InicioNoticiasArtículoLibertad artificial

Libertad artificial

Digamos de entrada para ubicarnos que la libertad es un camino, un proyecto de vida plenamente humana. Nacemos inacabados e ilimitados, predestinados a ser personas completas y felices. La libertad consiste en asumir este reto y trabajar a lograrlo. De hecho, la libertad es un dinamismo de liberación de todo lo que nos impide de vivir plenamente y ser felices. Eso es posible mediante dos compromisos: si asumimos individualmente todo lo que está a nuestro alcance para lograrlo y si nos unimos con este propósito común.

Veamos primero las ilusiones de una falsa libertad, o sea, en la realidad la ausencia de libertad. No hay libertad en una situación de pobreza grande o extrema que llamamos miseria. Si no tenemos resueltos nuestros derechos básicos de alimentación, salud, empleo, casa, descanso… esta situación nos destruye y no permite vivir en libertad, es decir a crecer como persona y colectividad. No son libres los pobres que pasan hambre. No son libres los niños y jóvenes que no estudian. No son libres los que no tienen acceso a curarse. No son libres los que no tienen empleo. No son libres los que no tienen casa propia, los que nunca descansan…

Otras ilusiones de libertad están en los que, habiendo resuelto sus derechos básicos, se dedican principalmente a consumir: viven aislados, indiferentes a los demás y a lo que pasa, pasivos frente a los conflictos sociales, vagos o vividores a costa de los demás… porque han dejado de crecer como personas, como parte viva de la sociedad. Han pasado a ser esclavos de las cosas, los bienes materiales, la acumulación de dinero, el exceso de bienes… Son dependientes de lo que tienen y han dejado de ser humanos, es decir en proceso de mejorar como personas, como ciudadanos y como colectivo, porque la libertad no es sólo individual, se conquista y se desarrolla juntos. Necesitamos de los demás para no dejar atraparnos por los vicios de la soledad, la indiferencia y la pasividad. La libertad es liberación de estas situaciones que nos deshumanizan, al limiternos al egoísmo, al materialismo y a la ambición.

Tampoco conocen la libertad los que se dejan atrapar por el alcohol, las drogas, las modas pasajeras por definición, el lujo, el exceso de trabajo, la ambición de poder dominador, la dedicación a conocimientos estériles, el fanatismo religioso… porque la libertad es ser libres para crecer y para amarnos. Esta clase de vicios nos encierran y a la libertad no le gusta estas barreras y limitaciones.

También limitan su libertad quienes no desarrollan su dimensión espiritual, porque los seres humanos estamos habitado de misterio y de valores que nos sobrepasan. Venimos de lo infinito de la vida, del amor total, de la belleza sin límites, del misterio inabarcable del universo. La espiritualidad es la esencia de la vida, el dinamismo del amor, el fulgor de la belleza, el alma del universo. Las religiones han sido expresiones de la espiritualidad que nos habita a todos. Han sido… porque las religiones se han encerrado en sus ritos, en sus dogmas, en sus templos, en sus visiones limitadas, en su divinización de lo material y humano, porque ya no se abren a las nuevas culturas que se transforman y renacen, porque nos asumen las novedades humanas, sociales y culturales de nuestros tiempos. La espiritualidad no se encierra en espacios supuestamente sagrados, porque no hay profano y sagrado: todo es sagrado. La espiritualidad es una puerta hacia la verdadera libertad… si no, ¡cuán artificial y fracasada es nuestra vida!

¿Y la libertad artificial? Digamos que es equivocado aquel que dice que se siente libre porque va paseándose al mall, que se toma una cocacola y se compra cosas inútiles. No se da cuenta que no sólo colabora a la desaparición de las tiendas de su barrio, sino que colabora para que los supermercados se adueñen de la producción, la comercialización y la venta de todos los alimentos… ¿Y de qué libertad se habla cuando se tiene un celular de última geeración para comunicarnos al instante con cualquier lugar del planeta, mientras no somos capaces de saludarnos entre vecinos? No nos damos cuenta de que damos al grupo de Davos -el club exclusivo de los más ricos- la posibilidad de dominar todo el planeta, el premiso de controlarnos, seguirnos, conocernos, leer lo que publicamos, ver nuestras amistades, recabar nuestros gustos y manipularnos de mil manera. Solamente nos adelantamos a más esclavitud, pensamiento corto, debilidad mental y analfabetismo espiritual. Por eso hoy, Radio France Internacional se pregunta: “¿Los algoritmos son los nuevos Dioses griegos de una “democracia zombie’?”

Para entender algo más de la libertad, vamos a leer extractos de dos poetas, uno francés y otro español. Paul Eluard (+ 1952) escribe: “Y por el poder de una palabra/ Vuelvo a empezar mi vida/. Nací para conocerte/, Para nombrarte/, Libertad”. Y Juan Antonio Labordeta (+ 2010) : « Habrá un día en que todos/ Al levantar la vista/ Veremos una tierra/ Que ponga libertad… Pero habrá que forzarla/ Para que pueda ser… Hermano, aquí, mi mano…”.

Personalmente dos expresiones me ayudaron a entrar en la dinámica de la libertad como camino de liberación. Por una parte, ésta: “La libertad es un camino para crecer personalmente hacia más plenitud, colectivamente hacia más fraternidad, con la naturaleza y el cosmos hacia más armonía y con el Misterio de la vida, el amor y la belleza hacia más comunión”. Y, por otra, verdadero resumen: “Libres para amar”.

Hay decir que solamente juntos, en grupos, asociaciones y comunidades podemos lograrlo, desarrollando los diferentes aspectos de nuestra personalidad, beneficiarnos de la fuerza de la naturaleza y captar la energía del cosmos. A eso estamos ‘predestinados’: Somos parte del proceso ininterrumpido de la creación: somos la creación en marcha. Somos una solo unidad de vida, amor y belleza en proceso y en progreso. Nuestra libertad no está para no hacer nada ni para hacer o aceptar lo que nos destruye. Es para ser parte de esta gran sinfonía, una cantata a ejecutar juntos todos los días. Creo que en eso está el secreto de la libertad. ¡Ánimo y suerte!

 

Últimas noticias

Voces

Multimedia