Inicio Blog Página 136

Una mujer anónima unge a Jesús

[Por: Eduardo de la Serna]

En los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) encontramos una escena semejante, pero que en los dos últimos es muy diferente a la presentada por los dos primeros. Nos detendremos en esta, pero muy rápidamente veamos algo de aquellos. En Lucas, en una comida, una mujer “pecadora en la ciudad” se hace presente entre los comensales y llorando “riega” los pies de Jesús, los seca con los cabellos y besaba y ungía sus pies con “perfume”. Jesús interpreta esto como un acto de pedido de perdón y de amor (Lc 7,36-50). En Juan, en cambio, cerca de la Pascua Jesús va a casa de los hermanos Lázaro, Marta y María y María unge los pies de Jesús. Ante la queja de Judas, Jesús le dice que ella “debía guardarlo” preparando este tiempo (12,1-7). Como se ve, hay elementos en común, pero otros que son diferentes. Probablemente los Evangelistas conocen un hecho y cada uno lo adapta a su catequesis. Pues bien, en Marcos, y lo acompaña Mateo, encontramos una escena semejante, pero que también tiene sus características propias…

 

Descargue el artículo.

Minnesota

[Por: Desde Bendita Mezcla]

Buenas tardes compañerxs, amigos, amigas, amigues de bendita mezcla, quiero saludarlxs desde Minnesota donde habrán escuchado acerca de la presencia de la migra y de otros agentes federales en persecución de personas migrantes y refugiadas no sólo de nuestramérica, sino también viven aquí grandes poblaciones de somalíes y de otras partes de áfrica, y de los pueblos hmong y karén y de otras partes de asia. Quería compartir con ustedes un poco cómo hemos estado porque hay muchas noticias en todas partes, porque tendrán familia y amigos en diferentes zonas del país, y porque la lucha por la justicia y la vida es algo que sé que es común entre todxs. Primero, las violaciones y la violencia: iba aumentando la presencia de ICE todo el año pasado y más durante el mes de diciembre, pero desde el año nuevo para acá, explotó aquí en Minnesota. ICE es un cuerpo de (in)seguridad que se creo después del 11 de septiembre del 2001 para vigilar la entrada de personas extranjeras a Estados Unidos. Su creación fue acompañada por el debilitamiento de los derechos de los residentes también en cuanto la privacidad y la vigilancia del estado…

 

Decargue el artículo.

Un país lemming, pero sin grieta

[Por: Eduardo de la Serna]

El “odiador en jefe”, Jorge Lanata, puso de moda la palabra grieta. Y, como era un buen comunicador (eso hemos de reconocerlo) la palabra circuló y circula a veces todavía… La grieta esto, la grieta lo otro. Es malo que haya una grieta porque divide, separa las familias, las sociedades… ¿Quién se atrevería a negarlo? ¿Quién diría que esa tan mentada es algo positivo, constructivo o, siquiera inocente? Incluso en libros que se autoperciben serios y constructivos encontramos en más de una ocasión esta palabra temible, perversa y nefasta: ¡grieta!…

 

Descargue el artículo.

María Cristina Ogier, joven terciaria franciscana, motivo de orgullo para los Hermanos Menores Capuchinos

[Por: REPAM]

La joven es considerada un modelo de santidad; se la recuerda por su filosofía de “amar sin límites”. En su época, logró movilizar a benefactores y voluntarios para la construcción de un barco hospital que ayudó a muchas comunidades atendidas por la Diócesis de Alto Solimões. Hoy, los Frailes Menores Capuchinos continúan su labor con el proyecto “Hermana Amazonas, un río de vida, un río de esperanza”...

 

Descargue el artículo.

La apocalíptica como clave de lectura teológica de las comunidades hoy

[Por: Juan Manuel Hurtado López]

1. Premisas

 

En esta época lo menos que podemos decir es que vivimos un tiempo complejo, incierto, inseguro, lleno de contradicciones, con algunas esperanzas pero con grandes nubarrones en el horizonte. Un tiempo lleno de violencia, con muchas víctimas y gran deterioro de nuestra casa común: la hermana madre tierra.

 

Por eso creo que una mirada al apocalipsis de San Juan nos puede dar algunas claves de interpretación de todo esto que pasa hoy en nuestro mundo, sobre todo nos puede dar esperanza[1].  El tiempo de las primeras comunidades cristianas se asemeja en mucho a lo que experimentamos hoy.

 

Esta época apocalíptica de las primeras comunidades cristianas puede iluminar la búsqueda de una espiritualidad para esta época: de caos, la postmodernidad, la sociedad líquida, como dice Sygmunt Bauman[2], la caída de paradigmas, de referencias. Y aquí los pueblos originarios pueden ser nuestros maestros.

 

Lo que yo voy a proponer es una relectura de la Sagrada Escritura desde el hoy de nuestra historia. Es partir desde este cambio de época con todas sus contradicciones, avances, valores, grietas y problemas. Es partir desde esta sociedad líquida, globalizada, neoliberal, para desde aquí leer la Escritura e iluminar el presente. Es un poco el trabajo que se refleja en el Déutero-Isaías. Este profeta relee el acontecimiento del Éxodo, pero a partir de la nueva situación en el exilio y un poco antes de partir a Palestina.

 

El punto es ir a la espiritualidad de las primeras comunidades, pero desde el HOY de nuestra historia, de nuestras comunidades.

Lo primero es ubicar la espiritualidad de las primeras comunidades en su contexto. Esto tiene que ver con lugares (Palestina) tiempos (tiempo de persecuciones), cultura (es la cultura mediterránea), ideologías (es la Pax romana: el sometimiento ciego al Imperio) gobernantes (emperadores, gobernadores, Procónsules), organización del pueblo (hubo varios levantamientos antes de la destrucción de Jerusalén y aún después), organización de las comunidades: Jerusalén, Antioquía, Hechos, Timoteo, Tito.

 

La espiritualidad tiene un rostro, una historia, un camino. No cae del cielo.

 

2. El contexto de las comunidades[3]

 

1.El contexto: guerra de Judas el Macabeo contra los seléucidas, griegos, Antíoco: 174-134 a.C. Helenización del judaísmo. Hay guerra y mártires.

 

2.El movimiento de Jesús del 4 a.C. (Antes de la muerte de Herodes el Grande) al año 30 y el nacimiento de las primeras comunidades cristianas.

Judas el Galileo, revuelta el 4-6 d.C. (Flavio Josefo)

 

3. Menahem (Ben Ezequías: 66-70) La destrucción de Jerusalén el año 70[4]

La exégesis ha confirmado que los zelotas no son del tiempo de Jesús, sino que aparecen poco antes  de la caída de Jerusalén del año 70, por ahí el 66.

 

4.Nerón hace la persecución contra los cristianos en Roma del año 64 al 68 d.C.

 

5.La sublevación de los judíos: Simón Bar Kokhba: 132- 135 d.C. contra el emperador Adriano. Fue sofocada.

 

6.Situamos el movimiento apocalíptico del 70 al 130 d.C. El apocalipsis de Juan, el profeta, el testigo se puede situar en al año 90-96 d.C.

 

Todas estas revueltas están impregnadas de un espíritu mesiánico y apocalíptico: Dios actúa por la autoridad moral o por la fuerza de sus líderes.

 

3. Las primeras comunidades cristianas

 

No podemos admitir que el Cristianismo primitivo brotó como un solo bloque monolítico, al contrario nació plural, diversificado. No podemos quedarnos solo con los sumarios de las primeras comunidades en Hechos de los apóstoles 2, 42-47 y Hechos 4,32-36.

 

Se pueden distinguir cuatro corrientes en el cristianismo del siglo primero: un cristianismo judío, el cristianismo helénico, el catolicismo temprano y el cristianismo apocalíptico. Aquí Pablo Richard cita a J. Dunn[5]. Estas cuatro corrientes no se excluyen, conviven al mismo tiempo, se relacionan, se complementan. A veces se dan tensiones entre ellas. Así aparece en Gálatas  3,1-9; Hch 21.

 

En todo caso, las comunidades primitivas viven el tiempo apocalíptico:

Y en este tiempo las comunidades tienen varias características: son perseguidas, oprimidas, están en resistencia, son comunidades martiriales, excluidas y algunas se van hacia la apostasía, como ocurrió con la comunidad de Laodicea (Ap 3,14-22).  

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Es decir, que en vez de ser fieles a Jesús y al Espíritu, se inclinan ante la bestia, el Imperio Romano, la Gran Babilonia.

 

4. Juan escribe a las Iglesias del Asia Menor: para que resistan, para que disciernan, para que se purifiquen, para darles esperanza, para que den testimonio, para que busquen un mundo alternativo, no que busquen o se vayan a otro mundo, sino que en este mundo de opresión busquen otra manera de vivir, construyan “un mundo” de acuerdo a sus sueños, a su Evangelio, para que descubran en esta historia concreta, la historia profunda, sobrenatural, escatológica, de salvación que Dios va realizando. Ya en esta historia se va dando la consumación anunciada.

 

Juan les escribe no tanto para que las comunidades piensen en el final de los tiempos, en la segunda venida de Cristo, sino para que piensen en el HOY, en el Kairós, en Jesús Resucitado que actúa hoy y que está y vive en las comunidades. Por eso la fuerza de la expresión en de las liturgias: ¡Ven, Señor, Jesús!

 

Una clave histórica es distinguir el cambio cualitativo entre lo profético y lo apocalíptico. La tradición profética se desarrolla en un mundo organizado, dentro del cual el profeta anuncia la Palabra de Dios. La apocalíptica, por el contrario, nace cuando ese mundo organizado ha sido destruido o cuando el creyente ha sido excluido del mundo organizado y es arrojado al caos de la marginalidad; lo apocalíptico busa reconstruir la conciencia, para hacer posible la reconstrucción de un mundo diferente.

 

El profeta busca reconstruir el mundo que está en la tierra, el apocalíptico busca reconstruir la conciencia y la esperanza, para construir un mundo diferente dentro de la misma historia. Lo reconstruye en la conciencia con visiones, símbolos y mitos.

 

Esto lo vemos ejemplificado en el caso de la suerte de Jerusalén:

 

ANTES de la destrucción de Jerusalén: Los profetas predican la alianza. La conversión. Pero en los últimos siglos antes de Cristo decae el profetismo y entonces nace la apocalíptica.

 

DESPUÉS de la caída de Jerusalén surge el caos, la falta de referencias: la ley, el templo, los sacerdotes, la circuncisión, el sábado.

 

5. En este caos, de persecución, de poder de la bestia: el Imperio Romano, nacen las comunidades cristianas y buscan una espiritualidad. Es una espiritualidad apocalíptica: así se advierte en muchos textos de Pablo, San Juan, los sinópticos y el apocalipsis. (Gál 2,1-5).

 

Aquí se recurre al lenguaje simbólico, narrativo, mítico, a la contemplación, a la liturgia, para darle sentido y fuerza al vivir actual que es de opresión, persecución y resistencia.

 

El apocalipsis recoge las tradiciones apocalípticas judías que vienen desde el libro de Daniel y las tradiciones apocalípticas judeo-cristianas y cumple en la Iglesia una función crítica de la historia donde el Imperio Romano quiere homogeneizar todo. Esa fue la tentación de los nicolaítas: ser cristiano y admitir el poder y el dinero en su vida cristiana. O sea, hacer compatible el seguimiento de Cristo sin renunciar al poder y al dinero que ofrecía el Imperio, Roma.

 

En Jesús y en las primeras comunidades cristianas descubrimos que ellos hacen una síntesis entre la tradición profética y la tradición apocalíptica. En Pablo vemos fuertes acentos apocalípticos. Dice Pablo a las claras: “No pretendan conformarse al estilo, a las costumbres de vida de este mundo”, se refiere al mundo impuesto, tanto griego como del Imperio romano. De tal manera que entre Pablo de Tarso y el apocalipsis de San Juan hay mucha cercanía.

 

O sea, que el mensaje que dan, tanto Pablo como el Apocalipsis es profético y es apocalíptico.

 

Hay que construir una narrativa con símbolos, con mitos, con ritos, con imágenes, con un lenguaje creativo que alimente nuestra vida y nuestra espiritualidad y entonces, con esa fuerza vivir el presente, pero desde la perspectiva de Jesús y su Reino, desde los crucificados de la historia, desde los insignificantes y descartados. La fuerza nos la da el testigo fiel, Jesús y su Espíritu.

 

5. Lo central en el apocalipsis: clave teológica

 

El centro del apocalipsis es Jesús y su revelación en el hoy de la historia. Cristo muerto y resucitado, el Cordero degollado al que se le entrega todo el poder y la gloria para reinar por siempre es el que conduce la historia. Pero antes, según las visiones, hay que pasar por la gran tribulación. Son los miles de testigos con sus vestiduras blancas que ya blanquearon sus túnicas con la sangre del cordero y dieron testimonio y por eso ahora son esperanza para los miles de hermanos que siguen luchando para no configurarse con la bestia.

 

La escatología se realiza en el tiempo presente. Lo importante aquí es distinguir que, además de esta historia concreta con sus contradicciones y el poder de la bestia, se va desarrollando -en forma simbólica, mítica, llena de signos y visiones- otra historia, más profunda y trascendente. Esto quieren decir cielo y tierra en el apocalipsis. No como espacios geográficos: arriba el cielo, abajo la tierra. Sino que aquí en la tierra, aquí en la historia están el cielo y la tierra: lo humano y lo trascendente, sobrenatural: ésta es la clave teológica.

 

El apocalipsis es la revelación de Dios a los pobres, oprimidos y excluidos. Por eso está hecho de mitos y símbolos. El mito es polisémico: por eso siempre admite nuevas interpretaciones, según el momento de la historia que vive el pueblo, busca reconstruir la conciencia colectiva y la praxis social del Pueblo de Dios.. El apocalipsis crea mitos liberadores.

 

Con estas claves: la histórica y la apocalíptica ¿Cómo podemos leer la historia trascendente que se realiza hoy en este mundo, en esta historia con signos de muerte, de destrucción del planeta, de pandemia del covid 19, de calentamiento global, de daño ecológico en bosques, suelos, mares, ríos, aguas subterráneas, de empresas mineras extractivas, de contaminación ambiental?

 

¿Cómo podemos construir una narrativa teológica que propicie y fortalezca una espiritualidad encarnada, no de huida del mundo, sino de encarnación?

 

¿Cómo podemos mantener el profetismo como dimensión irrenunciable de nuestra búsqueda y testimonio del Reinado de Dios en esta historia?

Con la fuerza del testigo fiel, Jesús, y con la fuerza del Espíritu, ciertamente encontraremos símbolos, mitos y ritos que vayan creando una narrativa nueva que fortalezca nuestra espiritualidad y reconstruya nuestra esperanza. Y como decía al principio, en este trabajo mucho nos pueden aportar los pueblos originarios de nuestra América Latina y del Caribe. Como referencia dejo sólo dos indicaciones: el mito del Ojoroxtotil de los tsotsiles y el mito de la Serpiente devoradora de niños de los Rarámuris de Chihuahua, México.



[1] RICHARD, Pablo, Apocalipsis. Reconstrucción de la esperanza. Ediciones DABAR, México, 1995

[2] BAUMAN,, Sygmunt, LEONCINI, Thomas, Generación líquida =PAIDÓS= México, 2018, BAUMAN, Sygmunt, La cultura en el mundo de la modernidad líquida, = FONDO DE CULTURA ECONÓMICA= México, 2013.

[3] SCARDELAI, DONIZETE, Movimentos messiánicos no tempo de Jesús.  Jesús e otros Messías =PAULUS= Sao Paulo 1998

[4] HORSLEY, Richard A., HANSON, JOHN s., Bandidos, profetas e Messías. Movimentos populares no tempo de Jesús. =PAULUS= Sao Paulo, 1995

[5] RICHARD, Pablo, Apocalipsis. Reconstrucción de la esperanza. Ediciones DABAR, México, 1995, Pág. 22

La diversidad religiosa, don divino para la humanidad

[Por: Marcelo Barros]

La ONU consagra el 21 de enero como el «Día Mundial de las Religiones». Esta fecha ha cobrado importancia en un mundo cada vez más marcado por la diversidad cultural y religiosa. En la América Latina y Caribe, donde, históricamente, las religiones de origen africano y las tradiciones espirituales indígenas siempre han sido marginadas y hostigadas, aún existen en los medios de comunicaciones y en la gestión política de ciudades actos que contradicen el carácter laico del Estado y revelan prejuicio y violaciones de los derechos de los grupos religiosos considerados minoritarios, principalmente contra religiones y cultos de origen africano. A veces, la intolerancia es clara, otras veces, se camufla bajo el pretexto de protestar contra el ruido de los tambores o contra el sacrificio de animales.

 

En todo el continente, la cultura vigente aún tiene vestigios de los tiempos en que la religión de los señores blancos era la única aceptada y condenaba las religiones negras e indígenas.  Hoy en día, esto se configura como racismo religioso y debe ser denunciado y combatido. Lamentablemente, en la actualidad, algunos grupos pentecostales y también católicos parecen haber heredado de la antigua cristiandad su legado más negativo y trágico: la pretensión de ser la religión dominante. Algunos grupos cristianos siguen viviendo la fe como una ideología de conquista guerrera que no admite el derecho del otro y del diferente. Querer que el país o la ciudad sean católicos o pentecostales no solo es una violación de la laicidad del Estado que debe ser abierta a todas las formas de creencia, sino que también es contrario a lo que propone la propia espiritualidad cristiana: el amor universal y el profundo respeto por las diferencias.

 

Según el Evangelio, el propio Jesús advirtió: «En la casa de mi Padre hay muchas moradas» (Jn 14, 1). En otro texto, aunque al principio lo rechazó, acabó aceptando curar a la hija de la mujer sirio-fenicia que profesaba otra religión y llegó a elogiar su fe (Mc 7, 24-30). Curó al hijo del oficial romano y predijo que muchos vendrían del Oeste y del Este y se sentarían a la mesa de Dios, mientras que algunos que se consideran fieles se quedarían fuera (Mt 8, 11-12).

 

Todas las religiones predican el amor, la compasión y la misericordia. Sin embargo, cuando se vuelven dogmáticas y autoritarias, se transforman en instrumentos de fanatismo y canales de intolerancia. Confunden la verdad con su forma cultural de expresar la verdad. Absolutizan los dogmas y terminan justificando conflictos y guerras en nombre de Dios.

 

Hoy en día, la diversidad cultural y religiosa no es solo un hecho que, lo queramos o no, se impone a la humanidad. Es principalmente una gracia divina y una bendición para todas las tradiciones religiosas.

 

Para que el diálogo entre las religiones sea profundo, cada grupo debe reconocer lo que el Amor Divino le revela, no solo a partir de su propia tradición, sino también desde el camino religioso del otro. En la época del nazismo, desde una prisión alemana, el pastor Dietrich Bonhoeffer, teólogo luterano, escribía: «Dios está en mí, pero para abrirme al otro. En mí, es una presencia débil para mí mismo y fuerte para el otro. Dios está en ti y para mi”. Uno cristiano del siglo IV decía: “Para encontrar a Dios, hay que encontrar el ser humano”.

Cantautores

[Por: Diego Irarrázaval]

La siguiente recopilación de canciones y músicas para comunidades ha sido realizada por Diego Irarrázaval (2025 y 2026)…

 

Descargue el documento.

Desafío Virtual No. 021: Un nuevo mártir para Centroamérica

[Compilador: Oscar Lobo i Oconitrillo]

El Papa León XIV ha firmado el decreto que reconoce como mártir a Augusto Rafael Ramírez, torturado en varias ocasiones y finalmente asesinado por «odio a la fe», según ha reconocido la Iglesia, por el régimen militar que tomó el poder en Guatemala tras un golpe de Estado perpetrado en 1964…

 

Descargue el boletín.

Desafío Virtual No. 018: TSE ordena a pastores detener distribución de folleto que llama a evangélicos a votar por Pueblo Soberano

[Compilador: Oscar Lobo i Oconitrillo]

Varios días después de que se desatara una polémica en torno a la religión y la política, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ordenó a Fabricio Alvarado, candidato de Nueva República, y a Laura Fernández, de Pueblo Soberano, abstenerse de invocar motivos religiosos para captar el voto de los electores…

 

Descargue el boletín.

Desafío Virtual No. 023: El Papa: las divisiones entre cristianos opacan el rostro de Cristo

[Compilador: Oscar Lobo i Oconitrillo]

«¡Somos uno! ¡Ya lo somos! ¡Reconozcámoslo, experimentémoslo, manifestémoslo!». Las palabras del papa León resuenan en la basílica de San Pablo Extramuros durante las segundas vísperas de hoy, 25 de enero, que concluyen la 59.ª Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, en la solemnidad de la conversión del apóstol de las gentes…

 

Descargue el boletín.