[Por: Erick Marín Carballo | Equipo itinerante]
De los días compartidos:
Gratitud, inquietudes y osadías.
De los encuentros en sintonía:
Abrazos que curan y miradas que brillan.
De la palabra en singular:
Los otros lenguajes y los silencios que escuchan.
De los tiempos y de los espacios:
Una Tierra habitada, en agonía y resistiendo.
De los soles venideros:
Experiencias acogidas y semillas siempre nuevas.
De nuestras pequeñeces y limitaciones:
Las ancestralidades desde donde susurra el Espíritu.






