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Iglesias transformadoras

[Por: Red de Jóvenes LAT]

La Red de Jóvenes nos comparte este nuevo episodio de su serie sobre el cuidado de la creación de Dios, y queremos hacerlo llegar también a ustedes. Esta reflexión nos invita a detenernos y a preguntarnos cómo nuestras decisiones cotidianas expresan —o contradicen— aquello en lo que decimos creer. Cuidar la creación no es solo una preocupación ambiental; es una forma concreta de vivir la responsabilidad, la gratitud y la fidelidad al llamado de Dios en lo cotidiano...

 

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Las apps que más batería consumen están acelerando el desgaste de la batería

[Por: Papernest.es]

El consumo del móvil ya no se limita a cuánto dura la batería a lo largo del día. El uso intensivo de determinadas aplicaciones está acelerando el desgaste de los dispositivos y multiplicando las recargas diarias, con un impacto indirecto en el consumo eléctrico doméstico. En un contexto de precios energéticos inestables, donde cada vez más usuarios siguen de cerca el precio de la luz, el ocio digital empieza a tener consecuencias económicas que van más allá de la pantalla del teléfono...

 

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Noticias Iglesia Internacional: 15 al 27 de enero de 2026 – Suplemento

[Coordina: Cecilia Tovar]

La Jornada Mundial del Enfermo 2026 se llevará a cabo del 9 al 11 de febrero en la Diócesis de Chiclayo, jurisdicción de la que es emérito el cardenal Robert Prevost (hoy Papa León XIV), y contará con la presencia del Cardenal Michael Czerny, delegado especial del Papa León XIV, y Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

 

El Santo Padre eligió como tema de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo a “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”, inspirado en la parábola evangélica. “El mismo Cristo, buen samaritano, se acerca hoy a la humanidad herida para derramar, mediante los sacramentos, el óleo de la consolación y el vino de la esperanza”, señala el Comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral...

 

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Los pobres salvarán al mundo

[Por: Pedro Pierre]

He aquí la profecía que hizo en escritor francés famoso por los años 1940, Jorge Bernanos: “Digo que el mundo será salvado por los Pobres, aquellos que la sociedad moderna excluye sin destruirlos, porque no son más capaces de adaptarse a ellos que es capaz de asimilarlos, hasta que su ingeniosa paciencia, tarde o temprano, tendrá razón de su ferocidad”...

 

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Criminalizada por defender su territorio ancestral: el caso de la lideresa ashaninka Maritza Diaz Contreras y la Comunidad Nativa Santa Rosa de Panakiari

[Por: Alice Ferrari y Karla Flores Principe, con apoyo de Alejandra Baluarte | CAAAP]

A sus 29 años, la lideresa ashaninka Maritza Díaz Contreras enfrenta una estrategia de amedrentamiento – denuncia penal, hostigamientos y vigilancia –  por defender el territorio ancestral de su pueblo. Como jefa de la Comunidad Nativa Santa Rosa de Panakiari, en la Selva Central peruana, lidera una disputa territorial agudizada tras el inicio del proceso de georreferenciación. Su caso no es aislado: muestra cómo la criminalización de autoridades indígenas busca debilitar la autonomía comunal y facilitar el despojo territorial. Frente a ello, Santa Rosa de Panakiari se organiza y resiste en defensa colectiva de su territorio y su futuro...

 

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Un país lemming, pero sin grieta

[Por: Eduardo de la Serna]

El “odiador en jefe”, Jorge Lanata, puso de moda la palabra grieta. Y, como era un buen comunicador (eso hemos de reconocerlo) la palabra circuló y circula a veces todavía… La grieta esto, la grieta lo otro. Es malo que haya una grieta porque divide, separa las familias, las sociedades… ¿Quién se atrevería a negarlo? ¿Quién diría que esa tan mentada es algo positivo, constructivo o, siquiera inocente? Incluso en libros que se autoperciben serios y constructivos encontramos en más de una ocasión esta palabra temible, perversa y nefasta: ¡grieta!…

 

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La Teología de la liberación sigue floreciendo

[Por: Eduardo de la Serna]

Como es sabido, la Teología de la Liberación pasó y pasa por distintos estadios.

 

Surgida en diferentes lugares y confesiones en el tránsito entre las décadas del 60 y el 70, suele llevar su nombre originado en el libro de Gustavo Gutiérrez, “Teología de la Liberación. Perspectivas”, aunque – ya en ese mismo tiempo – hubo conferencias con el mismo título (por ejemplo, de Eduardo Pironio y Lucio Gera). Con el auge de la teología política, teología de la esperanza y teología del desarrollo, la centralidad en la “liberación” le dio a este “hablar de Dios” otra centralidad. La “liberación”, repetía Gutiérrez, es un tema bíblico.

 

Me permito un breve señalamiento para una mejor comprensión.

 

·         Como dije, la teología de la liberación (TL) no nace “católica” sino “ecuménica”; algunos teólogos (y rápidamente también teólogas) protestantes también empezaron a “vivir y pensar” TL.

 

·         Desde el comienzo, al menos en muchos de los teólogos de la liberación, no se pensaron como una “teología de genitivo” (teología acerca de la liberación, es decir, la liberación como tema) sino un pensar “desde” un “lugar”. La experiencia de dependencia-liberación era el punto de partida necesario.

 

·         La experiencia – la vida – fue luego pensada y razonada (hablada y escrita), de allí que la teología de la liberación se perciba a sí misma como un “acto segundo”, o como un “intellectus amoris”.

 

·         Esto ayuda a entender que muchos de los primeros trabajos de TL nacen más como artículos pastorales o charlas / conferencias, luego ampliados una y otra vez. La TL y sus teólogos no son teólogos de escritorio.

 

Como se ve, el tema es vasto. La situación de América Latina y sus ampliaciones o paralelos en África, Asia y también en otros ambientes urgidos de liberación (feminismo, negritud, indígenas…) ampliaba y amplía más y más el horizonte. Una aclaración breve: el feminismo – o mejor, los feminismos – y sus corrientes de pensamiento, son anteriores a la TL, y por momentos corrieron paralelos sin – lamentablemente – tocarse e iluminarse mutuamente. En muchas exponentes (y pocos exponentes masculinos) pareciera haber hoy un acercamiento que solo puede enriquecer a unas y otros. Las teologías feministas merecen también una reflexión y sistematización que escapan a lo que acá pretendo, pero no por ello dejo de señalarlas, recordarlas y agradecerles.

 

Señalemos, para no ser injustos, que la TL fue ferozmente combatida, especialmente en el invierno eclesial con Juan Pablo II, Joseph Ratzinger, y personajes como Alfonso López Trujillo y sus adláteres (Darío Castrillón y Antonio Quarraccino especialmente). La censura de muchos teólogos en Puebla (el caso de Gustavo Gutiérrez es emblemática; López Trujillo lo consideraba su gran enemigo) se amplió más aún en Santo Domingo. El tema se apaciguó en Aparecida, aparentemente por influencias del cardenal Errázuriz, a la sazón presidente del CELAM.

 

A modo sintomático señalemos un aspecto fácil de comprender. Obviamente, por una cuestión biológica, por una parte, y una cuestión editorial por otra, los escritos (y escritores) de TL empezaron a ser menos frecuentes y menos conocidos (la crisis editorial todavía continúa si no se ha agravado). No podemos ignorar que algunas colecciones, que habían comenzado a publicarse, fueron censuradas y hasta prohibidas en el “Invierno”. Esto llevó a una astuta “campaña publicitaria” que afirmaba que caído el muro de Berlín fue muriendo la teología de la liberación, lo cual era un modo evidente de afirmar que esta teología era marxista. En esa misma línea, para “llevar agua para su molino”, fue sintomático el intento de personajes como Antonio Quarraccino de distinguir la teología del pueblo de la teología de la liberación (cosa que en algunos ambientes todavía continúa; incluso en artículos de Juan Carlos Scanonne de aquellos tiempos, se ponía en duda la comunión de ambas).

 

Pero, con los límites y riquezas propios de cada caso, se siguió “viviendo y pensando” TL. Y se sigue.

 

El papado de Francisco permitió que ciertos teólogos cobraran nuevos aires, y me permito -a modo meramente ilustrativo – mencionar tres ejemplos: Gustavo Gutiérrez fue invitado a Roma a participar de un encuentro del que participó también el papa; Leonardo Boff influyó claramente en la encíclica Laudato Si y Víctor Codina fue saludado y abrazado efusiva y afectivamente en el viaje papal a Bolivia. De hecho, a partir del papado de Francisco, Leonardo Boff retomó el viejo tema sobre si la Teología del Pueblo era o no considerada Teología de la Liberación, dando un clarísimo ¡sí! a ese interrogante. Muerto Gustavo Gutiérrez se publicó póstumamente una obra en la que venía trabajando por años (Vivir y pensar el Dios de los pobres, Lima: CEP 2025) y el prefacio es ¡del papa Francisco! (donde reitera que la teología del pueblo es teología de la liberación).

 

Señalo todo esto porque encuentro, en estos días, diferentes textos que me parece no son acabados o complexivos. Se señala, por ejemplo, la desaparición de varios de ellos:

 

“Sin Gustavo Gutiérrez O.P., Enrique Dussel, Franz Hinkelammert, Ignacio Ellacuría, Juan Luis Segundo, Jon Sobrino, Pedro Casaldáliga, Mons. Romero, entre otros que sirvieron de referentes, la Teología y Filosofía de la Liberación deben regresar en América Latina”.

 

Evidentemente los nombres escogidos son simbólicos, monseñor Romero no era teólogo, Jon Sobrino todavía vive, por ejemplo. Y se omiten nombres como Ronaldo Muñoz, Josef Comblin, Víctor Codina, Juan Bautista Libanio o Elsa Tamez, por ejemplo, y – curiosamente – se omiten totalmente nombres de la Teología del pueblo (Lucio Gera, Rafael Tello, y – ya que señala también filósofos – Juan Carlos Scannone). Además, la ausencia (lamentablemente nos vamos acostumbrando a eso) de biblistas: Pablo Richard, J. Severino Croatto, Milton Schwantes y Carlos Mesters (que vive, todavía). Y, reitero, además de la ausencia de grandes teólogas feministas de América Latina; además que no pueden ignorarse autores europeos que también han aportado claramente al pensamiento teológico latinoamericano (señalo solamente a modo de ejemplo a J. B. Metz, C. Duquoc y J. I. González Faus por hacer referencia a tres países diferentes y autores que ya no viven). Llamativamente, se destaca que esos teólogos deben retoñar (quizás ignorando que retoños hay, y varios de ellos ya llevan años floreciendo). Pero, curiosamente, en sendos trabajos, se ven – como retoños – nombres extraños (y ausencias llamativas). Se mencionan “nombres (que), son hoy referentes del pensamiento católico latinoamericano y logran dialogar con las problemáticas de un mundo globalizado”. Y que, al igual que los nombres referidos del pasado me surgen preguntas: Emilse Cuda no es feminista, por cierto, Rodrigo Guerra o Rafael Luciani no están ni remotamente cerca de la TL, y, de la lista señalada, solo Consuelo Vélez sería acabadamente parte razonable de la lista. Y llaman la atención las ausencias… por ejemplo – además de los mencionados y mencionadas – de Jorge Costadoat, Carlos Suzin, Agenor Brighenti (y, quizás también, de Carlos Schickendantz) por no mencionar a quienes se perciben como herederos de la teología del pueblo, aunque estos seguramente no se referencien en la TL.

 

Una de las cosas que aprendí en la facultad de teología de Buenos Aires fue que no todos (en realidad, casi ninguno) de los profesores, que eran latinoamericanos, pensaban “desde” América Latina”, y, mucho menos que su pensamiento fuera un “acto segundo” desde la experiencia y urgencia de liberación (hoy, quizás, más urgente que ayer) que buscara «vivir y pensar el Dios de los pobres». Celebro, sin embargo, que – como repetía irónicamente Pedro Casaldáliga, “resucitaremos, ¡aunque nos cueste la vida!”

Comentarios bíblicos: Domingo 4to del Tiempo Ordinario Ciclo A

[Por: Carina Furlotti]

Si todo el evangelio nos invita una y otra vez a entrar en una lógica diferente, el texto de las bienaventuranzas lo hace de una manera radical. Expresa, a modo de síntesis, la vida misma de Jesús y su propuesta de humanidad nueva: ese modo otro de vivir en plenitud, tan distante de lo que imponen las leyes del mercado y el consumo…

 

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A articulação da tomada de decisão com o discernimento

[Por: Fábio do Nascimento | Revista Medellín]

O artigo aborda a importância do processo de tomada de decisão na sinodalidade, destacando que o foco está no modo como as decisões são tomadas, e não apenas nas decisões em si. A sinodalidade envolve a participação de todo o Povo de Deus, guiado pelo Espírito Santo, e exige discernimento eclesial, transparência e confiança mútua. Sua implementação é um caminho contínuo que busca responder ao Espírito Santo a partir da escuta do Povo de Deus. O Documento Final do Sínodo enfatiza a necessidade de articular discernimento e tomada de decisão, promovendo uma reforma que envolve todos os níveis da Igreja. A formação sinodal debe ser assumida por todos os batizados, incentivando a igualdade, a corresponsabilidade e a participação ativa na missão. A cultura do cuidado, como eixo transversal da sinodalidade, evidencia que a transparência e a prestação de contas são condições indispensáveis em todos os âmbitos...

 

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Una mujer anónima unge a Jesús

[Por: Eduardo de la Serna]

En los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) encontramos una escena semejante, pero que en los dos últimos es muy diferente a la presentada por los dos primeros. Nos detendremos en esta, pero muy rápidamente veamos algo de aquellos. En Lucas, en una comida, una mujer “pecadora en la ciudad” se hace presente entre los comensales y llorando “riega” los pies de Jesús, los seca con los cabellos y besaba y ungía sus pies con “perfume”. Jesús interpreta esto como un acto de pedido de perdón y de amor (Lc 7,36-50). En Juan, en cambio, cerca de la Pascua Jesús va a casa de los hermanos Lázaro, Marta y María y María unge los pies de Jesús. Ante la queja de Judas, Jesús le dice que ella “debía guardarlo” preparando este tiempo (12,1-7). Como se ve, hay elementos en común, pero otros que son diferentes. Probablemente los Evangelistas conocen un hecho y cada uno lo adapta a su catequesis. Pues bien, en Marcos, y lo acompaña Mateo, encontramos una escena semejante, pero que también tiene sus características propias…

 

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