Inicio Blog Página 250

Pistas para la fase de implementación del Sínodo 2025 – 2028

[Por: Secretaría General del Sínodo]

Estamos viviendo un tiempo de gran intensidad espiritual. La muerte del Papa Francisco nos ha conmovido profundamente, y seguimos orando al Señor para que lo acoja en su paz y le conceda la recompensa por su servicio a la Iglesia. Al mismo tiempo, damos gracias a Dios por la elección del Santo Padre León XIV, quien desde el primer momento nos ha animado a proseguir con nuestro compromiso en el camino sinodal recordándonos que somos “una Iglesia misionera, una Iglesia que construye puentes dialogando, siempre abierta, como esta plaza, a recibir con los brazos abiertos a todos, a todos aquellos que necesitan nuestra caridad, nuestra presencia, diálogo y amor”[1].

 

Se trata de la misma convicción que anima profundamente el Documento Final (DF) de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, “Por una Iglesia sinodal. Comunión, participación, misión”, aprobado al término de la Segunda Sesión de la Asamblea sinodal, el 26 de octubre de 2024. La forma sinodal de la Iglesia está al servicio de su misión, y cualquier cambio en la vida de la Iglesia tiene como finalidad hacerla más capaz de anunciar el Reino de Dios y de testimoniar el Evangelio del Señor a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Esta es la clave para interpretar fielmente el DF y, sobre todo, para ponerlo en práctica. Vivimos en un mundo que se enrosca en una espiral de violencia y de guerra sin fin, que encuentra cada vez más dificultades para construir espacios de encuentro y de diálogo, en vistas del bien común y de la paz. Más que nunca, este mundo necesita una Iglesia que sepa ser «en Cristo como el sacramento, es decir, signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano» (Lumen gentium, n. 1; cf. DF, n. 56). En la variedad de contextos de este mundo, el Sínodo «constituye un acto de ulterior recepción del Concilio, prolonga su inspiración y relanza para el mundo de hoy su fuerza profética» (DF, n. 5).

 

Es la urgencia de esta misión la que nos impulsa en el camino de implementación del Sínodo, una tarea de la que somos corresponsables todos los bautizados. Muchas Iglesias locales, en todas las partes del mundo, ya están recorriendo este camino con entusiasmo. Deseamos agradecerles e invitarles a continuar con generosidad: están llevando adelante un compromiso precioso para toda la Iglesia. Este texto puede ofrecerles un horizonte con el cual confrontarse y, sobre todo, las invita a compartir sus iniciativas, contribuyendo así al discernimiento eclesial más amplio. Otras Iglesias aún se están preguntando cómo iniciar la fase de implementación o están dando sus primeros pasos. Las animamos a avanzar con valentía, afrontando resistencias y dificultades, prácticas o de fondo, con libertad y parresía: también ellas tienen una contribución valiosa que ofrecer, y sería una pérdida para toda la Iglesia si su voz permaneciera en silencio.

 

La Secretaría General del Sínodo se pone a disposición de unas y otras, para escucharlas, acompañarlas, apoyar sus esfuerzos y, sobre todo, contribuir a fomentar el diálogo y el intercambio de dones entre las Iglesias, en beneficio de toda la Iglesia y de su unidad.

 

Con este espíritu entendemos llevar a cabo la tarea de acompañamiento de la fase de implementación del Sínodo que nos fue confiada por el Papa Francisco el pasado 11 de marzo y que el Papa León XIV confirmó el pasado 26 de junio, con ocasión de su primer encuentro con el XVI Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo, animándonos a proseguir. La intención es asegurar que se proceda teniendo en cuenta en el corazón la unidad de la Iglesia, «armonizando la recepción en los diversos contextos eclesiales», sin menoscabo de la responsabilidad de cada Iglesia local. Situándose “en línea con las indicaciones del Documento Final, el objetivo es concretar la perspectiva del intercambio de dones entre las Iglesias y en la Iglesia toda (cf. DF, nn. 120-121)”[2].

 

Las Pistas aquí propuestas se enmarcan en la perspectiva de este servicio. Las dirigimos a todo el Pueblo de Dios, que es el sujeto del camino sinodal y, en particular, a los Obispos y eparcas, a los miembros de los equipos sinodales y a todos los que están involucrados de distintas maneras en la fase de implementación, con el fin de hacerles sentir nuestro apoyo y proseguir el diálogo que ha caracterizado todo el proceso sinodal.

 

Su contenido se fundamenta en los estímulos recibidos de las Iglesias a lo largo de los últimos meses y en los frutos de las experiencias que han compartido. Sobre la base de los aportes y las preguntas que reciba de las Iglesias, y de lo que resulte útil, la Secretaría ofrecerá nuevos estímulos y herramientas para acompañar y apoyar el esfuerzo común, con la esperanza de colaborar para hacer aún más fecunda la fase de implementación del Sínodo.

 

Encomendamos a la intercesión de María, Reina de los Apóstoles y Madre de la Iglesia, y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, cuya solemnidad celebramos hoy, este nuevo paso del camino sinodal que como Pueblo de Dios estamos recorriendo juntos.

 

Card. Mario Grech

Secretario General de la Secretaría General del Sínodo

 

Descargue el documento.



[1] LEÓN XIV, Primer saludo y bendición. Logia central de la Basílica de San Pedro, 8 de mayo de 2025.

[2] Ibíd.

Voces de Emaús: Mirad los pájaros y los lirios

[Por: Faustino Teixeira | IHU]

Se trata de ese impacto fundamental, impreso en la belleza de las cosas , y que precede a cualquier distinción entre sujeto y objeto. Es cuando nos dejamos llevar por el ser de las cosas y nos olvidamos de todo. Es cuando nos situamos ante el mero acto de ver, puro y simple.

El artículo es de  Faustino Teixeira , teólogo y colaborador del IHU y Canal Paz e Bem.

 

Este texto forma parte de la  columna Vozes de Emaús , que incluye contribuciones semanales de miembros del  Grupo Emaús . Para saber más sobre el proyecto,  haga clic aquí . 

 

En un pasaje del Evangelio leído el 21 de junio, Jesús se dirige a sus discípulos y les advierte que presten atención a las cosas sencillas de la vida . El maestro llama a sus seguidores a apreciar la gratuidad de lo que existe a su alrededor. Y enfatiza: «No se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán» (Mt 6,25). También habla de la belleza de los lirios del campo y de las aves del cielo. Al abordar el tema, el evangelista no se detiene en la belleza de la vista, sino que continúa discutiendo el significado de las palabras de Jesús. Cuando habla de los lirios del campo, describe cómo ni siquiera Salomón en su gloria se vistió con uno de ellos. Cuando habla de las aves del cielo, agrega que no siembran ni cosechan lo que comen.

 

Un gran maestro y pensador del budismo zen, a quien aprecio profundamente, Shizuteru Ueda , reflexiona sobre este tema en su libro ” Zen y filosofía ” (1994). Al comentar el Evangelio de Mateo , Ueda enfatiza que, en la tradición zen , el maestro procedería de forma diferente a como aparece en el Evangelio. El maestro simplemente diría: «Miren las aves en el cielo y los lirios del campo… sin más consideraciones». El zen no se interesa por digresiones teóricas, sino por el simple acto de ver.

 

Thomas Merton , en su libro “ Zen y las aves de presa ” (1968), hace hermosas reflexiones sobre la meditación zen . Allí no hay búsqueda de comprensión, dice Merton , sino solo el imperativo de mirar: “El zen no explica nada. Solo ve”. Es precisamente donde uno no comprende que nace la puerta a la verdadera comprensión. El mundo fenoménico que se presenta a la vista no se reduce a lo que aparece en el orden de las cosas sensibles, sino que desencadena una especie de poder dinámico que conmueve y asombra. Al final de su libro, Merton cita un pasaje clásico del zen :

 

Antes de llegar al Zen , las montañas no eran más que montañas y los ríos no eran más que ríos. Cuando llegué al Zen, las montañas ya no eran montañas y los ríos ya no eran ríos. Pero cuando llegué al Zen, las montañas eran solo montañas y los ríos solo ríos.

 

Cuando Merton estuvo en Asia en su último peregrinaje a través del tiempo, quedó fascinado por todo lo que vio en el ámbito de la tradición budista. Al visitar las ruinas de Polonnaruwa y contemplar a los Budas descalzos, quedó invadido por una profunda admiración. Para él, fue espléndido estar allí, desnudo, ante el silencio de los rostros extraordinarios, así como las amplias sonrisas, vastas y sutiles. Fue entonces cuando se sintió arrancado de la perspectiva tradicional y pudo apreciar con precisión y serenidad la belleza de una tradición. Ante lo que vio, Merton enfatizó que ahora había penetrado más allá de la superficie y trascendido la sombra y la apariencia.

 

Tal como había estado ante los grandes Budas , Merton también se sintió conmovido por la belleza de la montaña Kanchenjunga , y allí se dio cuenta de que estaba “al borde de la gran percepción de la realidad”. Pudo ver algo diferente y percibir un profundo significado oculto “al otro lado de la montaña”, en ese punto que escapa a cualquier percepción del fotógrafo, ese lado que es “el único que vale la pena ver”. Como Merton enfatizó en ese momento, “una cámara no puede reconciliar a una persona con nada. Tampoco puede ver una montaña real”. Para que esto suceda, es necesario un estado mental particular. La verdadera belleza de la montaña solo se nos hace evidente cuando somos capaces de penetrar la gran paradoja y comprender que la montaña es y no es. Según Merton, la belleza completa de la montaña solo emerge cuando “el humo de las ideas se desvanece y la montaña es vista”.

 

Lo que realmente importa es la experiencia inmediata, la experiencia de ser dominado por las cosas. Los grandes maestros de la tradición zen prefieren el indicativo al imperativo. Así, con el clásico pasaje de Angelus Silesius : «Las rosas florecen porque florecen». La tradición zen simplemente diría: «Las rosas florecen como florecen». El paso fundamental es enfrentarse a la «experiencia pura». En el budismo zen, lo que prevalece es el «sin porqué». El «cómo» es diferente del «porqué». El «porqué» ya introduce un desarrollo del pensamiento, una interrupción en el pensamiento. El «cómo» es más indicativo y hermoso.

El gran desafío es capturar la magnitud del momento y la visión inmediata, como tan bien demostró el maestro Dogen (1200-1253). Este es el impacto fundamental, impreso en la belleza de las cosas , que precede a cualquier distinción entre sujeto y objeto. Es entonces cuando nos dejamos llevar por el ser de las cosas y lo olvidamos todo. Es entonces cuando nos situamos ante el mero acto de ver, puro y simple. Lo que prevalece en este momento es la “ no – mente ” ( wu-shin ), como podemos percibir claramente en la experiencia artística, cuando el músico se identifica con su instrumento de tal manera que él mismo se convierte en la música que interpreta.

 

Publicado en: https://www.ihu.unisinos.br/654140-vozes-de-emaus-olhai-os-passaros-e-os-lirios-artigo-de-faustino-teixeira?utm_campaign=07-07-2025&utm_medium=email&utm_source=RD+Station

 

Descargue el artículo.

Invitación: Desafios e perspectivas para uma teologia contextual

[Por: Varias organizaciones]

O Prorf. Dr. Francisco de Aquino Junior participa do ciclo de estudos “Mudança de época e o fazer teológico hoje” com o tema: “Desafios e perspectivas para uma teologia contextual”…

 

Confira o convite.

La paz y la vida son signo de que Dios está reinando y debemos ser testigos

[Por: Eduardo de la Serna]

Jesús envía un grupo más grande que los doce, envía Setenta y dos, que es el número de los pueblos al finalizar el diluvio. Lucas quiere mostrar que el Evangelio no sólo debe llegar a Israel (los Doce, como los hijos de Jacob) sino a todos los pueblos. Y los enviados deben ser testigos del reino, de la paz y del triunfo definitivo de Dios sobre el mal en la historia…

 

Descargue los comentarios bíblicos.

Homilía: “El Señor eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos delante de él”

[Por: José Oscar Beozzo | O Fato Maringa]

Esta elección de otros setenta y dos discípulos, además de los doce apóstoles, solo se encuentra en el Evangelio de Lucas. ¿Cuál es el contexto, el contexto y su significado? El contexto es muy decisivo. Jesús culmina sus casi tres años de intenso ministerio en cada rincón de Galilea, resumido por Mateo de la siguiente manera: «Jesús recorría toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la buena nueva del reino y sanando toda enfermedad. (…) Le seguía una gran multitud de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de Transjordania» (Mt 4,23-25)…

 

Descargue la homilía.

Comentarios bíblicos: Domingo XIV durante el año – Lc. 10, 1-12.17-20

[Por: Carina Furlotti]

El evangelio de este domingo nos presenta el envío que Jesús hace a un grupo amplio de discípulos a todos los lugares donde él pensaba ir.  Es un pasaje que forma parte de una sección más amplia del evangelio de Lucas, que se inicia con la decisión de Jesús de marchar hacia Jerusalén, donde vivirá la Pasión.  En este viaje va enseñando a sus discípulos, aquellos que luego serán sus testigos “hasta los confines de la tierra”…

 

Descargue los comentarios bíblicos.

Las masas de miseria son un pecado, una injusticia que clama al cielo

[Por: Luis Van de Velde]

Cuando Monseñor Romero se topó frontalmente con la miseria del pueblo salvadoreño en la diócesis de Santiago de María (1975-1976) y desde su fe enraizada en la experiencia bíblica, sabía que el grito de los pobres era el mismo Dios gritando.  Sabía que Dios escucha el grito de su pueblo y que ve cómo lo humillan en la explotación y la opresión. Tantas veces había leído el relato del Éxodo…

 

Descargue el artículo.

Revista Signos Año XLIV – Febrero 2025 – No. 2: Abrir puertas

[Por: IBC – CEP]

Febrero suele ser el mes en el que comenzamos a poner en práctica todo aquello a lo que nos hemos comprometido semanas antes desde la Navidad, seguida por una serie de festividades familiares y religiosas que todavía seguiremos viviendo este 2025.

 

Este año, además, es uno muy particular, ya que la Iglesia inició el 25 de diciembre el Año Santo, el Jubileo. Pocos creyentes saben que la expresión “jubileo” viene del término “Yobel”, en referencia a un instrumento musical elaborado del cuerno de un carnero y usado posteriormente para convocar a los  eles en cada Año Santo. Ello ocurría en el pueblo de Israel cada 50 años y su signi cado más profundo era renovar la alianza de amor con Dios y con los hermanos…

 

Descargue la Revista.

Predicar la Buena Noticia del Reino con constancia y generosidad

[Por: Olga Consuelo Vélez]

El evangelio de Lucas nos presenta a Jesús enviando a los Doce a proclamar el Reino de Dios y a curar, en el capítulo nueve. En este capítulo diez, el envío es a setenta y dos, de dos a dos, delante de sí a todas las ciudades donde él había de ir. En los dos pasajes se ven semejanzas, pero también diferencias. En este segundo texto podemos ver una intencionalidad del evangelista: si el anuncio a Israel se confía a los Doce, aquí el anuncio del reino ha de hacerse más allá de las fronteras de Israel, es decir, también a los paganos…

 

Descargue los comentarios bíblicos.

Las luchas antisistémicas y sus distintos pasos

[Por: Leonardo Boff]

Hay quienes afirman que es más probable la llegada del fin del mundo que el fin del capitalismo. Esta afirmación, por irónica que sea, revela el genio del capitalismo. Él se instaló desde Occidente y se impuso a todo el mundo, hasta a la misma China. Su objetivo es la acumulación ilimitada suponiendo falsamente que los recursos de la Tierra son también ilimitados. Nada más engañoso y mentiroso, como lo denuncia la encíclica Laudato Sì (n.106), pues la ciencia ha demostrado la Sobrecarga (Overshoot) de la Tierra, cuyos bienes y servicios no renovables y fundamentales para el mantenimiento de la vida se están agotando. Para atender la voracidad desmedida de los países opulentos necesitamos anualmente 1,7 Tierras. No sabemos hasta cuando la Tierra soportará este saqueo sistemático, pero ya nos ha dado señales de que está llegando a su límite, enviándonos eventos extremos, la Covid-19, el calentamiento global y una profusión de virus y bacterias.

 

Lo dramático es que no tenemos a la vista un proyecto de habitación de la Tierra a la vista que pueda ser una alternativa salvadora. Todo indica que de seguir la dinámica del capital con la utilización de todos los medios virtuales, especiamente la IA, conoceremos desastres ecológico-sociales, cada uno más grave que el anterior.

 

Un poco antes de morir el 5 de junio de 2017 en Quito, François Houtart, entrañable amigo y conocido sociólogo belga, conocedor profundo de América Latina, dejó escrito un artículo inspirador del cual tomamos algunos puntos, que son muy actuales. El título era: “El contenido de las luchas antisistémicas”. Para él estaba claro que la lucha no es solo contra el neoliberalismo sino contra el sistema del capital. Fino marxista y teólogo católico nos legó una vasta obra que merece ser rescatada.

 

En primer lugar urge deslegitimar el capitalismo señalándolo como el verdadero cáncer de la Tierra que consume todo lo que puede, a través de la competición radical con vistas al enriquecimiento, el saqueo de la naturaleza y la explotación de la fuerza de los trabajadores. Eso significa, en palabras de Houtart, luchar contra las nuevas fronteras de la acumulación: la transformacion de la agricultura campesina en una agricultura productivista capitalista; la privatización de los servicios públicos; lucrarse con las catástrofes naturales o políticas. Esta deslegitimación debe ser antes económica que ética.

 

En segundo lugar, forjar los pasos de las luchas antisistémicas.

 

El primer paso es formar la conciencia de la perversidad humana y ecológica del sistema del capital, que va más allá de la dominación económica y política; influye en la cultura y penetra en lo más profundo de las mentalidades. No le interesa gestar ciudadanos críticos sino simples consumidores y espectadores pasivos de la historia.

 

Lo fundamental es la articulación de todos los movimientos populares y parte de los grupos políticos progresistas. Todos tienen el mismo adversario, enfatiza Houtart: el capital globalizado especialmente el especulativo (que es la mayor parte del capital) que no produce nada a no ser más dinero. Cada grupo mantiene su identidad pero se articula y une contra el adversario común. Para sumar fuerzas es importante articularse con movimientos antisistémicos del campo político. La lucha debe darse en lo local, en la región, y a nivel nacional tal como ha sido consolidada por los foros sociales mundiales. Dentro del grupo pensar un proyecto de sociedad alternativo, ecodemocrático, popular, que incluya a todos y comenzar a vivirlo en los grupos, como ya se hace en tantos lugares. Es solo una semilla, pero es una semilla fecunda de una nueva sociedad.

 

En tercer lugar, los ejes de un postcapitalismo o de un ecosocialismo del siglo XXI.

 

No se trata de imponer una doctrina desde arriba, ni de hablar de una sola alternativa. Se trata de recoger lo vivido, reconciliar teoría y práctica en un esfuerzo colectivo en busca de una utopía práctica, dando valor a las utopías mínimas, las de los pequeños pasos, porque el pueblo no muere ni sufre mañana, sino hoy.

 

Los cuatro ejes del proyecto antisistémico y emancipatorio:

 

– El primero, la utilización sostenible de los bienes y servicios naturales que exige no la explotación sino la simbiosis con la naturaleza.

– El segundo, privilegiar el valor de uso sobre el valor de cambio. El capitalismo hace de todo un objeto de cambio para obtener ganancia.

– El tercer eje consiste en establecer una democracia generalizada en todos los ámbitos además del político, que se entiende como un ecosocialismo democrático. El poder no es centralizado sino participativo y circular.

– Cuarto eje, construir la multiculturalidad, es decir dentro de la Casa Común todas las filosofías, religiones y valores culturales contribuyen a crear la nueva sociedad del buen vivir y convivir. La cultura del capitalismo con su modelo de crecimiento ilimitado no ayuda en nada a esta construcción.

 

Todo esto que escribimos es seminal, pero tiene la potencia de la semilla que guarda dentro de sí las raíces, el tronco, hojas, las flores y los frutos, en una palabra, el futuro posible. Hay que vivir el esperanzar de Paulo Freire y recordar la reflexión de un israelí con motivo del asesinato de Monseñor Romero: “la esperanza no se mata”.

 

Imagen: https://pour.press/francois-houtart-le-chanoine-rouge/