12 de Setiembre de 2014
(Redacción – Religión Digital) "Mi único pecado en El Salvador es que empecé a trabajar con la gente sin derechos", ha dicho hoy a su llegada a España el sacerdote manchego Antonio Rodríguez, el padre Toño, después de haber permanecido detenido más de un mes en el país centroamericano, donde fue condenado por colaborar con las maras.
(Redacción – Religión Digital) "Mi único pecado en El Salvador es que empecé a trabajar con la gente sin derechos", ha dicho hoy a su llegada a España el sacerdote manchego Antonio Rodríguez, el padre Toño, después de haber permanecido detenido más de un mes en el país centroamericano, donde fue condenado por colaborar con las maras.
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