Los recientes accidentes de trenes de Alta Velocidad en España, con un saldo de casi un centenar de muertos, ha abierto el debate sobre la fiabilidad de los transportes públicos.
Cuando sacamos un billete de tren o de autobús o de avión, estamos manifestando nuestra confianza de que, no solo nos llevarán a nuestro destino, sino de que FUNCIONAN, están operativos y controlados todos los complejos sistemas que garantizan la casi seguridad de que no habrá un accidente.
En las sociedades democráticas y desarrolladas el concepto de fiabilidad social o confianza institucional no debía ponerse en cuestión. Si después de un accidente de avión, de ferrocarril o de autobús bajan significativamente las ventas de billetes, es signo de que se está quebrando la fiabilidad social o confianza institucional.
Estos conceptos están muy presentes en el pensamiento del teólogo y bioético español Francisco José Alarcos Martínez y se articulan principalmente a través de su obra vinculada a la ética pública, la bioética y el impacto de las nuevas tecnologías. Como catedrático de la Universidad Loyola y asesor de la Agencia Digital de Andalucía, Alarcos aborda cómo las 2 sociedades contemporáneas construyen y sostienen la convivencia en momentos de crisis institucional.
Los ejes fundamentales de su postura respecto a la fiabilidad de las estructuras sociales y éticas se estructuran en tres dimensiones:
- Transparencia vs. Honradez
En los ensayos sobre ética en la vida pública, Alarcos analiza la transformación de las exigencias sociales frente a la corrupción. Señala que tradicionalmente la fiabilidad social se sustentaba en la honradez personal (vinculada a la autenticidad del individuo). Sin embargo, en la sociedad actual, ese paradigma se ha desplazado hacia la transparencia institucional, entendida como una exigencia técnica de coherencia entre lo que las instituciones dicen y lo que hacen. Para él, la verdadera fiabilidad social surge cuando la transparencia no desaloja los valores éticos profundos, sino que sirve de puente normativo para recuperar la confianza perdida.
- Ética de la Información y Gestión del Conocimiento
En el ámbito de la comunicación y las profesiones de la información, el autor asocia la fiabilidad social con la responsabilidad del profesional hacia los usuarios. Propone tres pilares éticos básicos que garantizan un entorno social confiable:
- Discriminación: Capacidad de separar la información verídica yvaliosa de la “basura” o el ruido mediático.
- Ordenación: Estructuración ética y lógica del conocimiento.
- Facilitación: Garantizar el acceso democrático y comprensible de los datos a los ciudadanos.
- Fiabilidad en la Era Digital y de la Salud
Como experto en bioética y asesor en gobernanza digital, el profesor Francisco Alarcos extiende el concepto de fiabilidad al plano biosocial y tecnológico.
Coincide en que la introducción de la inteligencia artificial, la automatización y la medicina de precisión en la gestión pública solo es viable socialmente si se cuenta con comités éticos que fiscalicen los sesgos algorítmicos.
La fiabilidad social en el siglo XXI ya no depende únicamente de las relaciones humanas, sino de la confianza que los ciudadanos depositan en la seguridad y equidad de los sistemas tecnológicos que rigen sus vidas.






