Con profundo pesar, desde Amerindia despedimos a Javier Galdona, maestro, compañero y referente para tantas generaciones.
Su vida estuvo marcada por una inquebrantable vocación de servicio, una profunda espiritualidad y una extraordinaria capacidad para ayudarnos a pensar críticamente, discernir con libertad y humanizar nuestros vínculos.
Su palabra lúcida, su escucha atenta y su permanente compromiso con la educación en valores dejaron una huella imborrable en quienes tuvimos el privilegio de compartir camino con él.
"Creer en la vida, incluso en su dureza; creer en la fe, incluso en la noche; creer en el amor, incluso cuando duele; es una forma concreta de resistencia frente a toda lógica de muerte, exclusión y descarte" Javier Galdona, Homilía 50.º aniversario.
Gracias Javier, por tu entrega, tu lucidez, tu acompañamiento y tu amor. Tu legado seguirá inspirando nuestro camino.