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Carta al hermano González Faus

[Por: Jorge Picó | Cristianisme i Justicia]

[Esta intervención la leyó Jorge Picó, miembro de Cristianisme i Justícia y amigo personal de José Ignacio González Faus, el pasado sábado 8 de marzo en su funeral. Gracias, Jorge, por tu generosidad al dejarnos compartir la carta con todos los amigos del blog de CJ]

 

Buenos días, 

Seguro que hay entre vosotros personas mucho más autorizadas que yo para hablar de Chalo, pero como soy de Russafa, del mismo barrio en el que nació Chalo, os podéis tomar esta pequeña carta de despedida como cosas que se dicen entre la gente del mismo barrio… o como un hijo que quería a su padre.

Hermano Chalo,

Como sé que este lunes no abrirás el correo te escribo para decirte que Wossi, que llegó desde Mali en el Aquarius, con las posaderas quemadas y enrojecidas por la madera de una patera, ya se sacó el carnet de transportista y manda fotos desde la cabina del camión mientras se hace un sándwich a orillas de la carretera donde pernocta. Ayer me preguntó qué es eso del IRPF y si tenía que pagarlo cada año. También el hermano más pequeño de Ahmed, Abdalazez ha podido abrir una tiendecita en Darfur, Sudán, con la parte del sueldo que le envía su hermano que trabaja de soldador en una fábrica de Picassent. Y que las dos familias que conviven en uno de los pisos de acogida de Cáritas —se han juntado Colombia y Venezuela— dicen que están apretados pero que conviven fenomenalmente juntos hasta que encontremos algo mejor. Chalo, ¿son estas cosas, nacidas de las lágrimas, las que hacen sonreír a Dios? Seguro que ahora que ya has llegado me lo puedes decir. Aunque me parece que es tiempo de dejarte descansar, de dejar descansar al enorme teólogo que solamente quiso ayudarnos a aumentar nuestra fe y esperar pacientemente a que se apacigüe el ánimo, que ahora no está del todo bien, y florezca tu recuerdo para vestir nuestras estancias interiores de un aire sereno y sencillo, como era el tuyo.  

¿Sabes? En cuanto vuelva al barrio me imprimiré la foto que elegiste para la web de Cristianisme i Justícia en caso de tu muerte. ¡Qué bello ejercicio! Elegir la imagen con la que queremos que se nos recuerde. Qué arriesgado y qué generoso. Así trabajan los poetas, Chalo, capturando la vida a través de una imagen: en la foto tu cuerpo está arrodillado, como todo buen teólogo debe estarlo, con la tensión que merece el juego al que te entregas, porque sin tensión no hay juego, ni hay teatro, ni pintura, ni música, ni teología… 

Pareces a punto de arrancar en veloz carrera, como si hubieras recibido las instrucciones del niño que tienes a tu lado. «Un, dos, tres… ¡Sígueme!». La mirada la tienes oblicua hacia… ¿el cielo, o es demasiado fácil esta lectura? No sé, ahí te dejo la parte de misterio; qué ganas de explicarlo siempre todo tenemos a veces… Lo que sí me queda claro es que andáis los dos bien apoyados en la tierra. Mira Chalo, ya ves, tú y el crío os apoyáis, yo me apoyo viéndoos apoyaros y algún otro sumará su mano, o apoyándose o dejando que nos apoyemos en ella, porque en esto andamos, hermano Chalo, de forma provisional, intentando construir lo que es definitivo, como a ti te gustaba, creo. 

Con la esperanza de que esta tristeza pase, gracias por todo, hermano Chalo. 

Publicado en: https://blog.cristianismeijusticia.net/2025/03/12/carta-al-hermano-gonzalez-faus

 

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Voces de Emaús: teología ante el sufrimiento de la gente

[Por: Claudio de Oliveira Ribeiro | Vozes de Emaús | IHU]

“Nuestra principal preocupación es ofrecer este hermoso legado a las nuevas generaciones, incluyendo perspectivas críticas que puedan resaltar los elementos fundadores de esta  perspectiva teológica , especialmente el amor que Dios quiere y revela preferentemente a  los pobres ”. Claudio de Oliveira Ribeiro , pastor y maestro metodista. Este texto forma parte de la  columna Vozes de Emaús , que comienza a publicarse hoy y que contará semanalmente con aportaciones de miembros del Grupo Emaús . Para conocer más sobre el proyecto haga clic aquí…

 

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Donald Trump, Caín de la Tierra

[Por: Leonardo Boff]

Las Escrituras hablan del primer asesinato, el de Caín, que por envidia mató a su hermano Abel. El Señor preguntó a Caín: “¿dónde está tu hermano Abel?”, a lo que él respondió: “no sé, ¿acaso soy el guardián de mi hermano?” Y Dios dijo: “clama desde la tierra la voz de la sangre de tu hermano. En adelante serás maldito por la propia tierra, que se ha abierto para recibir la sangre de tu hermano que tu mano ha derramado” (Génesis 4,9-12).

 

A lo largo de la historia ha habido toda una genealogía de caínes, que asesinaron, degollaron y exterminaron naciones enteras. Hoy la humanidad está presenciando la acción de un descendiente de Caín, Donald Trump. Pocos definieron mejor el propósito de nuestro Caín que el periodista nacional/internacional brasilero Jamil Chade cuyas palabras tuvieron eco en una retransmisión en directo en Alemania. Afirma Jamil Chade: “Donald Trump lo ha dejado claro: no va a hacer diplomacia. Actuará con la FUERZA, tanto bélica como económica y comercial. Su construcción de un nuevo orden no pasa por la PAZ sino por la CAPITULACIÓN del adversario”.

 

Efectivamente, Trump ha puesto patas arriba el orden mundial existente “regido por reglas” (que interesaban a los poderosos), pero que de alguna forma mantenía cierto equilibrio/desequilibrio en el planeta, dominado por el capital especulativo en manos de un pequeño grupo de multimillonarios.

 

En la disputa entre unipolaridad y multipolaridad (Rusia y China) entró de lleno en defensa de la unipolaridad de Estados Unidos: quieren ser los únicos que dominen el mundo. Para mantener el monopolio del poder rompió con aliados, especialmente europeos, salió de casi todos los organismos de la ONU. Tal vez el más perjudicial ha sido el tratado de París de 2015 que preveía un esfuerzo colectivo en la reducción de los gases de efecto invernadero para estabilizar la Tierra en 1,5ºC por encima de la era industrial hasta 2030. Ya hemos sobrepasado 1,5ºC, estamos cerca de 2ºC o más.

 

Pero lo que mostró su carácter de Caín de la Tierra fue ser el único país que votó en contra del proyecto de la ONU contra el hambre en el mundo. Cortó las ayudas humanitarias, especialmente contra el hambre, como la USAID. En África han muerto muchos niños de hambre. La supresión del vale de comida en Bangladesh ha causado una devastación entre la población pobre. Continúa apoyando el genocidio en Gaza, cosa que hizo también el genocida expresidente católico Joe Biden. Según Alí Jamenei los niños asesinados por los bombardeos israelíes en Gaza y Cisjordania son casi 20 mil. Es un crimen contra la humanidad que clama al cielo. Trump sigue apoyando el genocidio.

 

Además de imponer fuertes aranceles a las importaciones de todos los países, amigos o “enemigos”, internamente cerró a partir del 3 de abril el Departamento de Educación, donde se forma el espíritu creativo y crítico, recortó los fondos para la sanidad, para la investigacuón científica y para los subsidios a las universidades. Sus decretos pasan por encima de las leyes y de la propia Constitución, lo que ha provocado ya varios procesos judiciales.

 

Lo que está haciendo con los emigrantes indocumentados, deportados por miles, con violencia, encadenados, a sus países de origen, o lo que es peor a la prisión de Guantánamo, famosa por sus malos tratos y torturas, o a las prisiones en El Salvador del presidente tirano Nayib Bukele, notorio violador de los derechos humanos, con torturas y asesinatos en las prisiones, no tiene nombre.

 

La paz es impuesta por la fuerza lo que significa una pacificación violenta. La diplomacia y el eventual diálogo son solo una estratagema para imponer su voluntad. Como él mismo dijo, según el país hace el diálogo con el revolver sobre la mesa. Con los débiles habla alto y a gritos, con los fuertes bajo y moderado. Las únicas potencias que respeta, por limitar sus propósitos hegemónicos, son China y Rusia.

 

“Hacer a América grande otra vez” (MAGA) o “América en primer lugar” (entendido como “solo América”) jamás podrá alcanzarse con los métodos perversos, violentos y humillantes que está usando, métodos asumidos por toda su administración. Sospecho que hará a China grande otra vez. ¿Desde cuándo la historia ha mostrado que los métodos violentos crean una paz duradera? Sólo métodos pacíficos generan paz. La paz es fin y al mismo tiempo medio.

 

No es improbable que para derrotar a China, que ya ha superado en muchos aspectos a Estados Unidos, utilice armas nucleares. El hambre de poder es insaciable y, en el fondo, cuando la potencia se siente a punto de ser superada, inicia una guerra suicida, lo que significaría un desastre incalculable para la biosfera y para la supervivencia de la especie humana. Ahí se consumiría el carácter de Caín de Trump, un ángel malo de la muerte, y de los que le aconsejan. Así se cumplirían las palabras de la Escritura: “Clama desde la tierra la voz de la SANGRE de tus hermanos. En adelante serás MALDITO por la propia tierra, que recibió la sangre de tus hermanos derramada por tu mano, Caín (Génesis 4,9-12).

 

Que el Señor de los tiempos y de la historia nos libre de semejante desgracia, cometida por un Caín moderno, enemigo de la vida.

 

Leonardo Boff escribió con Jürgen Moltmann, ¿Hay esperanza para la creación amenazada? Vozes 2014; Hombre: satán o ángel bueno, Record, Rio de Janeiro 2008.

 

* Traducción de MªJosé Gavito Milano.

Dios no juzga, Jesús no condena

[Por: Fray Marcos]

El texto está en un contexto artificial. No se encuentra en ningún otro evangelista y ha sido añadido al evangelio de Juan. No aparece en los textos griegos más antiguos. Es un relato muy antiguo y su mensaje está de acuerdo con los evangelios, incluido el de Juan…

 

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Imagen: https://www.arquibogota.org.co/centro-de-informacion/articulos/jesus-y-la-mujer-adultera

La violencia expresada en los espacios

[Por: Rosa Ramos | Cristianisme i Justicia]

Dedico este artículo a mi amigo José Ignacio González Faus, segura de que lo apreciaría. Su mirada, a través de sus escritos, contribuyó a confirmar la mía dándole un sustento teológico. ¡Gracias!

 

Al leer el título, seguramente acuden a vosotros imágenes de ciudades convertidas en escombros por las bombas, calles imposibles de transitar por esa destrucción evidente; niños y adultos moviéndose en harapos entre esos escombros de lo que fuera un templo, un lugar sagrado, la casa de sus vecinos o el propio hogar, donde quedaron sepultados pertenencias, objetos queridos y sueños…

 

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San Romero de América, símbolo de un cristianismo liberador

[Por: Juan José Tamayo]

No me ha sido posible estar en San Salvador estos días para participar en la celebración del 45 aniversario del asesinato de monseñor Romero, como lo he hecho en años anteriores.  Sí estaré presente en agosto conmemorando el 108 aniversario de su natalicio con todo el movimiento romeriano salvadoreño. Pero hoy no quiero faltar a la cita en tan significativa efeméride y lo voy a hacer a través de la siguiente reflexión sobre la actualidad de monseñor Romero.

 

En importantes sectores de la curia romana, de no pocos obispos, arzobispos, cardenales y sacerdotes se respira un clima de integrismo, que se opone al cambio de rumbo que durante los doce años de su pontificado ha dado el papa Francisco, sobre todo en sus innovadoras propuestas sociales, políticas y económicas, y en los pequeños pasos de reforma dentro de la Iglesia católica.

 

A su vez, estamos asistiendo a una descarada manipulación del cristianismo por parte de dirigentes políticos que lo utilizan como justificación de sus políticas xenófobas, homófobas, antiecológicas, belicistas, genocidas, patriarcales y tecnoplutócratas, instalados como están en el necrocapitalismo.

 

A esto cabe añadir una nueva modalidad de teísmo político, quizá la más perversa, que yo defino como cristoneofascismo, que consiste en la alianza entre la extrema derecha política, económica y cultural y las organizaciones fundamentalistas e integristas dentro de las iglesias cristianas, cada vez más extendidas. La traducción de dicha alianza en España es la que tiene lugar entre Vox y el sindicato Manos Limpias y Hazte Oír y la Asociación de Abogados Cristianos (cf. Juan José Tamayo, La Internacional del odio. ¿Cómo se construye? ¿Cómo se deconstruye?, Icaria, Barcelona, 2025, 4ª ed.)

 

En un clima como el descrito en el que se pervierten los valores cristianos y se convierten en sus contrario: el amor en odio, el perdón en venganza, la reconciliación en enfrentamiento, incluso bélico, la paz en violencia, la amistad en la dialéctica amigo-enemigo, el respeto al pluralismo en intolerancia, urge recuperar la figura profética  de Monseñor Romero como símbolo de un cristianismo liberador y referente de una ciudadanía crítica, activa, y actualizar su dimensión política subversiva y su teología de la liberación hecha realidad a nivel personal, eclesial y social. Él sigue siendo faro y antorcha que ilumina la oscuridad del presente y transmite esperanza para la construcción de la utopía de “Otro Mundo Posible”.    

 

Ofrezco a continuación el siguiente decálogo que actualiza su vida, su mensaje y su práctica y constituye todo un desafío para traducirlo creativamente en nuestro momento histórico.

 

1. Cristianismo liberador. Romero es el símbolo luminoso de un cristianismo liberador en el horizonte de la teología de la liberación que asumió la opción ética-evangélica por las personas y los colectivos empobrecidos de su país, frente a las tendencias alienantes y neoconservadoras. Puso en práctica, la afirmación de Paulo Freire: “No podemos aceptar la neutralidad de las iglesias ante la historia” y ejemplificó con su vida y su muerte martirial el ideal del poeta cubano José Martí: “Con los pobres de la tierra mi suerte yo quiero echar”.

 

2. Ciudadanía crítica, activa y participativa. Romero fomentó a través de sus homilías, cartas pastorales, emisora de la arquidiócesis y programas radiofónicos, el ejercicio de una ciudadanía crítica, activa y participativa. Reconocía la existencia de una conciencia crítica que iba formándose en el cristianismo salvadoreño, un cristianismo consciente, no de masas. Citando la Conferencia Episcopal Latinoamericana celebrada en Puebla de los Ángeles (México) en 1979, defendía la necesidad de “ser forjadores de nuestra propia historia”, no permitiendo que sean otros quienes desde fuera nos impongan el destino a seguir. La Iglesia tiene que implicarse en dicha ciudadanía activa: “En la medida en que seamos Iglesia, es decir, cristianos verdaderos, encarnadores de Evangelio, seremos el ciudadano oportuno, el salvadoreño que se necesita en esta hora” (Homilía 17/1/1979). 

 

3. Pedagogía concientizadora desde la opción por los pobres. Monseñor Romero fue un excelente pedagogo que siguió el método jocista del ver-juzgar-actuar y el de concientización de Paulo Freire: de la conciencia ingenua e intransitiva a la conciencia transitiva y activa, de la conciencia mítica a la conciencia histórica, de la conciencia crítica a la acción transformadora y a la praxis liberadora.

 

4. Espiritualidad liberadora. Monseñor Romero fue una persona espiritual, un místico, pero sin caer en el espiritualismo alejado de la realidad. Fue una persona profundamente piadosa, pero no con una piedad alienante ajena a los conflictos sociales. Fue un pastor, pero de los que huelen a oveja, como pide el papa Francisco a los sacerdotes y obispos. Vivió la devoción a María, pero no la María sumisa, sino la María de Nazaret del Magnificat que declara destronados a los poderosos y empoderados a los humildes, despoja de sus bienes a los ricos y sacia a las personas empobrecidas.

 

5. Monseñor Romero fue un referente en la lucha por la justicia para creyentes de las diferentes religiones y no creyentes de las distintas ideologías. Igualmente lo fue para los políticos por su nueva manera de entender la relación crítica y dialéctica entre poder y ciudadanía, así como para los dirigentes religiosos por la necesaria articulación entre espiritualidad y opción por los pobres, ejercicio pastoral y actitud profética.

 

6. Democracia participativa. La democracia hoy está enferma, gravemente herida, y, si no sabemos defenderla, es posible que esté herida de muerte. Se encuentra sometida al asedio del mercado y acorralada por múltiples sistemas de dominación, que son más fuertes que ella y amenazan con derribarla. Estos sistema de dominación son: el capitalismo en su versión neoliberal; el colonialismo en su versión neocolonial extractivista, anti-indígena y anti-negritud; el patriarcado en su versión más extrema de la violencia de género, que se salda con decenas de miles de feminicidios en todo el mundo; los fundamentalismos religiosos y su irracional y destructora deriva terrorista; el modelo científico-técnico de desarrollo de la modernidad, que destruye nuestra casa común, la naturaleza; la violencia estructural del sistema, que somete a miles de millones de personas a situaciones de extrema e inhumana pobreza y de muerte; el supremacismo blanco; la aporofobia, que se traduce en odio a los pobres, en el fomento de una cultura del descarte de la población y en necropolítica.

 

Como respuesta frente a la democracia herida de muerte es necesario, en palabras del sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, democratizar la revolución y revolucionar la democracia. Monseñor Romero puede ser un referente en esta tarea. Creo que es aplicable al cristianismo liberador lo que afirma Ellacuría de la relación entre revolución y universidad:

 

“Si la revolución no pasa por la universidad, en el sentido de que no es ella su motor principal, la universidad debe pasar por la revolución, porque revolución y razón no tienen por qué estar en contradicción; más bien, en las cuestiones históricas se reclaman y se exigen mutuamente”.

 

Cierto: entre cristianismo y revolución no hay contradicción.

 

7. Trabajo por la paz y la justicia a través de la no violencia activa. Ignacio Ellacuría dijo que: “Con monseñor Romero Dios ha pasado por El Salvador”. Yo me atrevería a decir: monseñor Romero es piedra angular en el edificio de la cultura de paz que estamos llamados a construir todas y todos en El Salvador, en América Latina y en todo el mundo. Eso sí, desde la opción por las personas más vulberables, los sectores empobrecidos y los pueblos oprimidos.

 

8. Invitación a la utopía. La utopía sufre hoy un enorme desdén, cuando no un grave desprecio, un largo destierro y un maltrato semántico. Calificar a una persona, a un colectivo o a un proyecto de utópico no es precisamente un piropo, sino una descalificación en toda regla, es como llamarla ingenua, fantasmagórica, ilusa, ajena a la realidad, etc. La utopía vive un largo destierro. Es excluida de todos los campos del saber y del quehacer humano y natural: de la ciencia, donde impera la razón científico-técnica; de la filosofía, donde impera la razón instrumental; de las ciencias sociales, por ejemplo, de la economía, donde impera la razón contante y sonante; de la política, donde se impone la razón de Estado; de las religiones, donde se tiende a proponer la salvación espiritual más allá de la historia.

 

La utopía sufre también un maltrato semántico por parte de los diccionaristas, que suelen definirla como plan bueno y muy halagüeño, pero irrealizable, subrayando su imposibilidad de realización y sometiendo a los seres humanos a una especie de fatalismo histórico que da por buena la afirmación “las cosas son como son y no pueden ser de otra manera” y lleva a instalarse cómodamente en la realidad y a renunciar a todo cambio.

 

Monseñor Romero no se instaló cómodamente en el (des)orden establecido, ni con-sintió con el pecado estructural, ni hizo las paces con el gobierno, como le pedía Juan Pablo II. Encarnó en su vida, su mensaje y su práctica liberadora la realización de la utopía, no como un ideal irrealizable y fantasmagórico, sino conforme a los dos momentos que la caracterizan: la denuncia y la propuesta de alternativas. 

 

– Denuncia de la negatividad de la historia, encarnada en los poderes que oprimían y explotaban a las mayorías populares: oligarquía, ejército, escuadrones de la muerte, gobierno de la Nación.

 

. Propuesta de alternativas, en lenguaje cristiano del reino de Dios como la gran utopía, que Romero traducía en la construcción una sociedad no violenta, justa e igualitaria, y de una “Iglesia de la esperanza”. Alternativas realizables a través de los movimientos populares, que el apoyó durante su ministerio pastoral mediado políticamente en San Salvador.

 

La mejor expresión de la utopía de Romero fue la respuesta que dio a un periodista, unos días antes de ser asesinado: “Si me matan, resucitaré en el pueblo”. No estaba hablando del dogma de la resurrección de los muertos, ni de la vida eterna, sino de la nueva vida del pueblo salvadoreño liberado de la violencia, la injusticia y la pobreza. Su resurrección era la resurrección del pueblo.

 

9. Actitud antiimperialista. Romero se enfrentó al Imperio estadounidense con una carta dirigida al presidente Jimmy Carter en la que se oponía a la ayuda económica y militar de Estados Unidos al Gobierno y al Ejército de El Salvador porque constituía una injerencia inaceptable en los destinos de su país y agudizaba la injusticia y la represión contra el pueblo. Al final la ayuda llegó y sucedió lo que Romero había anunciado: intervencionismo estadounidense, más represión contra el pueblo y masacres contra poblaciones enteras. En eso derivó la ayuda del Pentágono.

 

10. ¡Cese la represión! Constantes fueron las llamadas a la reconciliación, pero no en abstracto, sino acompañadas del reparto equitativo de la tierra, que pertenece a todos los salvadoreños. No justificó la violencia revolucionaria como respuesta a la violencia del sistema, sino que apeló al diálogo y la negociación, y a buscar soluciones racionales.  Exigió al Ejército, a la Guardia Nacional, a la Policía y a los soldados que dejaran de matar a sus compatriotas en una llamada entre dramática y desesperada: “En nombre de Dios… y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión!’”.

Comunidades apocalípticas da Chapada do Apodi: Profecia e resistência contra o dragão do agronegócio

[Por: Joaquim Jocélio de Sousa Costa]

O texto apresenta as comunidades situadas na Chapada do Apodi, entre os municípios de Limoeiro do Norte, Quixeré e Tabuleiro do Norte, como autênticas comunidades apocalípticas. Pois, a partir de sua fé, elas são sinal de profecia e resistência contra o grande dragão do agronegócio. Com isso, o texto mostra a atualidade da resistência apocalíptica e como sua correta compreensão ajuda não só a superar mal entendidos quanto ao sentido da ideia de apocalipse, como a potencializar lutas e resistências locais como expressão de uma autêntica ação pastoral. O trabalho inicia tratando o contexto de perseguição e injustiça, quando surge a literatura apocalíptica, apresentando também algumas de suas principais características. Depois aborda o contexto do Apocalipse de João e sua mensagem. Por fim, traz a realidade das comunidades da Chapada do Apodi, seus desafios, sua resistência e como elas se constituem como verdadeiras comunidades apocalípticas. Chega-se, assim, a compreensão da força profética das comunidades que resistem a tantos projetos de morte; ao mesmo tempo, percebe-se como deve ser nossa ação pastoral, profundamente comprometida com a transformação da sociedade, expressão da Igreja em saída para as periferias…

 

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Tirar del hilo: “un espacio para crecer en humanidad”

[Por: Carina Furlotti y Ma. Cristina Conde]

Ofrecemos tallers de tres horas, que conforman una unidad en sí mismos, con la posibilidad de constituir un ciclo de tres o cuatro encuentros, manteniendo una integralidad…

 

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A favor y en contra de Netayahu-Trump: conflicto de interpretaciones en el cristianismo

[Por: Juan José Tamayo]

El 18 de marzo el genocida Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, dinamitó la tregua acordada con Hamás con los bombardeos indiscriminados contra una población gazatí indefensa y humillada. Desde entonces ha provocado el asesinato de cerca de mil personas, entre ellas más de trescientos niños y niñas, y más de mil personas heridas y la paralización total de la ayuda humanitaria. El día que Netanyahu rompió la tregua fueron asesinados más de 130 menores de edad.

 

Desde el 7 de octubre de 2023 hasta hoy cada 45 minutos ha sido asesinada una persona menor en Gaza por el ejército israelí. Según la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, durante los cuatro primeros meses de guerra en Gaza, se produjeron más asesinatos de niños y niñas que en el conjunto de las guerras de todo el mundo en cuatro años[1].

 

El genocidio suma ya más de cincuenta mil muertos. Tamaña y mortífera agresión se ha lanzado con el asentimiento expreso y el apoyo incondicional de Donald Trump, que ha responsabilizado de los bombardeos a Hamás, y con el silencio cómplice y vergonzante de la Unión Europea. Se repite así la lógica de la complicidad USA-Israel. que ya desarrollara Joe Biden con su apoyo militar al ejército israelí. Dolor y más dolor del pueblo palestino e indignación e impotencia de quienes condenamos tamaña masacre.

 

“Esto es solo el comienzo”, ha declarado Netanyahu, quien no atiende a la demandas de los familiares de los rehenes que reclaman su liberación. Le ciega el odio al pueblo palestino. Sabe que nadie le va a detener porque cuenta con total impunidad. Ni la protesta del secretario general de la ONU, ni la condena del Tribunal Penal de la Haya, ni la voz de denuncia de las iglesias cristianas de Palestina, ni las protestas de los familiares de los rehenes consiguen disuadirle de que respete el alto el fuego y que frene las matanzas. Cada día da un paso más hacia el exterminio de la comunidad palestina. 

 

Así las cosas, en el seno del cristianismo se está produciendo un conflicto de interpretaciones y una guerra ideológica a favor o en contra de Trump-Netanyahu. La operación de exterminio cuenta con el apoyo y la legitimación del sionismo cristiano, que apoya la política de Trump y Netanyahu de anexión de Palestina y de la creación del Gran Israel.

 

Es el posicionamiento de Cristianos Unidos por Israel, una organización sionista cristiana creada en Estados Unidos en 2006, a la que pertenece Mike Pompeo, ex jefe de la CIA y ex secretario de Estado durante el primer mandato de Trump, quien pidió a presidente estadounidense que reconociera a Jerusalén como capital de Israel y trasladara la embajada de Estados Unidos a Jerusalén. Fue en 2017 cuando Trump hizo realidad   ambas peticiones, que Joe Biden no corrigió.

 

Otra organización favorable a Israel es Proclamando Justicia para los Pueblos, que exigió la dimisión del secretario general de la ONU, Antoni Guterres, por sus crítica a Israel.

 

Donald Trump ha nombrado embajador en Israel a Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas, destacado sionista cristiano evangélico y organizador de viajes a Israel para grupos evangélicos fundamentalistas. Es un firme defensor de la anexión a Israel de los territorios ocupados y de la Franja de Gaza.

 

Recientemente más de 3000 pastores y líderes sionistas cristianos, afiliados a la organización Líderes Cristianos Americanos por Israel (ACLI), un proyecto de la extremista Embajada Cristiana Internacional de Israel, han firmado una declaración en la que instan a Donald Trump a anexionar a Israel Judea y Samaría, que corresponden a la actual Cisjordania, y a declarar la soberanía israelí sobre la totalidad de Tierra Santa con argumentos bíblicos falaces.  

 

La respuesta no se ha hecho esperar y ha venido de una coalición de diversas voces cristianas, activistas y personas comprometidas con la paz y la justicia en Tierra Santa, que califica la declaración de los cristianos sionistas de profundamente inmoral, incoherente con el Dios de la paz y contraria a las exigencias morales de los cristianos y cristianas como seguidores de Jesús de Nazaret y de los profetas bíblicos. Reafirman el derecho inalienable de la población palestina a una vida digna y libre en su patria y se oponen al desplazamiento forzado. Califican al “sionismo cristiano” de “teología herética” que fomenta el desarraigo violento de familias y comunidades enteras de las tierras que han cultivado y en las que han vivido durante siglos.     

 

Consideran que la llamada a expandir las fronteras del Israel y expulsar violentamente a la población palestina de su territorio constituye una interpretación errónea del testimonio bíblico y la eliminación de miles de años de historia y de cultura palestinas. Rechazan de manera categórica el uso indebido de la Biblia para justificar actos que traicionan la esencia de la fe cristiana y el mensaje de Jesús de Nazaret.

 

Muestran su solidaridad con todas las comunidades palestinas que luchan contra la limpieza étnica, la opacidad cultural y el genocidio. Se refieren en concreto a las comunidades musulmanas de tradición sunita, chiita, drusa, etc., a las comunidades cristianas árabes, armenias, siríacas/arameas, a las comunidades judías palestinas, a otras minorías religiosas y a las minorías no religiosas, que conforman el rico mosaico de credos y comunidades étnicas de Palestina. Cualquier intento de eliminar a alguna de estas comunidades o de reivindicar la exclusividad de una de ellas a expensas de las demás es “un crimen contra Dios y contra toda la humanidad”.

 

Reivindican el derecho inalienable del pueblo palestino a vivir libremente y con dignidad en su patria. Condenan el empeño de Estados Unidos y de Israel por desposeer al pueblo palestino. Rechazan la limpieza étnica y la supremacía de un pueblo sobre otro. Su conclusión es que “la paz solo llegará cuando todos los pueblos de la Tierra Santa -palestinos e israelíes, cristianos, judíos, musulmanes, personas de todas las religiones y de ninguna- vivan juntos en una tierra compartida”.      

 

En este conflicto de interpretaciones y posicionamientos ideológicos no cabe la neutralidad. La teología de la liberación, la hermenéutica bíblica, la historia y el derecho internacional están de lado del pueblo palestino. Yo también lo estoy.

 

          



[1] Tomo los datos del magnífico y riguroso reportaje “El infanticidio vuelve a Gaza”, de Antonio Pita: EL PAÍS, 30 de marzo, p. 10.

Entender el amor misericordioso de nuestro Dios y dar testimonio de ese mismo amor

[Por: Olga Consuelo Vélez]

Esta parábola tiene un marco que nos permitirá entender mejor su mensaje. Jesús acoge a los recaudadores de impuestos y pecadores y come con ellos, acción que para los fariseos y doctores de la ley es contraria a lo que ha de hacer un buen judío. Por eso las dos parábolas que preceden a esta, la del buen pastor y la de la mujer que encuentra la moneda tienen la intención de mostrar la alegría de encontrar aquello que se ha perdido. Cuando Jesús se sienta con los pecadores, está abriéndoles la posibilidad de ser incluidos en la mesa del reino y ellos están volviendo a casa. Por eso merece que se convoque a los “amigos y vecinos” -en el caso del buen pastor, y a las “amigas y vecinas” en el caso de la mujer para celebrar una alegría tan grande…

 

Descargue los comentarios bíblicos al Evangelio del IV Domingo de Cuaresma.

 

Imagen: https://www.religiondigital.org/fe_y_vida/Entender-amor-misericordioso-Dios-testimonio_7_2764293544.html