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Soberanía, autonomía y Justicia, tres princípios claves en la transición energética

[Por: REPAM]

Durante la Conferencia “Territorios Libres de Combustibles Fósiles” la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) pudo manifestar su sentir y posición respecto al tema. Ximena Lombana, secretaria ejecutiva de la red, dejó en claro una serie de principios a considerar en los procesos de transición energética. Tener en cuenta estos principios y derechos de los pueblos es el punto de partida en este proceso tan necesario…

 

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Mons. Romero: “El mundo de los pobres nos enseña”

[Por: Luis Van de Velde]

Durante muchos siglos, las iglesias han predicado el amor cristiano en las relaciones de pareja, en la familia y en las obras de caridad con la gente que está en la calle pidiendo. Luego llegaron programas de ayuda humanitaria, como los promovidos por Cáritas y muchas otros. A pesar de la buena voluntad, muchos de esos programas sociales han sido muy paternalistas, imponiendo soluciones desde arriba sin escuchar a las personas a las que iban dirigidos.  En la promoción del cooperativismo y del sindicalismo se empezaron a dar pasos para apoyar a las personas pobres para que fueran sujetos y actores de su propia historia…

 

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El primer año de León XIV: un pontificado orientado a la paz

[Por: Óscar Elizalde Prada | El Tiempo]

A un año de la elección de Robert Francis Prevost como sucesor del apóstol Pedro —el Papa número 267 en la historia de la Iglesia católica— se va consolidando su perfil de pontífice en el sentido más literal de este antiguo título (pontifex), como “constructor de puentes”: los del diálogo para alcanzar la paz, los que promueven la unidad, y los que alientan a la práctica de la caridad cristiana.

 

No es casual que al cumplirse el primer aniversario de su elección, cuando asumió el nombre de León XIV —aquel 8 de mayo de 2025—, haya realizado una breve visita pastoral a Pompeya y a Nápoles, para encontrarse en el “Templo de la Caridad” con un grupo de personas en situación de desamparo que son atendidas en los centros caritativos del Santuario de Pompeya, “un lugar donde la fe y la caridad se sostienen mutuamente”, y una forma de recordar al mundo que “la fe sin obras está muerta”. Allí, en las periferias del sur de Italia —y no en el centro, en Roma—, ha celebrado la Eucaristía en el día de la Virgen del Rosario de Pompeya, a la que se encomendó el día de su elección.

 

El amor y el cuidado de la Iglesia hacia los pobres también ha sido el tema de su primera exhortación apostólica, Dilexi te, que publicó el 4 de octubre de 2025, coincidiendo con el día en que la Iglesia celebra la memoria de Francisco de Asís, el santo que inspiró el pontificado de su antecesor.

 

El manuscrito que dio origen al documento venía siendo preparado por Francisco durante los últimos meses de su vida. “Habiendo recibido como herencia este proyecto, me alegra hacerlo mío —añadiendo algunas reflexiones— y proponerlo al comienzo de mi pontificado, compartiendo el deseo de mi amado predecesor de que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexión que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres”, comentó León, asegurando, de paso, que mantendría la línea de la opción por los pobres y de una Iglesia misionera que sale a su encuentro, toda vez que “la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpelaconstantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia”.

 

Continuidad y nuevas respuestas

 

“A diferencia de lo que ocurre cuando se da un cambio de gobierno en el mundo secular, la continuidad es constitutiva en la Iglesia, está dada por la misma institución eclesial”, explica a EL TIEMPO Emilce Cuda, quien fuera una de las mujeres más cercana a Francisco al interior de la curia romana, y luego hiciera parte del equipo cercano de Prevost cuando fue nombrado Prefecto del Dicasterio para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, en la que Cuda funge como secretaria desde 2022.

 

Sin embargo, la teóloga argentina argumenta que “la continuidad algo recupera y algo supera del magisterio pontifico anterior, no a modo de diferencias magisteriales sino como respuesta a los nuevos escenarios culturales. Por eso, León XIV continúa el programa de Francisco expresado en Evangelii gaudium, pero las respuestas que está dando son otras, porque la realidad va cambiando”.

 

Asumir la realidad en toda su complejidad y priorizar la escucha franca a sus más cercanos colaboradores, lo mismo que a los cristianos de a pie, para “discernir la voluntad de Dios” —una actitud de búsqueda espiritual arraigada en la tradición cristiana—, ha definido su modo de liderazgo pastoral, primero en la Orden de San Agustín —sobre todo en sus dos períodos como Prior General, entre 2001 y 2013— y luego como obispo de Chiclayo, en Perú, a partir de 2015, hasta que Francisco lo llamó a prestar sus servicios en Roma, en 2023, como Prefecto de uno de los organismos clave para el gobierno de la Iglesia, creándolo cardenal ese mismo año.

 

Para quienes convivieron con él durante sus años de misionero en el norte del Perú, “el liderazgo de León XIV es una extensión natural y coherente del ‘padre Roberto’”, como comenta César Piscoya, consultado por EL TIEMPO, al detallar que “en Chulucanas y Trujillo su liderazgo se definía por un humanismo sin discriminación, tratando a todos como iguales en una sociedad marcada por el racismo y el clasismo”.

 

“Esta proximidad y sencillez, que lo llevaba a caminar en sandalias o a ensuciarse las botas en las inundaciones del Niño Costero en Chiclayo para llevar ayuda, sigue siendo el núcleo de su ser como pastor con ‘olor a oveja’”. Parafraseando a san Agustín, el propio Prevost proclamó desde la logia central de la Basílica de San Pedro, el día de su elección: “con ustedes soy cristiano y para ustedes, obispo”.

 

Piscoya, quien ahora hace parte del equipo coordinador de uno de los Centro Pastorales del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), con sede en Bogotá, sostiene que “el lema del papa, «In Illo uno, unum» (en aquel que es uno, seamos uno), que ya guiaba su labor como obispo, refleja su misión permanente de construir puentes y buscar la unidad en contextos de profunda división eclesial”.

 

Ahora, como obispo de Roma y líder global, León XIV ha comprendido que esa misión permea la esfera pública, ante el imperativo de alcanzar la paz “en esta hora dramática de la historia” de escaladas bélicas sin precedentes.

 

Un líder que clama por la paz

 

“¡La paz esté con todos ustedes!”, fue, de hecho, el primer saludo del pontífice estadounidense —con nacionalidad peruana— ante las multitudes urbi et orbi tras su elección. Es el mismo saludo con el que Jesús Resucitado solía presentarse a sus discípulos y discípulas. Desde entonces, el clamor “por una paz desarmante y desarmada” ha estado presente en casi todos sus mensajes, discursos, homilías y oraciones, particularmente durante la reflexión que precede a la oración del Ángelus cada domingo y en sus catequesis de los miércoles, pero también en sus declaraciones a los periodistas durante los viajes apostólicos y a la salida de Villa Barberini, en Castel Gandolfo, la tradicional residencia de verano de los Papas ubicada a 42 kilómetros del Vaticano, que León ha vuelto a frecuentar —especialmente los martes—, a diferencia de Francisco, quien en sus 12 años de pontificado solo lo hizo en tres oportunidades.

 

“La Iglesia debe ser clara al rechazar lo que mortifica la vida, la guerra y la violencia”, ha dicho en su última catequesis, el pasado 6 de mayo. “Nunca más la guerra”, ha repetido una y otra vez, como lo hiciera Pablo VI en su primera visita a las Naciones Unidas en 1965. “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!”, condenó desde la Basílica de San Pedro, durante la inédita Vigilia de Oración por la paz que presidió el pasado 11 de abril. En esa oportunidad también recordó las palabras de Juan XXIII: “nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra”.

 

Además, su cruzada por la paz lo ha llevado a levantar la voz para denunciar que “los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. A ellos les gritamos: ¡deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte”.

 

Cuando iniciaron los ataques de Estados Unidos contra Irán tampoco dudó en convocar a sus compatriotas “a buscar cómo comunicarse con los congresistas, con las autoridades, para decir que no queremos guerra, ¡queremos paz!”. Luego, ante las críticas mordaces de Donald Trump, justo cuando iniciaba su viaje apostólico a cuatro países africanos, expresó con vehemencia que su papel y misión era el de ser “pastor”,  no el de un “político”. Por tanto, ni las amenazas ni las tentativas de infundir “miedo” menguarían su ímpetu de llevar el “mensaje del Evangelio”. Más aún, en una de sus últimas declaraciones ha sido enfático al sentenciar que “la Iglesia anuncia el Evangelio, predica la paz”, con lo cual, “si alguien quiere criticarme, que lo haga con la verdad”.

 

“Está claro que la paz no es sinónimo de ausencia de conflictos, simplemente. La paz es mucho más que eso. Y el papa León nos lo recuerda con insistencia y lo hace con su ejemplo”, asegura a EL TIEMPO el cardenal brasileño Jaime Spengler, presidente del Celam.

 

Al abrir las puertas del Vaticano como posible sede de las negociaciones entre Rusia y Ucrania, al recibir al presidente ucraniano Volodímir Zelenski en tres oportunidades, y al Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en la víspera de su primer aniversario, para cultivar las relaciones bilaterales y abordar “la necesidad de trabajar incansablemente por la paz”, León XIV ha dado señales explícitas de apelar a las vías del diálogo para silenciar las armas y alcanzar la paz, una delicada labor de diplomacia que la Santa Sede sabe hacer muy bien “tras bambalinas”.

 

En el tema de la paz, como en el de la unidad —a la que dedicó su primer viaje apostólico a Turquía y Líbano, con motivo del 1.700.º aniversario del primer Concilio de Nicea, a finales del año pasado—, pero también en muchos otros asuntos que atañen a la gobernanza de la Iglesia y de la propia cura romana, está claro que, progresivamente, el Papa León ha ido definiendo sus propios ritmos y acentos, con un estilo propio y nuevo, que Piscoya define como “discreto pero de una ‘fuerza tranquila’, que contrasta con las posturas más disruptivas de su predecesor y se observa, incluso, un retorno a ciertos gestos y símbolos tradicionales, como el uso de la mozetta  —aquella prenda corta roja, que llega hasta los codos, abotonada al frente, que ha utilizado en varias oportunidades desde el día de su elección— y la cruz de oro, que parecen buscar un equilibrio simbólico entre la renovación y la continuidad histórica de la institución”.

 

Un papa en tiempos de inteligencia artificial

 

Amén de las formas, lo cierto es que el fondo de su mensaje está anclado a la enseñanza social que la Iglesia ha defendido con mayor ahínco desde los tiempo de León XIII, a finales del siglo XIX, cuando puso el dedo en la llaga “sobre la situación de los obreros”, enseñanza que ha sido enriquecida por los pontífices de turno —una decena— a lo largo de las últimas décadas. “Precisamente, al sentirme llamado a proseguir este camino, pensé tomar el nombre de León XIV —confesó Prevost ante el Colegio Cardenalicio, dos días despues de su elección—. Hay varias razones, pero la principal es porque el papa León XIII, con la histórica Encíclica Rerum novarum, afrontó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial y hoy la Iglesia ofrece a todos, su patrimonio de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial, que comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y el trabajo”.

 

En efecto, no hace mucho ha trascendido que León XIV firmará su segunda encíclica el próximo 15 de mayo —cuando se cumplen 135 años de la publicación de Rerum novarum—, bajo el título de Magnifica humanitas, en la que se espera que aborde, de modo particular, las grandes cuestiones éticas, sociales y antropológicas que devienen del desarrollo de la inteligencia artificial.

 

No es extraño, entonces, que el pontífice estadounidense haya dado una particular atención a este asunto a lo largo de sus primeros 365 días en la Cátedra de Pedro. Desde el punto de vista educativo ha convocado a “diseñar nuevos mapas de esperanza” que integren la vida espiritual, lo digital educativo y los lenguajes no violentos para extender puentes, en lugar de los muros.

 

También León sabe que son necesarios los puentes entre norte-sur, como quedó claro en sus mensajes y discursos durante su viaje apostólico de 11 días en África, el pasado mes de abril, cuando visitó Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, exhortando a la fraternidad entre los pueblos, a la distribución equitativa de los recursos, al desarrollo integral, a la superación de la pobreza, a la defensa de los derechos humanos y al cuidado de la ‘casa común’, para lo cual busca empoderar a las nuevas generaciones, entre quienes ya goza de una significativa acogida, como se apreció en los multitudinarios encuentros con los jóvenes africanos, lo mismo que en la explanada de Tor Vergata, a las afueras de Roma, durante el Jubileo de los Jóvenes.

 

Con toda seguridad, el talante misionero de León XIV seguirá delineando los trazos de un nuevo humanismo pacificado y solidario con los mas vulnerables, y de un modo muy especial con la población en situación de migración, con la que se siente especialmente cercano: “mi propia historia es la de un ciudadano, descendiente de inmigrantes, que a su vez ha emigrado”, declaró a los embajadores ante la Santa Sede. Es, a su vez, la historia de un pontificado que apenas comienza.

La objeción de conciencia en la Iglesia contemporánea

[Por: Daniele Menozzi | Settimana News – IHU]

«Parece que la  Santa Sede  sigue utilizando el anticuado instrumento de la  guerra justa  en las relaciones internacionales, esperando que los cristianos, todos los cristianos, comprendan finalmente las exigencias del Evangelio para la construcción de la paz. Mientras tanto, ha instado a todos los Estados a reconocer el derecho a la objeción de conciencia, no solo en el ámbito de la bioética, en el que tanto insistieron sus predecesores, sino también en el servicio militar, en nombre del principio de la no violencia», escribe  Daniele Menozzi , historiador del cristianismo y profesor emérito de la Scuola Normale Superiore, en un artículo publicado por Settimana News el 2 de mayo de 2026…

 

Decargue el artículo.

Raíces del feminicidio: el desmontaje del matriarcado por el patriarcado

[Por: Leonardo Boff]

Hubo una época en la que no se aceptaba la existencia histórica del matriarcado debido a la insuficiencia de datos. Las investigaciones arqueológicas, los estudios de la psicología profunda y otros campos confirmaron el hecho de que realmente existió, hace unos 20 años, una fase matriarcal de la humanidad.

 

Primeramente, fue identificada en la cuenca del Mediterráneo y luego en casi todas las partes del mundo. Se descubrieron figuras femeninas de la divinidad, las grandes madres de mil pechos, simbolizando la fecundidad de la mujer.

 

Estas sociedades eran profundamente ecológicas, integradas en la naturaleza, pacíficas e inclusivas de todos y todas.

 

Pero los tiempos cambiaron y con ellos las relaciones entre hombres y mujeres. Probablemente el desarrollo de instrumentos y de tecnologías más efectivas para dominar la naturaleza y conseguir alimentos, exigiendo mayor fuerza física, permitió a los hombres ganar lentamente más protagonismo. Ellos se valieron de estas ventajas y elaboraron estrategias para desplazar al matriarcado. Introdujeron el dominio del hombre sobre la mujer y ocuparon todos los espacios públicos.

 

Se produjo una verdadera lucha de los sexos, una lucha de género que aún no ha terminado, pues continúa hasta nuestros días. Pongamos un ejemplo.

 

Es emblemática la forma en que fue reelaborado el pecado de Adán y Eva. En él se revela todo el esfuerzo de desmontaje del matriarcado por parte del patriarcado. Esta visión fue profundizada a partir de 1986, cuando se creó la Internationale Akademie HAGIA, dedicada a la investigación crítica y a las experiencias del matriarcado. Su fundadora, Heide Göttner-Abendroth, resumió las investigaciones en dos volúmenes: Das Matriarchat I y II (Stuttgart, 1988 y 1991).

 

Para nuestra reflexión son fundamentales los estudios multidisciplinarios de dos destacadas teólogas feministas, Riane Eisler (Sex Myth  and Poilitics of the Body: New Paths to Power and Love, Harper San Francisco 1955)  y Françoise Gange(Les dieux menteurs, Paris, Editions Indigo-Côtes Femmes, 1997). Ellas, de manera refinada, utilizando la lingüística, el estructuralismo y otras ciencias afines, mostraron que bajo el actual relato patriarcal subyace un relato matriarcal anterior. Este fue borrado y reescrito para justificar el poder patriarcal sobre la mujer. Seguiremos su argumentación.

 

Los ritos y símbolos sagrados del matriarcado son diabolizados y retroproyectados a los orígenes bajo la forma de un relato primordial fundado en el designio del Creador.

 

El actual relato del pecado de los orígenes pone en cuestión cuatro símbolos fundamentales de la religión de las grandes diosas-madres.

 

El primer símbolo atacado fue la propia mujer (Libro del Génesis 3,16), que en la cultura matriarcal estaba dotada de un sexo sagrado, generador de vida. Como tal, simbolizaba a la Gran Madre, la Divinidad Suprema.

 

En segundo lugar, se deconstruyó el símbolo de la serpiente, considerada el principal atributo de la Diosa-Madre. Ella representaba la sabiduría divina que se renovaba constantemente, como la piel de la serpiente.

 

En tercer lugar, se desfiguró el árbol de la vida, siempre considerado uno de los principales símbolos vitales. Uniéndo el cielo con la Tierra, el árbol renueva continuamente la vida, como fruto supremo de la divinidad y del universo. Génesis 3,6 reconoce explícitamente que “el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y deseable para alcanzar sabiduría”. Pero sobre él cae la prohibición: ni siquiera puede tocarse, pues puede producir la muerte.

 

En su lugar, se destruyó la relación hombre-mujer, que originariamente constituía el corazón de la experiencia de lo sagrado. La sexualidad era sagrada porque posibilitaba el acceso al éxtasis y al saber místico.

 

El actual relato del pecado de los orígenes invirtió totalmente el sentido profundo y verdadero de esos símbolos. Los desacralizó, los diabolizó y los transformó de bendición en maldición.

 

La mujer será eternamente maldita, convertida en un ser inferior: “el hombre te dominará” (Gn 3,16). El poder de la mujer de dar vida fue transformado en una maldición: “multiplicaré los sufrimientos de tus embarazos” (Gn 3,16). Como se desprende, la inversión fue total y tuvo consecuencias altamente negativas para el imaginario posterior, controlado por los hombres.

 

La serpiente es maldita (Gn 3,14) y convertida en símbolo del demonio tentador. El símbolo principal de la mujer fue transformado en su enemigo mortal: “pondré enemistad entre ti y la mujer” (Gn 3,15).

 

El árbol de la vida y de la sabiduría, en la lectura patriarcal actual, aparece bajo el signo de la prohibición (Gn 3,3). Antes, en la cultura matriarcal, comer del árbol de la vida era impregnarse de sabiduría. Ahora, comer de él significa un peligro mortal anunciado por Dios mismo: “no comáis del fruto del árbol que está en medio del jardín, ni siquiera lo toquéis, porque moriréis” (Gn 3,3).

 

El amor sagrado entre el hombre y la mujer aparece distorsionado: “con dolor darás a luz a tus hijos; tu deseo te arrastrará hacia tu marido y él te dominará” (Gn 3,16).

 

A partir de entonces se volvió imposible una lectura positiva de la sexualidad, del cuerpo y de la feminidad. Aquí está la justificación histórico-social del crimen del feminicidio en Brasil y en el mundo. Según la ONU, 140 mujeres son víctimas de feminicidio por día en el mundo. En América Latina y el Caribe, 11; en Brasil, 4 diarias.

 

Aquí se muestra lo que ocurrió con la deconstrucción total del relato anterior, femenino y sagrado. El relato original de los orígenes fue reescrito de tal manera que contaminó todas las significaciones posteriores. Todos somos, en mayor o menor medida, rehenes del relato adámico, antifeminista y culpabilizador.

 

El trabajo de las teólogas Riane Eisler y Françoise Gange pretende ser intencionalmente liberador: mostrar el carácter construido del actual relato dominante, centrado en la dominación, el pecado y la muerte; y proponer una alternativa más originaria y positiva, en la que aparece una nueva relación con la vida, con el poder, con lo sagrado y con la sexualidad. E impedir el feminicidio.

 

Esta interpretación no pretende restaurar una situación pasada, sino encontrar un mayor punto de equilibrio entre los valores masculinos y femeninos para los tiempos actuales.

 

Estamos asistiendo a un cambio de paradigma en las relaciones masculino/femenino. Este debe consolidarse con un pensamiento profundo e integrador que posibilite una felicidad personal y colectiva mayor que aquella débilmente alcanzada bajo el régimen patriarcal. Eso es lo que las feministas, políticas, antropólogas, filósofas y teólogas de Brasil y del mundo están haciendo con notable creatividad.

 

* Leonardo Boff escribe para la revista LIBERTA del Instituto Conhecimento Liberta. También escribió junto a Rose Marie Muraro Femenino y Masculino: una nueva conciencia para el encuentro de las diferencias (Editora Vozes, 2012).

“Mi padre espiritual, San Agustín”: el papa León XIV, un año después

[Por: Carlo Eduardo Sell | IHU]

El debate sobre el perfil del pontificado de León XIV , que ya tiene un año (fue elegido el 8 de mayo de 2025), sigue girando en torno a una cuestión que considero errónea, al menos si se considera de forma aislada: ¿representa una “continuidad” o una “discontinuidad” en relación con el pontificado del Papa Francisco ?

 

El problema radica en que esta clave interpretativa ignora el punto central: el criterio para comprender al Papa actual no debería ser su pontificado anterior, que, para algunos, se ha elevado a la categoría de ideal innegociable que debe retomarse, mientras que, para otros, se considera una desviación perjudicial que debe superarse. Para superar esta dicotomía empobrecedora, es necesario comprender con mayor precisión qué constituye la «especificidad» de su pontificado, es decir, qué representa su sello personal, qué lo hace verdaderamente original…

 

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Raízes do feminicídio: o desmonte do matriarcado pelo  patriarcado

[Por: Leonardo Boff]

Houve uma época em que não se aceitava a existência histórica do matriarcado por insuficiência de dados. As pesquisas arqueológicas, os estudos da psicologia do profundo e outros confirmaram o fato de que realmente existiu,há 20 anos, uma fase matriarcal da humanidade.

 

Primeâramente, foi identificada na bacia do Mediterrêneo e depois em quase todas as partes do mundo. Descobriram-se figuras femininas da divindade, as grandes mães de mil seios, simbolizando a fecundidade da mulher.

 

Essas sociedades eram profundamente ecológicas, integradas na natureza, pacíficas e inclusivas de todos.

 

Mas os tempos mudaram e com eles as relações entre homens e mulheres. Provavelmente o desenvolvimento de instrumentos e de tecnologias mais efetivas no domínio da natureza e na consecução dos alimentos, exigindo mais força física, permitiram aos homens, ganharem, lentamente, mais proeminência. Eles se valeram destas vantagens e elaboraram  estratégias para desbancarem o matriarcado.Introduziram o domínio do homem sobre a mulher e a ocupação deles de todos os espaços públicos.

 

Deu-se uma verdadeira luta dos sexos, luta de gênero que não terminou ainda, pois  continua até os dias de hoje. Exemplifiquemos.

 

É emblemática a  forma como foi retrabalhado  o pecado de Adão e Eva. Nele se revela todo esforço  de desmonte do matriarcado por parte do patriarcado.Essa visão foi aprofundada a partir de 1986 quando se criou a Internationale Akademie HAGIA, dedicada à  pesquisa crítica e às experiências do matriarcado. A fundadora Heide Göttner-Abendroht resumiu as pesquisas em dois volumes Das Matriarcat I e II (Stuttgart 1988 e 1991).

 

Para a nossa reflexão é fundamental os estudos multidisiplinares de duas eruditas teólogas feministas, Riane Eisler (Sex Myth  and Poilitics of the Body: New Paths to Power and Love, Harper San Francisco 1955) e Françoise Gange (Les dieux menteurs, Paris, Editions Indigo-Côtes Femmes, 1997). Elas, de forma refinada, usando a linguística, o estruturalismo e outras ciências afins, mostraram que ao atual  relato patriarcal subjaz um relato matriarcal anterior.Ele foi apagado e reescrito para justificar o poder patriarcal sobre a mulher. Seguiremos sua argumentação.

 

Os ritos e símbolos sagrados do matriarcado são diabolizados e retro-projetados às origens na forma de um relato primordial fundado no desígnio do Criador.

 

O atual relato do pecado das origens coloca em xeque quatro símbolos fundamentais da religião das grandes deusas-mães.

 

O primeiro símbolo a ser atacado foi a própria mulher (Livro do Gênesis 3,16) que na cultura matriarcal era dotada do  sexo sagrado, gerador de vida. Como tal ela simbolizava a Grande-Mãe, a Suprema Divindade.

 

Em segundo lugar, desconstrui-se o símbolo da serpente, considerado o atributo principal da Deusa-Mãe. Ela representava a sabedoria divina que se renovava sempre como a pele da serpente.     

 

Em terceiro lugar, desfigurou-se a árvore da vida, sempre tida como um dos símbolos principais da vida. Ligando o céu com a Terra, a árvore continuamente renova a vida, como fruto melhor da divindade e do universo. O Gênesis 3,6 reconhece explicitamente que “a árvore era boa para se comer, uma alegria para os olhos e desejável para se agir com sabedoria”. Mas sobre ela cai o interdito,nem se pode tocá-la,pode produzir a morte.

 

Em lugar, destruí-se a relação homem-mulher que originariamente constituía o coração da experiência do sagrado. A sexualidade era sagrada pois possibilitava o acesso ao êxtase e ao saber místico.

 

O atual relato do pecado das origens inverteu totalmente o sentido profundo e verdadeiro desses símbolos.Dessacralizou-os,diabolizou-os e os transformou de bênção em maldição.

 

A mulher será eternamente maldita, feita um ser inferior:“o homem a dominará” (Gen 3,16). O poder da mulher de dar a vida foi transformado numa maldição:”multiplicarei o sofrimento da gravidez”(Gn 3,16). Como se depreende, a inversão foi total e com consequências altamente negativas para o imaginário posterior, controlado pelos homens.

 

A serpente é maldita (Gn 3,14) e feita símbolo do demônio tentador. O símbolo principal da mulher foi transformado em seu inimigo fidagal:”porei inimizade entre ti e a mulher”Gn 3,15).

 

A árvore da vida e da sabedoria, na atual leitura patriarcal, vem sob o signo do interdito ( Gn 3,3). Antes, na cultura matriarcal, comer da árvore da vida era se imbuir de sabedoria. Agora comer dela significa um perigo mortal anunciado por Deus mesmo:”não comais do fruto da árvore do meio do jardim, sequer a toquei, do contrário morrereis *(Gn 3,3).

 

O amor sagrado entre o homem e a mulher vem distorcido:”entre dores darás à luz  os filhos; a paixão arrastar-te-á para o marido e ele  te dominará”(Gn 3,16). 

 

A partir de então se tornou impossível uma leitura positiva da sexualidade, do corpo e da feminilidade. Aqui está a justificativa histórico-social do crime do feminicídio no Brasil e no mundo. Segundo a ONU: 140 mulheres são vítimas de feminicídio por dia no mundo. Na América Latina e Caribe,11, no Brasil 4 diárias.

 

Aqui se mostra o que se operou com a desconstrução total do relato anterior, feminino e sacral. Re-escreu-se o relato original das origens de forma a contaminar todas as significações posteriores. Todos somos, bem ou mal, reféns do relato adâmico, antifeminista e culpabilizador.

 

O trabalho das teólogas Riane Eisler e Françoise Gange pretende ser intencionalmente libertador:  mostrar o caráter construído do atual relato dominante, centrado sobre a dominação, o pecado e a morte; e propor uma alternativa mais originária e positiva na qual aparece uma relação nova com a vida, com o poder, com o sagrado e com a sexualidade.E impossibilitar o feminicídio.

 

Essa interpretação não visa repristinar uma situação passada mas encontrar um ponto de equilíbrio maior entre os valores masculinos e femininos, para os tempos atuais.

 

Estamos assistindo a uma mudança de paradigma nas relações masculino/feminino. Ela deve ser consolidada com um pensamento profundo e integrador que possibilite uma felicidade pessoal e coletiva maior do que aquela debilmente alcançada sob o regime patriarcal. É o que as feministas, políticas, antropólogas, filósofas e teólogas do Brasil e do mundo estão fazendo com expressiva criatividade.

 

Leonardo Boff escreve para a revista LIBERTA do Instituto Conhecimento Liberta (ICL:https://www.revistaliberta.com.br); escreveu também com Rose Marie Muraro,   Feminino e Masculino: uma nova consciência para o encontro das diferenças, Editora Vozes 2012 (https://www.leonardoboff.org).

León y sus más de 400 llamados a la paz: Una “flor silvestre” entre los escombros del mundo

[Por: Edoardo Giribaldi | Vatican News ]

«Desarmado y desarmador». Así, al atardecer del 8 de mayo de 2025 , que también marcó el inicio de su pontificado, el papa León XIV plasmó su idea de paz. No el silencio de las armas que surge de un «alto el fuego», especificó la mañana de Navidad , hablando con aún más vehemencia contra los frágiles acuerdos de la geopolítica internacional. Esos acuerdos que corren el riesgo de hacer que cualquier llamado a la reconciliación suene desarmante, en el sentido negativo de privar de la voluntad de reaccionar, responder u oponerse. Ese «gran cansancio» que amenaza con infiltrarse en los corazones y en las palabras vacías. Y así, aquí está el horizonte de la «paz salvaje», inspirada por el poeta Yehuda Amichai, nuevamente durante la Bendición Urbi et Orbi el 25 de diciembre. Una reconciliación que brota «de repente», como «flores» silvestres, aquellas que obstinadamente, con aparente ingenuidad, crecen entre las grietas del hormigón. «Que llegue esa armonía», había instado León, «porque el campo la necesita»…

 

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“La nueva guerra mundial”

[Por: Rafael Poch | CTXT – IHU]

Resulta difícil no alarmarse ante un escenario de veinte  potencias nucleares , algunas sumidas en  el fundamentalismo religioso  y otras envueltas en conflictos sin resolver, todas ellas carentes de mecanismos de contención.

 

El artículo es de  Rafael Poch , periodista español y autor de libros sobre el  fin de la URSS, la Rusia de Putin y China, y fue publicado por CTXT el 4 de mayo de 2026. 

 

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Coalición ecuménica interreligiosa y ecoespiritual del Sur Global hacen un llamado justo al tratado sobre combustibles fósiles

[Por: REPAM]

Los eventos que se han desarrollado en Santa Marta alrededor de la I Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, han contado con espacios en donde organizaciones religiosas del sur global debaten y reflexionan sobre el tema. Es así, que se han emitido un documento, en el que se da cuenta de acciones, necesarias a ejecutar dentro de un tratado internacional sobre el uso de carbón, petróleo y gas…

 

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