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La Iglesia Católica y los cultos evangélicos, en veredas opuestas ante la reforma del régimen penal juvenil

[Por: Marianl De Vedia | La Nación]

 

Las coincidencias y miradas comunes que históricamente en la Argentina acercaron a la Iglesia Católica y los cultos evangélicos, reflejadas particularmente en los llamados a la paz social en los tiempos de crisis, encuentran puntos disonantes en las posiciones frente a la reforma del régimen penal juvenil que impulsa el gobierno de Javier Milei.

 

El proyecto, que contempla la baja de la edad de imputabilidad a 14 años, dio su primer paso al ser aprobado por la Cámara de Diputados y debe ser tratado por el Senado…

 

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Fraternidad y vivienda

[Francisco de Aquino Júnior | IHU On Line]

“Nunca está de más recordar que el problema de la vivienda tiene implicaciones de clase, raza y género, y también es un problema ambiental: predomina en familias con ingresos de hasta 2 salarios mínimos, integradas por personas pardas y negras y encabezadas por mujeres; estas familias son las primeras y mayores víctimas de catástrofes y crímenes ambientales”, escribe Francisco de Aquino Júnior , sacerdote de la Diócesis de Limoeiro do Norte – CE; profesor de teología de la Facultad Católica de Fortaleza (FCF) y de la Universidad Católica de Pernambuco (Unicap).

 

Aquí está el artículo.

  

La Iglesia en Brasil celebra anualmente durante la Cuaresma una Campaña de Fraternidad , que llama la atención sobre la ruptura de la fraternidad en la sociedad ( pecado social ) e invita a todos a construir una sociedad más justa y fraterna, conforme al plan de Dios anunciado por Jesús de Nazaret (conversión social). La Campaña de Fraternidad se lleva a cabo con el espíritu cuaresmal de penitencia y conversión, que no se limita a una dimensión personal (conversión del corazón), sino que también tiene una dimensión social fundamental (transformación de la sociedad). No sustituye ni socava la espiritualidad cuaresmal, sino que es su concreción en el ámbito social.

 

El tema de la Campaña de Cuaresma 2026 es ” Fraternidad y Vivienda “, y el lema es “Él vino a morar entre nosotros “ (Juan 1:14). Jesús de Nazaret es la Palabra de Dios encarnada en medio de nosotros. Nos revela que “Dios es amor” y nos llama a vivir el amor fraterno (1 Juan 4:8). La negación del derecho a la vivienda, así como las precarias e incluso inhumanas condiciones de alojamiento de tantas personas en nuestro país, son una clara señal de la negación del amor de Dios en nuestra sociedad. Esto exige que reconozcamos y denunciemos este pecado que clama al cielo (confesión de este pecado social) y nos comprometamos a colaborar en las luchas por la garantía de este derecho en nuestra sociedad (conversión social).

 

La falta de vivienda y la precariedad habitacional se encuentran entre los problemas sociales más evidentes y urgentes de Brasil. Cuando hablamos de vivienda, no nos referimos solo a la vivienda en sí. También nos referimos a las instalaciones y servicios públicos (agua, electricidad, saneamiento, escuelas, atención médica, ocio, transporte, seguridad, etc.) y a las relaciones familiares y sociales. No podemos reducir el problema de la vivienda a la vivienda, por fundamental que sea para este derecho.

 

En Brasil , más de 365.000 personas viven en la calle; más de 6 millones de familias necesitan vivienda porque viven en condiciones precarias, comparten alojamiento o pagan alquileres muy altos; más de 26 millones de familias viven en condiciones inadecuadas (zonas de riesgo, falta o insuficiencia de infraestructura, distancia de los servicios públicos, control del crimen organizado, etc.); más de 16 millones de personas (¡el 8,1% de la población del país!) viven en favelas y comunidades urbanas. Siempre vale la pena recordar que el problema de la vivienda tiene dimensiones de clase, raza y género y también es un problema ambiental: predomina en familias con ingresos de hasta dos salarios mínimos, compuestas por personas mestizas y negras y encabezadas por mujeres; estas familias son las primeras y mayores víctimas de catástrofes y delitos ambientales.

 

Esta historia es muy antigua. Tiene sus raíces en el sistema colonial y esclavista de Brasil, que excluyó a la población pobre y negra del derecho a la tierra y a la ciudad, empujándola a las periferias y zonas vulnerables, abandonándola a su suerte. Se profundiza con el proceso de industrialización y urbanización, que provoca un éxodo rural masivo, sin incluir nunca a la población rural en el derecho a la ciudad. Y se agrava con la ideología neoliberal del llamado “Estado mínimo”, que implica una reducción de los recursos destinados a políticas sociales. No existe un límite de gasto ni un marco fiscal para el pago de los intereses de la deuda. En 2024, casi la mitad del presupuesto federal se destinó al pago de intereses y amortización de la deuda (42,96%). Esto ha generado una sociedad extremadamente desigual, cuyo resultado es una “ciudad para pocos”.

 

El Texto Básico de la Constitución llama la atención sobre dos factores que alimentan y reproducen esta desigualdad en Brasil :

 

1) El sistema tributario, centrado en el consumo y no en las ganancias y dividendos, hace que los pobres paguen más impuestos que los ricos. Quienes reciben Bolsa Familia (un programa de bienestar social brasileño), por ejemplo, pagan casi la mitad de lo que reciben en impuestos sobre la compra de productos.

 

2) El sistema de deuda pública, que destina casi la mitad del presupuesto federal al pago de intereses de la deuda. Además de cobrar impuestos mucho más altos a los pobres que a los ricos, también asigna casi la mitad del presupuesto a los ricos. En la práctica, esto implica una transferencia de ingresos de la mayoría pobre a una pequeña élite que concentra cada vez más los ingresos y la riqueza.

 

No podemos permanecer indiferentes ante esta situación. Necesitamos tomar conciencia de que la vivienda es un derecho fundamental de toda persona y no puede tratarse como un problema meramente individual. Necesitamos denunciar esta situación como una injusticia y un pecado que clama al cielo. Necesitamos sensibilizar a nuestras comunidades para que luchen por condiciones de vivienda dignas en las periferias: agua, alcantarillado, carreteras pavimentadas, escuelas, ocio, etc. Necesitamos colaborar con los movimientos populares de nuestra región y de todo Brasil en la lucha por “tierra, techo y trabajo”. Y debemos hacerlo desde nuestro propio territorio: visibilizando el problema de la vivienda y exigiendo condiciones de vivienda dignas.

 

Hermandad y morada: ¡Arrepentíos y creed en el Evangelio!

 

Publicado en: https://www.ihu.unisinos.br/662392-fraternidade-e-moradia-artigo-de-francisco-de-aquino-junior

¿Dónde estan nuestros niños y nuestras niñas?

[Por: Kajkoj Máximo Ba Tiul]

Ahora que sale a luz pública, adopción ilegal de niños, con el informe de las expertas y expertos de Naciones Unidas, sobre adopciones ilegales en tiempo del conflicto armado, vienen a mi memoria, los niños y niñas Maya Poqomchi, algunos asesinados, otros lograron sobrevivir y que fueron dados en adopción y una mayoría viviendo con sus familias en las aldeas modelo de Akamal y Saraxoch, donde fueron sometidos a “adoctrinamiento” por parte del personal militar, que cuidaba esas instalaciones…

 

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Noticias Iglesia Internacional: 9 al 16 de febrero de 2026

[Coordina: Cecilia Tovar | IBC]

A medida que pasan los años van saliendo a la luz datos y conociéndose testimonios que confirman que Jorge Bergoglio sufrió varias campañas de desprestigio y presiones en base a acusaciones falsas e imputaciones doctrinales sin un sólido fundamento, primero para que no llegara a ser pontífice y luego para que renuncie por parte de sectores muy conservadores. Era porque lo consideraban un “comunista” que estaba socavando la ortodoxia cristiana, atacando al capitalismo, favoreciendo la inmigración descontrolada y, en fin, difundiendo falsas teorías sobre el cambio climático que afectaban a las empresas energéticas…

 

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Humildad y cenizas

[Por: Ana María Díaz]

La filósofa francesa, Simone Weil, pensaba que la clave de toda espiritualidad es la humildad, la que ella entendía como tener consciencia de que la vida nos ha sido regalada, en tanto ser humano, y en tanto criatura…

 

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Cursos Cebitepal: ¿Cómo hacer teología y pastoral sinodalmente?

[Por: CEBITEPAL]

El Centro Teológico del Celam (Cebitepal) inicia el primer trimestre del año con una propuesta formativa en clave sinodal que ofrece el 30% de descuento, primera clase gratuita y facilidades de pago en todos sus cursos.  

 

Descargue el catálogo y visite: https://cebitepal.celam.org/ .

Invitación: Encuentro de mujes y disidencias

[Por: Fe en la resistencia | La Rueca]

“En la danza del Espíritu”, Fe en la Resistencia y La rueca invitan al encuentro de mujeres y disidencias…

 

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En Cuaresma: convertirnos “a la escucha del clamor de los pobres”

[Por: Olga Consuelo Vélez]

Cuaresma significa  cuarenta días antes de la Pascua, recordando los cuarenta días de Jesús en el desierto. Es tiempo de  conversión, es decir, tiempo de tomar el pulso a nuestra vida de fe para recrearla, avivarla, reorientarla.

 

La imposición de la ceniza es un sacramental que nos permite manifestar públicamente nuestro sincero deseo  de conversión. De hecho, el que impone la ceniza dice las palabras “conviértete y cree en el evangelio”…

 

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Carnaval de Recife homenageia Dom Helder Camara: ele entrava na festa popular…

[Por: Ivanir Antonio Rampon]

O “Galo Gigante”, do Carnaval de Recife, neste ano de 2026, faz homenagem a Dom Helder Camara e a Nise da Silveira. A alegoria recebe o nome de “Folião Fraterno”, reforçando a necessidade do respeito entre todas as pessoas e o compromisso com a paz. De fato, o arcebispo Helder e a psiquiatra Nise são símbolos da luta pela irmandade universal, pela igualdade social e pelo respeito à dignidade humana…

 

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Memoria subversiva de la vida subversiva de Pedro Casaldáliga

[Por: Juan José Tamayo]

No quiero dejar pasar por alto el 16 de febrero, efeméride en la que celebramos el 98 aniversario del nacimiento de Pedro Casaldáliga. Y quiero conmemorarla haciendo memoria subversiva de su vida igualmente subversiva y de las causas por las que luchó y que antepuso a su propia vida.

 

Teo-poeta de la liberación

 

Pedro Csaldáliga fue “poeta de vida y palabra consustanciadas”, como le definiera el poeta y catedrático de Estética en la Universidad de Barcelona José María Valverde, y “teo-poeta de la liberación”, como lo califico yo, creo que certeramente, junto con Rubem Alves y Ernesto Cardenal. Fue esteta de la palabra encarnada, maestro del bien decir, que en él es “ser” “vivir”, y “hacer”. Su poesía no es evasiva, sino que hace pie en la realidad, está transida de indignación y de dolor por la injusticia y el hambre que sufría -y sigue sufriendo- la mayoría de la población mundial.  

 

Analizó la realidad con los ojos de las personas más vulnerables, de los colectivos empobrecidos y de los pueblos oprimidos, que como él dice, “ven con otra luz”. Fue la luz que le llevó a criticar el neoliberalismo, al que calificó de “la gran blasfemia del siglo XXI”. Pero no se quedó en la crítica y la denuncia, sino que en plena era neoliberal fue “obrero de la utopía” de Otro Mundo Posible, en sintonía con la propuesta del Foro Social Mundial, que celebró precisamente siete encuentros en Brasil. Utopía de la liberación, que no consideraba un ideal irrealizable, sino la meta que puede lograrse a través del compromiso por el camino de la “esperanza contra toda esperanza”.

 

Fue también un profeta de ojos abiertos que despertó las conciencias adormecidas de muchos ciudadanos y ciudadanas conformistas y de cristianos y cristianas que, al decir del escritor francés Georges Bernanos, son “capaces de instalarse cómodamente bajo la cruz de Cristo”. Era un revolucionario universalista, que creía “en la Internacional de las frentes levantadas, de la voz de igual a igual y de las manos entrelazadas” y acompañó las revoluciones producidas en América Latina, incluso con su presencia física, como en el caso de la Revolución sandinista.

 

Intelectual compasivo

 

Casaldáliga fungió como intelectual crítico, inconformista y compasivo con las víctimas del colonialismo, el capitalismo, el patriarcado, la aporofobia y la explotación de la Tierra. Fue, sin duda, uno de los más lúcidos intelectuales de América Latina, que ofreció narrativas alternativas a los relatos oficiales del sistema, construyó espacios de con-vivencia y de diálogo simétrico en vez de campos de batalla y monólogos, desestabilizó el (des)orden establecido y revolucionó las mentes instaladas.

 

Fue crítico de todos los poderes: político, religioso, económico, incluidos los poderes ocultos de la “Santa Sede”, hasta tener la osadía de pedir al Papa Juan Pablo II que abandonara el Vaticano y siguiera la senda del Evangelio. Se enfrentó y desnudó a los grandes sistemas de dominación con solas la palabra y la ejemplaridad de vida.

 

Otras de sus opciones fundamentales fue la ecología, siguiendo al ecologista Francisco de Asís. Junto a su colega y entrañable amigo Tomás Balduino, obispo de Goiás, creó la Comisión Pastoral de la Tierra en la Conferencia Episcopal Brasileña, que apoyó las luchas y reivindicaciones del Movimiento Sin Tierra (MST).

 

Reclamó el derecho de los pueblos originarios, los primeros ecologistas, a su territorio, del que se apropiaron los terratenientes, que los explotan sin mostrar compasión alguna con la tierra ni con sus legítimos moradores. Exigió el reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra (Pachamama), que los pueblos originarios consideran sagrada y con la que forman una comunidad eco-humana. La mejor representación simbólica de su conciencia ecológica fue la Misa de la Tierra Sin Males.

 

Espiritualidad contra-hegemónica

 

En la esfera religiosa destacó como misionero al servicio de los sectores más vulnerables de la sociedad, místico solidario con los procesos revolucionarios, contemplativo en la liberación, obispo en rebeldía e insurrección evangélica, pastor al servicio del pueblo. Vivió una espiritualidad contra-hegemónica y anti-imperial.

 

“Cristianamente -afirma- la consigna es muy clara (y muy exigente) y Jesús de Nazaret nos la ha dado…: contra la política opresora de cualquier imperio, la política liberadora del Reino. Ese reino del Dios vivo, que es de los pobres y de todos aquellos y aquellas que tienen hambre y sed de justicia. Contra la agenda del imperio, la agenda del Reino”.

 

Predicó el Reino de Dios en lucha contra el Imperio y criticó a la Iglesia “cuando no coincide con el Reino”. Conviene recordar aquí el poema titulado Oda contra Reagan, que nos recuerda la Oda dirigida por Rubén a Dario a Roosevelt. 

 

Padres y madres de la iglesia Latinoamericana

 

Casaldáliga siguió la senda de los obispos que José Comblin llama “Padres de la Iglesia de América Latina”, que pusieron en práctica el Pacto de las Catacumbas firmado por cuarenta obispos en la catacumba de Santa Domitila de Roma en noviembre de 1965 durante la cuarta sesión del Concilio Vaticano II, al que luego se adhirieron más de quinientos. Optaron por una Iglesia pobre y de los pobres, denunciaron las dictaduras, fueron perseguidos, pusieron en riesgo sus vidas y algunos fueron asesinados convirtiéndose en mártires, como monseñor Romero, José Gerardi, Angelelli… Fueron sometidos a procesos judiciales, vigilancia policial, investigaciones inquisitoriales por parte de las Congregaciones del Vaticano, sufrieron condenas e incluso fueron destituidos de sus funciones episcopales.

 

Me pregunto si ha habido y sigue habiendo “Madres de la Iglesia de Amerindia” y respondo afirmativamente, pero no fueron reconocidas hasta muy tardíamente. Esa falta de reconocimiento es la mejor prueba de la pervivencia del patriarcado incluso en el cristianismo liberador.

 

“Mis causas son más importantes que mi vida”

 

Pedro Casaldáliga afirmó en reiteradas ocasiones: “Mis que sus causas son más importantes que mi vida”. Y así fue. En el libro dedico un capítulo extenso a dichas causas entre las que destaco cinco que considero las más importantes:  

 

– La causa de las comunidades afrodescendientes, indígenas y campesinas, sometidas al colonialismo, racismo y capitalismo salvaje. Su Misa de la Tierra Sin Males es la mejor expresión de su solidaridad e identificación con los pueblos indígenas. Su Misa de los Quilombos constituye el mejor reconocimiento de la dignidad de los pueblos afrodescendientes sometidos a esclavitud desde siglos y todavía hoy, de la defensa de su identidad cultural y religiosa y de sus territorios

 

– La causa de las mujeres discriminadas por ser mujeres, por ser pobres, por pertenecer a las clases populares, a las culturas y etnias originarias: ujeres despreciadas y sometidas a violencia por el patriarcado político y religioso hasta llegar a los feminicidios, y por practicar espiritualidades y religiones que no se corresponden con las llamadas “grandes religiones”. Hizo suya la causa de las mujeres campesinas, indígenas, negras, prostitutas, cuya marginación social denunció.

 

– La causa de la Tierra, considerada sagrada por las comunidades indígenas, sujeto de derechos y no venal.

 

– La causa del diálogo interreligioso, intercultural, e interétnico. No impuso su fe, ni afirmó que la religión cristiana fuera la única verdadera, sino que respetó y compartió las cosmovisiones, espiritualidades y sabidurías de las comunidades originarias, dialogó con ellas sin arrogancia ni complejo de superioridad y sin establecer jerarquías, al tiempo que reconoció a sus deidades.

 

– La causa de los mártires, empezando por el protomártir del cristianismo Jesús de Nazaret y siguiendo por el padre Joâo Bosco, asesinado en su presencia por la policía, monseñor Romero, arzobispo profético de San Salvador, a quien declaró santo en el memorable poema “San Romero de América, Pastor y Mártir Nuestro”, y por el martirio colectivo de los “indios crucificados”, sobre el que escribió un dramático y denunciante artículo en la Revista Internacional de Teología Concilium en 1983.

 

Casaldáliga es uno de los símbolos más luminosos del cristianismo liberador en pleno auge de los movimientos religiosos fundamentalistas que están cambiando el mapa religioso y político de América Latina. Se ha convertido en faro iluminador en la oscuridad del presente y en un momento de protagonismo de la extrema derecha política a nivel local y global, que constituye una amenaza para la democracia y juna perversión de los valores originarios del cristianismo.

 

Sus textos, apoyados en la autenticidad de su vida son hoy, a mi juicio, la mejor respuesta a dicho giro político ultraderechista y constituyen la base para la propuesta de una alternativa de una democracia radical, es decir, participativa, de base y en todos los ámbitos: ético, político, económico, social, laboral, cultural, educativo, ecológico, etc.

 

Ignacio Ellacuría dijo: “Con Monseñor Romero Dios pasó por El Salvador”. Yo me atrevo a afirmar: “Con Pedro Casaldáliga ‘el Dios de todos los nombres’ pasó por Brasil”.