[Por: Eduardo de la Serna]
En el Evangelio de san Mateo, mientras está narrando el drama de la Pasión de Jesús, en el juicio que lleva adelante Poncio Pilato, misteriosamente el autor interrumpe brevemente el desarrollo del tema para introducir una referencia a la mujer del Procurador. Veamos: los sumos sacerdotes y los ancianos despliegan ante Pilato la acusación contra Jesús. Los lectores ya sabíamos que estos mismos se habían reunido en el palacio de Caifás y habían decidido capturarlo “con engaño y matarlo” (26,4). El gobernador, que no ve que el motivo sea demasiado grave, aunque presentarse como “rey de los judíos” podía ser algo preocupante (27,11), les propone liberarlo con ocasión de la Pascua. La alternativa era liberar a Barrabás, un “preso famoso” (27,16). Pilato, dice Mateo, se da cuenta que lo han entregado por envidia, por lo que no está demasiado dispuesto a condenarlo (27,18). Pero las autoridades judías logran convencer a los presentes de que soliciten la libertad de Barrabás a fin de que Jesús sea, finalmente, ejecutado (27,20). En medio de este momento de tensión, Mateo se interrumpe y nos dice que «Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer: "No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa"» (27,19)…
Descargue el artículo.
©2017 Amerindia - Todos los derechos reservados.