de la Iglesia, también fuera, con nuestros hermanos de Palestina, tanto de Gaza como de Cisjordania, que están sufriendo tanto”, explicó el sacerdote.
Jornada de oración y memoria
La jornada comenzó con una sesión interna de la red, destinada al diálogo y la reflexión sobre su trabajo. Posteriormente, los participantes se trasladaron a una iglesia cercana a la plaza de San Pedro, donde realizaron un momento de oración. Desde allí emprendieron una marcha por Roma, recorriendo la vía de la Conciliación hacia el centro de la ciudad. Durante la movilización llevaron un lienzo con los nombres de 300 niños palestinos asesinados.
“Los nombres de 300 niños asesinados por el ejército y por los colonos de Israel, escritos directamente por nosotros”, relató Sánchez al describir uno de los momentos centrales de la jornada. La marcha concluyó frente a una empresa italiana señalada por los participantes por facilitar armamento al Gobierno de Israel. La acción tuvo como fin visibilizar la situación de la población palestina y expresar una demanda de mayor responsabilidad ante la violencia.
Para los integrantes de la red, la oración y la denuncia pública forman parte de una misma tarea: mantener presente el sufrimiento de las comunidades palestinas y promover una respuesta desde la Iglesia y la sociedad.
“Que no olvidemos a nuestros hermanos de Palestina”
El sacerdote español insistió en que uno de los principales objetivos de la iniciativa es generar una conciencia solidaria dentro y fuera de la Iglesia: “Nuestro afán es que haya un sentimiento de solidaridad en toda la Iglesia, que no olvidemos a nuestros hermanos de Palestina”.
La red también recoge el llamado del Papa León XIV a trabajar en los ámbitos nacionales e internacionales para alcanzar una solución política al conflicto.
Sánchez señaló que los sacerdotes reunidos en Roma quieren contribuir a que se avance hacia “la constitución de la solución de dos Estados, el Estado de Palestina, el Estado de Israel, que puedan convivir pacíficamente con el respeto pleno del derecho internacional”. El planteamiento, añadió, quiere poner fin a una situación que calificó de “terrible” y que, desde la perspectiva de la red, debe ser denunciada ante la comunidad internacional.
Solidaridad que quiere cruzar fronteras
La presencia de la red en cerca de 70 países refleja, según Sánchez, la intención de articular una respuesta que trascienda las fronteras europeas. Sacerdotes, obispos y cardenales de distintos lugares participan de esta iniciativa con el propósito de mantener viva la solidaridad con Palestina.
La movilización realizada en Roma combinó oración, memoria y denuncia. Los nombres de los niños llevados en el lienzo se convirtieron en el rostro de una población que, según el sacerdote, no puede quedar relegada al olvido.
Desde Roma, el P. Miguel Ángel Sánchez reiteró así el pedido de la red a las comunidades eclesiales de distintos países para acompañar la realidad de Gaza y Cisjordania y promover, desde sus propios espacios, acciones en favor de la paz, el respeto del derecho internacional y la convivencia entre los pueblos.
Nuevas Voces
La Red Internacional Sacerdotes contra el Genocidio difundió posteriormente un comunicado de prensa con un balance de la jornada realizada el 22 de septiembre en Roma.
La jornada también reunió a delegaciones de Italia, España, Reino Unido, Irlanda, Francia, Alemania, Dinamarca y Sudáfrica, que participaron en un espacio reservado a los integrantes de la red. El programa incluyó testimonios del “Peregrinaje de Justicia” en Tierra Santa, una iniciativa organizada junto con Pax Christi, que permitió incorporar a la jornada experiencias vinculadas directamente con la realidad de la región.
Otro de los momentos del recorrido tuvo lugar frente a las embajadas de Palestina y del Líbano ante la Santa Sede, donde los sacerdotes entonaron el canto Taybeh, en memoria de la violencia ejercida por colonos israelíes en Cisjordania, según el comunicado. Al cierre de la movilización intervino Mons. Giovanni Ricchiuti, arzobispo emérito de Altamura y presidente de Pax Christi Italia, quien llamó a mantener acciones no violentas por Gaza, Cisjordania y el Líbano y a seguir buscando caminos de reconciliación.

Llamado también a la Iglesia
Desde Roma, la red dirigió además un llamado diferenciado a las instituciones civiles y a las conferencias episcopales. A las primeras les pidió suspender la venta de armas a Israel, aplicar el derecho internacional y considerar las resoluciones de Naciones Unidas como obligaciones y no como opiniones. A los pastores les reclamó una palabra que, según el comunicado, sea más clara y concreta ante la situación que atraviesan las poblaciones palestina y libanesa.
En el mismo documento, la organización precisó que su denuncia de los crímenes y de la limpieza étnica en Palestina y el Líbano no pretende justificar la violencia del 7 de octubre ni constituye una condena al pueblo judío, al que manifiesta respeto y rechazo de toda forma de antisemitismo. La red señala que sus críticas están dirigidas al liderazgo político israelí y a las redes de poder que lo sostienen.
El comunicado da cuenta del crecimiento de la iniciativa: de 200 sacerdotes hace un año a más de 2.600 miembros en 68 países de cinco continentes. Su coordinador, Don Rito Maresca, aclaró que esta cifra no pretende representar a toda la Iglesia, aunque sí expresar un llamado a que la comunidad eclesial mantenga su atención sobre la situación.















