Inicio Blog Página 310

Voces de Emaús: Los documentos de Santa Fe y el perfil religioso de América Latina

[Por Frei Betto]

Los  Papeles de Santa Fe I y II  fueron más que simples informes de análisis de políticas; fueron instrumentos estratégicos que ayudaron a configurar el panorama religioso e ideológico de América Latina en las últimas décadas del siglo XX y principios del siglo XXI. Al identificar a la Teología de la Liberación  como un enemigo y defender una reorientación cultural en la región, contribuyeron directamente al surgimiento de  las iglesias evangélicas  como alternativa ideológica y espiritual.

 

El artículo es de  Frei Betto , escritor, autor de Jesús revolucionario  (Vozes), entre otros libros. Este texto es parte de la  columna Vozes de Emaús , que presenta contribuciones semanales de miembros del  Grupo Emaús . Para saber más sobre el proyecto  haga clic aquí . 

 

Aquí está el artículo. 

 

América Latina experimentó profundas transformaciones religiosas a lo largo de las últimas décadas del siglo XX. Uno de los fenómenos más notables fue el crecimiento significativo de las iglesias evangélicas , especialmente aquellas de orientación pentecostal y neopentecostal . Aunque varios factores internos —como las crisis sociales, el vaciamiento de la Iglesia católica y la búsqueda de experiencias religiosas más personales— han contribuido a este proceso, también hay influencias externas, políticas y estratégicas que jugaron un papel crucial.

 

En este contexto, destacan los Documentos de Santa Fe I (1980) y Santa Fe II (1988), elaborados por sectores conservadores de la política y los servicios de inteligencia estadounidenses , con el objetivo de orientar la política exterior del país hacia América Latina durante la Guerra Fría . Estos documentos fueron elaborados en reuniones en la ciudad de Santa Fe , Nuevo México (EE.UU.) y no sólo formulan una fuerte crítica a la Teología de la Liberación , sino que también defienden acciones prácticas que terminaron contribuyendo al fortalecimiento de los movimientos evangélicos en la región. (Los documentos se pueden encontrar aquí .)

 

Santa Fe I y Santa Fe II

 

En mayo de 1980, el gobierno de Estados Unidos , entonces presidido por Carter , emitió el Documento de Santa Fe I , llamado “ Una nueva política interamericana para la década de 1980 ”. Y durante la administración de Ronald Reagan  , se publicó el Documento de Santa Fe II, titulado “ Una estrategia para América Latina en la década de 1990 ”.

 

Los firmantes de estos dos documentos consideraron que “un régimen democrático es aquel en el que el gobierno tiene la responsabilidad de preservar la sociedad actual de ataques externos o de la injerencia del aparato permanente del Estado”. En otras palabras, reducir al máximo la intervención estatal en la economía. En la práctica, privatizar, privatizar, privatizar. ¡Lo que el capitalismo intenta ocultar es que la mayoría de las privatizaciones se financian con dinero público!

 

En el contexto de la Guerra Fría, los documentos advertían sobre la «ofensiva cultural marxista»: «Para los teóricos marxistas, el método más prometedor para crear un régimen estatista en un entorno democrático se logra mediante la conquista de la cultura nacional. Según este modelo, todos los movimientos marxistas en América Latina han sido liderados por intelectuales y estudiantes, no por trabajadores». Esto explica el horror que siente la derecha por los intelectuales y los científicos. Prefiere a las personas analfabetas o semianalfabetas, que son más fáciles de manipular.

 

El Documento de Santa Fe II señala que en este contexto “ debe entenderse la Teología de la Liberación , una doctrina política disfrazada de creencia religiosa con un sentido antipapal y contraria a la libre empresa, con el propósito de debilitar la independencia de la sociedad”.

 

En aquella época, el Papa era Juan Pablo II , un polaco anticomunista y aliado de Reagan . Hoy, ciertamente, la alusión al “significado antipapal” no estaría presente, ya que el Papa Francisco es considerado “comunista” incluso por los obispos estadounidenses.

 

Contexto de la Guerra Fría y preocupaciones yanquis

 

Durante la Guerra Fría, Estados Unidos vio a América Latina como una región estratégica para contener la expansión del socialismo. Después de la Revolución Cubana de 1959, crecieron los temores de que otros países latinoamericanos siguieran el mismo camino y adoptaran regímenes socialistas.

 

El ascenso de la Teología de la Liberación  en las décadas de 1960 y 1970 —un movimiento dentro del catolicismo que combinaba la fe cristiana con análisis marxistas de la sociedad y abogaba por la lucha contra la opresión y la injusticia social— fue visto con creciente preocupación por los sectores conservadores de los Estados Unidos , tanto en el gobierno como en centros de estudios y sectores religiosos.

 

El primer documento, conocido como Santa Fe I , fue redactado en 1980 por un grupo de asesores de política exterior conservadores vinculados a Ronald Reagan . Su objetivo era dar directrices a la acción estadounidense en América Latina frente al avance del marxismo y los movimientos revolucionarios. El texto contenía una crítica directa a la Teología de la Liberación , clasificándola como una herramienta ideológica del marxismo que se había infiltrado en la Iglesia Católica . Los autores afirmaron que los sacerdotes y obispos progresistas, inspirados por esta teología, fomentaban la lucha de clases, la desobediencia civil y la revolución armada. En respuesta, el documento argumentó la necesidad de contrarrestar esta influencia teológica mediante una “reorientación cultural” que implicaba fomentar formas alternativas de cristianismo.

 

Aunque el texto no mencionaba explícitamente el apoyo a las iglesias evangélicas , la lógica subyacente era clara: la necesidad de promover formas de religiosidad que fueran anticomunistas, individualistas, “apolíticas” y alineadas con los valores del “mundo libre” capitalista. Las iglesias evangélicas pentecostales  encajan perfectamente en este perfil, ya que enfatizan la salvación personal, la prosperidad individual, la autoridad bíblica y el rechazo de ideologías políticas consideradas subversivas.

 

Santa Fe II , publicada en 1988, durante la administración Reagan, reafirmó y amplió estas directrices. El nuevo documento criticó una vez más a la Teología de la Liberación , clasificándola como una amenaza a la estabilidad política y la influencia de Estados Unidos en América Latina . Además, advirtió sobre el papel de las universidades católicas, las ONG y otras instituciones vinculadas a la Iglesia en la difusión de ideas “marxistas”. La solución propuesta seguía la misma línea: debilitar la influencia de estas corrientes reforzando la “ guerra cultural ”, promoviendo valores tradicionales, religiosos y prooccidentales.

 

Aunque los Documentos de Santa Fe no abogaban explícitamente por la financiación o el establecimiento de iglesias evangélicas , en la práctica sus directrices fueron interpretadas y puestas en práctica por varias agencias y grupos directamente activos en la región. Las misiones evangélicas norteamericanas , como el Instituto Lingüístico de Verano ( SIL ) y organizaciones pentecostales como las Asambleas de Dios , recibieron incentivos directos e indirectos para expandir sus operaciones en América Latina, especialmente en regiones indígenas y pobres, tradicionalmente desatendidas por la Iglesia Católica.

 

El apoyo varió desde exenciones de impuestos y visas más fáciles para los misioneros hasta financiación de fundaciones estadounidenses conservadoras. Estas iglesias y misiones eran vistas como aliadas ideológicas porque promovían valores como la disciplina, la obediencia, la moral conservadora y el anticomunismo . Y su penetración en las comunidades necesitadas contribuyó a desmovilizar los movimientos de base influenciados por la Teología de la Liberación, desviando el foco de la lucha política hacia cuestiones espirituales e individuales.

 

El ataque a la Teología de la Liberación

 

La estrategia delineada en los documentos de Santa Fé resultó eficaz a mediano y largo plazo. A partir de la década de 1980, varios factores contribuyeron al debilitamiento de la Teología de la Liberación : la represión por parte de los regímenes autoritarios, la censura del Vaticano bajo el pontificado de Juan Pablo II y el ascenso de líderes eclesiásticos conservadores en varias diócesis. La presión estadounidense, tanto directa como indirecta, también jugó un papel importante. Al mismo tiempo, el crecimiento exponencial de las iglesias evangélicas transformó el panorama religioso latinoamericano.

 

El discurso de estas Iglesias, centrado en la experiencia personal de conversión , la promesa de prosperidad y el rechazo de las ideologías políticas, contrasta con la propuesta de transformación estructural de la Teología de la Liberación . Muchos creyentes encontraron en ellos una alternativa más inmediata y emocional a sus angustias, al mismo tiempo que se distanciaban de los discursos de lucha de clases y de movilización política.

 

El impacto de los Papeles de Santa Fe y la estrategia que inspiraron continúa sintiéndose. América Latina, que hasta mediados del siglo XX era predominantemente católica, comenzó a tener una presencia evangélica cada vez más fuerte. En muchos países se ha producido el ascenso de líderes políticos vinculados a iglesias evangélicas, que expresan una visión del mundo fuertemente conservadora y alineada con los valores tradicionales.

 

Además, el declive de la Teología de la Liberación abrió espacio para una nueva configuración religiosa y política, marcada por una reducida presencia de las Comunidades Eclesiales de Base  y un mayor protagonismo de las iglesias con discursos centrados en la prosperidad, la lucha contra los “enemigos espirituales” y la negación de la política como instrumento de transformación social .

 

Conclusión

 

Los Papeles de Santa Fe I y II fueron más que simples informes de análisis de políticas; fueron instrumentos estratégicos que ayudaron a configurar el panorama religioso e ideológico de América Latina en las últimas décadas del siglo XX y principios del siglo XXI. Al identificar a la Teología de la Liberación como un enemigo y defender una reorientación cultural en la región, contribuyeron directamente al surgimiento de las iglesias evangélicas como alternativa ideológica y espiritual. Aunque no fueron la única causa de este fenómeno, jugaron un papel decisivo al alinear los intereses geopolíticos, religiosos y culturales en un frente común contra lo que se percibía como la amenaza del “marxismo teológico”. El resultado fue una profunda transformación en el tejido religioso latinoamericano , cuyos efectos siguen resonando hasta el día de hoy.

 

https://www.ihu.unisinos.br/650552-vozes-de-emaus-os-documentos-de-santa-fe-e-o-perfil-religioso-da-america-latina-artigo-de-frei-betto?utm_campaign=newsletter_ihu__09-04-2025&utm_medium=email&utm_source=RD+Station

 

Adiós a los paneles solares y aerogeneradores: estos cristales producen energía gratis desde tu ventana

[Por: Laura Sánchez]

La revolución energética no solo es silenciosa, sino también estética. A medida que el mundo avanza hacia una mayor eficiencia energética, las energías renovables se reinventan para integrarse en el diseño de viviendas y edificios. Los paneles solares transparentes y los aerogeneradores urbanos están emergiendo como soluciones que combinan electricidad limpia y elegancia arquitectónica, aportando un toque de lujo sostenible a hogares y oficinas.

 

Una de las innovaciones más disruptivas es el uso de cristales fotovoltaicos que permiten transformar ventanas y fachadas en fuentes activas de generación eléctrica. Esto redefine el autoconsumo energético, haciendo que los edificios sean más sostenibles sin comprometer el diseño. Combinados con miniaerogeneradores silenciosos, el futuro de la energía será más integrado, eficiente y estético…

 

Descargue el artículo.

Invitación: Ciclo de conferencias “Otro modo de proceder en teología”

[Por: Centro Loyola]

El Centro Loyola invita al Ciclo de conferencias sobre “Otro modo de proceder en teología”, con la participación del P. Guillermo Randle, SJ…

 

Descargue la invitación.

Desafío Virtual 081: El cardenal Krajewski lleva a Ucrania cuatro ambulancias donadas por el Papa

[Compilación: Prof. Oscar Lobo i Oconitrillo]

Décima misión en el país del Este europeo para el limosnero que, siguiendo indicaciones de Francisco y con la ayuda de algunos conductores ucranianos, lleva vehículos equipados con todo el instrumental médico necesario para salvar vidas, destinados a zonas de guerra…

 

Descargue el boletín.

El etnocidio del Estado boliviano a la población indígena yukí

[Por: Erwin Melgar Ortíz]

Durante la segunda mitad del siglo XX, los yukís fueron contactados por la fuerza a través de la Misión Evangélica Nuevas Tribus. La rápida aculturación los convierte en un pueblo altamente vulnerable frente a los avasallamientos de actores externos. Este pueblo amazónico sufre el avance de colonos provenientes del Altiplano que cultivan coca, los madereros ilegales y la violencia del narcotráfico. Entre la falta de acompañamiento del Estado boliviano y las usurpaciones de otros pueblos indígenas, sus derechos territoriales están siendo afectados rápidamente. Es necesario tomar acciones rápidamente para evitar la desaparición de los yukís…

 

Descargue el artículo.

Dietrich Bonhoeffer, en lucha contra el nazismo

[Por: Juan José Tamayo]

Estamos conmemorando el ochenta aniversario de la ejecución en el campo de concentración de Flossenbürg del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer, que supo compaginar armónicamente la resistencia al nazismo, la mística del seguimiento de Jesús de Nazaret y la reflexión teológica. Fue el 9 de abril de 1945.  Descubrí a Bonhoeffer con apenas 23 años durante mis estudios de licenciatura en teología en la Universidad Pontifica de Comillas a través de la lectura de su libro Resistencia y sumisión. Cartas y apuntes desde la el cautiverio, publicado en 1969 por la editorial Ariel, y de la biografía escrita por su amigo Eberhard Bethge: Dietrich Bonhoeffer. Teólogo-Cristiano-Hombre actual, publicada por la editorial Desclée de Brouwer en 1970.

 

Desde entonces el teólogo luterano alemán se convirtió en una de las principales figuras que ha guiado mi trayectoria teológica, en un ejemplo de ciudadano en la lucha contra la tiranía nazi y en un referente en el compromiso por construir un mundo libre de todas las tiranías políticas y económicas, y muy especialmente de la actual dictadura cristoneofascista de la extrema derecha política y los movimientos cristianos integristas y fundamentalistas, que conforman la Internacional del Odio.    

 

Dietrich Bonhoeffer vivió sólo 39 años (1906-1945), y los dos últimos en la cárcel. Pero fueron suficientes para provocar una de las mayores revoluciones en el cristianismo y en la teología del siglo XX. El teólogo luterano alemán encarna en su persona de manera ejemplar dimensiones difícilmente armonizables en el corazón de la modernidad y del poscristianismo: la lucidez de un creyente ilustrado, la resistencia al nazismo, el testimonio de la trascendencia en medio de la inmanencia, la praxis liberadora de un teólogo y el martirio de un testigo de la libertad en lucha contra el nazismo. Es uno de los ejemplos más luminosos de la “santidad política” de nuestro tiempo.

 

Dietrich Bonhoeffer y su hermana gemela Sabine nacieron el año 1906 en el seno de una familia perteneciente a la alta burguesía en Breslau, ciudad donde había nacido casi un siglo y medio antes Schleiermacher. Su padre, Karl, fue un prestigioso psiquiatra que accedió a la cátedra de psiquiatría y neurología en Berlín en 1912. Su madre, Paula, pertenecía a la familia von Hase.

 

Su infancia y juventud transcurrieron en un clima de fuerte disciplina familiar y de intensa protección. Siendo estudiante confesaba: “Me gustaría por una vez dejar de estar protegido. No estamos en condiciones de comprender a los demás. En nuestra casa nuestros padres siempre están ahí, facilitando la solución de todos los problemas. Y aun cuando nos encontramos lejos unos de otros, este hecho nos proporciona una seguridad impertinente” [1].

 

Desde muy joven Bonhoeffer sintió la vocación de pastor y teólogo. En 1923 inició los estudios de teología en Tübingen. Poco después pasó a la Facultad de teología de la Universidad de Berlín, donde impartían clases los grandes maestros: Deissmann, Lietzmann, Harnack, Holl, Seeberg, etc. Defendió, a los 21 años, su tesis doctoral que lleva por título Sanctorum communio. Sociología de la Iglesia [2]. En ella expresa su temor de que la teología degenere en pereza intelectual. Desde entonces su combate se dirige precisamente contra ese pecado capital, teniendo como referencia a Harnack. Éste escribe al joven teólogo Bonhoeffer diciéndole que la existencia espiritual se ve “amenazada por el desprecio de la teología científica” y que “hay que mantener en alto con toda confianza las banderas de la ciencia legítima que defiende su causa” [3].

 

De la teología al pastorado y de ésta a aquélla: éste fue el itinerario bidireccional seguido por Bonhoeffer, que busca la unidad entre inteligencia y vida. Un año después de la defensa de su tesis doctoral, fue nombrado vicario de la parroquia luterana alemana en Barcelona, donde descubrió las agudas contradicciones sociales. Al año siguiente, 1929, ejerció de profesor auxiliar de teología en la Universidad de Berlín. En 1931 fue ordenado pastor. Ese mismo año fue nombrado profesor de teología en la citada Universidad.

 

1933 fue un año decisivo en la vida de Bonhoeffer. El mariscal Hindenburg encargó a Hitler formar gobierno. Los Bonhoeffer consideraban una desgracia para Alemania el triunfo del nacionalsocialismo y el nombramiento de Hitler como canciller de la nación. En julio de 1933 Hitler y el Vaticano firmaron un concordato, donde aparecía un párrafo que prohibía a cualquier persona de sangre judía o casada con una persona judía ejercer un ministerio en la Iglesia. El sínodo general de Prusia hizo suyo dicho párrafo. La facultad de teología de Berlín adoptó ante el nazismo una actitud de tibieza, que en la práctica suponía la aceptación de la discriminación religiosa contra los judíos.

 

Estos acontecimientos provocaron un cambio importante en la vida de Bonhoeffer, que salió del ámbito religioso-privado en que estaba instalado y adquirió dimensiones públicas de clara oposición al nazismo. Descubrió que no puede seguir siendo miembro de una Iglesia que excluye a los judíos, y participó activamente en la creación de la Iglesia confesante -junto con Martin Niemöller-, una de las instancias religiosas más críticas contra las medidas discriminatorias hacia los judíos.

 

“La Iglesia sólo puede cantar gregoriano, si al mismo tiempo clama en favor de los judíos”, afirma Bonhoeffer señalando con el dedo acusador a una Iglesia como la alemana cómodamente instalada bajo la cruz de Cristo, adaptada al sistema nazi y más preocupada por la salvaguarda de sus derechos que por la defensa de los derechos negados a millones de personas. Entonces deja claro cuál es su actitud y cuál debe ser la de la Iglesia, a través de una imagen bien expresiva: “Si un loco, por la Kurfürstendam (la gran avenida de Berlín) lanza su coche contra la acera, yo no puedo, como pastor, contentarme con enterrar a los muertos y consolar a sus familias. Si me encuentro en ese lugar, debo saltar y arrancar al conductor su volante” [4].

 

Su actitud crítica le acarreó severas sanciones. Se le prohibió enseñar en la Universidad de Berlín. Se clausuró el Seminario de predicadores de la Iglesia confesante de Finkenwalde, del que era director. No se le permitió vivir en Berlín. Se le impidió hablar y escribir en Alemania. Su compromiso ecuménico-político contra el nazismo fue cada vez mayor. Participó en grupos de resistencia y viajó fuera de Alemania en busca de apoyos religiosos para derrocar a Hitler.   

 

El 5 de abril de 1943 fue arrestado por la Gestapo bajo la acusación de conspirar contra Hitler y encarcelado en la prisión de Berlín-Tegel. Bonhoeffer no cesaba de preguntarse si él era un conjurado o un testigo, un predicador o un conspirador y si la causa de su encarcelamiento era política o confesante. Pasó año y medio en la prisión de Tegel (abril 1943-octubre 1944).

 

Después siguió un dramático peregrinaje por diferentes prisiones. Fue juzgado por un Consejo de Guerra en el campo de concentración de Flossenbürg y condenado a muerte. Al amanecer del 9 de abril de 1945, unos días antes de que las tropas aliadas liberaran el campo, fue ahorcado junto al almirante Canaris, el general Oster, el juez Sack, Strünk y Gehre. El mismo día era asesinado en el campo de concentración de Sachsenhausen su cuñado von Dohnanyi. Quince días después corrían las misma suerte en Berlín su hermano y otro de sus cuñados.

 

Tres fueron las pasiones que mantuvieron viva la esperanza de Bonhoeffer durante el cautiverio: la recuperación de la libertad, con la que soñaba despierto y dormido; la fe en el Dios de la vida, en quien confiaba sin fisuras, y el amor a -y de- su novia Maria von Wedemeyer, con la que había contraído compromiso matrimonial unos meses antes de ser detenido.

 

Desde la minúscula celda donde penaba, el teólogo anti-nazi vivió cada momento de su cautiverio en un clima de profunda libertad interior, que ya quisieran para sí muchas personas que deambulan por las calles “libremente”. La correspondencia fue su principal y más gratificante dedicación durante el cautiverio. Dirigió numerosas cartas a sus padres, a su novia y a su amigo Eberhard Bethge. Buena parte de esa original y emotiva correspondencia ha sido publicada en dos obras: Resistencia y sumisión. Cartas y apuntes desde el cautiverio (Ariel, 1969; Sígueme, 1983) y Cartas de amor desde la prisión (Trotta, 1998).

 

El contenido de esas cartas da un vuelco total a la teología, a la que plantea interrogantes incómodos, y abre nuevos horizontes al cristianismo. Su pensamiento es anticipativo, proyectivo. Su tiempo es el futuro como diseño alternativo de lo nuevo. Bonhoeffer es la mejor encarnación del mensaje del profeta Isaías: “No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo: mirad que realizo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notáis?” (Is 43, 18-19).

 

Las cartas desde la prisión han ejercido una influencia decisiva en la teología de la posguerra y han abierto nuevos caminos en el diálogo del cristianismo con la modernidad, bloqueado desde siglos atrás. La publicación de la correspondencia entre los novios Dietrich y Maria revela de manera diáfana el rico mundo de los sentimientos que entran de lleno en la reflexión y el compromiso político de Bonhoeffer. No es posible estudiar el pensamiento del teólogo sin tener en cuenta su experiencia del amor, o mejor, del enamoramiento. 

 

Imagen: https://leadmin.org/articlesarchive/leadership-lessons-from-dietrich-bonhoeffer



    [1] E. Bethge, Dietrich Bonhoeffer. Teólogo-Cristiano-Hombre actual, Desclée de Brouwer, Bilbao 1970, 43.

    [2] Sígueme, Salamanca 1969.

    [3] E. Bethge, o. c., 116.

  [4] Citado por A. Dumas, Una teología de la realidad: Dietrich Bonhoeffer, Desclée de Brouwer, Bilbao 1970, 62.

Jesús no se deja atrapar de sus adversarios

[Por: Olga Consuelo Vélez]

Jesús fue al monte de los Olivos. Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles. Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?”. Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. Como insistían, se enderezó y les dijo: “El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra”. E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: “Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?”. Ella le respondió: “Nadie, Señor”. “Yo tampoco te condeno”, le dijo Jesús. “Vete, no peques más en adelante” (Juan 8, 1-11)

 

Al querer interpretar un pasaje de la Sagrada Escritura interesa plantear el contexto en el que Jesús está hablando para no tergiversar sus palabras. Aquí Jesús no quiere enseñar sobre el adulterio, o sobre el pecado, o sobre valores morales de carácter sexual. El texto se sitúa en la controversia entre las autoridades judías -representadas por los escribas y fariseos- y Jesús. Ellos le hacen una pregunta, sobre la mujer sorprendida en adulterio y el castigo que merece según la ley de Moisés, con la intención de hacerlo caer de cualquier modo. Si Jesús contesta que no deben apedrearla, estaría yendo contra la Ley. Si contesta que sí, estaría oponiéndose a la legislación romana que prohíbe la pena de muerte (Jn 18,31). Como puede verse, los escribas y fariseos no tienen ningún interés en la mujer, en el adulterio o en la ley. Su interés es acorralar a Jesús para desprestigiarlo frente a los que le siguen. Cabe anotar que la ley hablaba de “castigar a los dos adúlteros con la muerte” (Lv 20, 10), pero vemos en este texto que se omite cualquier referencia al varón que estaba con aquella mujer…

 

Descargue los comentarios bíblicos al Evangelio del V Domingo de Cuaresma.

 

Imagen: https://www.religiondigital.org/fe_y_vida/Jesus-deja-atrapar-adversarios_7_2766093384.html

Homilia 5º Domingo da Quaresma: “Quem dentre vós não tem pecado, seja o primeiro a atirar-lhe uma pedra”

[Por: Jose Oscar Beozzo | O Fato Maringa]

O evangelho deste 5º. Domingo da Quaresma (Jo 8, 1-11), é o último antes de ingressarmos na Semana Santa com o Domingo de Ramos. O cenário é a festa das Tendas, que marcava o fim das colheitas…

 

Assista ao vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=xqhjMcBVLY0

  

Confira os comentarios bíblicos.

¿Una sociedad más compasiva?

[Por: Carmiña Navia Velasco]

Esta semana nos llega, para mirar con nuevos ojos, la parábola evangélica que llamamos “El hijo pródigo”. Siempre se ha leído este texto como el de un padre compasivo y el de un hijo mayor egoísta con su hermano menor que regresa arrepentido a la casa. Y sí, es claro que se nos muestra un padre compasivo, un padre que conecta inmediatamente con su hijo rebelde. La compasión a la que estamos llamados todos y todas es una exigencia humana permanente…

 

Descargue los comentarios bíblicos.

 

Livro: Mística e espiritualidade da libertação

[Por: Emerson Sbardelotti]

A espiritualidade da libertação é um caminho de compromisso, alegria e resistência! Neste lançamento do CEBI, o autor Emerson Sbardelotti nos convida a mergulhar na mística que impulsiona a caminhada das Comunidades Eclesiais de Base e de tantos agentes pastorais, mantendo viva a esperança em tempos desafiadores…

 

Confira a resenha.