Nosotros y nosotras, estudiantes de tercero y cuarto año de la Escuela de Teología y Pastoral Monseñor Gerardi de Guatemala, que hemos sido conducidos por la formación integral, especialmente a través de las clases: Agua y Vida Nueva y Un Mundo Hambriento de Pan, a reflexionar sobre la realidad que viven nuestros pueblos. Descubrimos que el agua y el hambre parecen gemelas inseparables que siguen golpeando con dolor a las comunidades más vulnerables y empobrecidas de nuestra región. Interpelados por el clamor de los pueblos de América Latina, por las injusticias que amenazan la vida y por el sufrimiento que contradice el Evangelio, compartimos esta reflexión que nace de nuestra fe y de un compromiso renovado por construir una sociedad justa y solidaria.
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