[Por: Luis Van de Velde]
¿Por qué caminos viene Dios a la historia? ¿Por qué caminos voy a encontrar yo concretamente a ese Dios que viene a salvar? ¿Por qué caminos El Salvador, en esta encrucijada, en este callejón sin salida, va a encontrar la salvación en ese Dios? ¿O es que se van a reír de nosotros, como se reían de los cristianos a los que escribió San Pedro? ¡No, hermanos! No es ilusión. Dios viene y sus caminos son bien cercanos a nosotros. Dios salva en la historia, en la vida de cada hombre, que es su propia historia. Allí sale Dios al encuentro. Qué satisfacción saber que no hay que irlo a buscar al desierto, no hay que irlo a buscar a tal punto del mundo. Allí están los caminos de Dios, son los caminos de la historia, son los caminos concretos de nuestra vida nacional, familiar, privada.” (Mons. Romero. homilía del 7 de diciembre de 1978).
En la introducción al capítulo «Dios» del libro El Evangelio de Monseñor Romero, Miguel Cavada y Jon Sobrino escriben: «Comenzar con Dios es lo más difícil para la mayoría de nosotros, pero fue lo más sencillo para monseñor Romero. Siempre lo llevó en su corazón y siempre trató de comunicarlo a los demás. Para monseñor Romero, Dios fue la realidad más central de su vida. A lo largo de su vida, ese Dios fue adquiriendo nuevos rostros. En los tres últimos años de su vida, se trataba claramente del Dios que ama y defiende al pobre y, por amarlo, exigió a monseñor Romero la entrega total de su vida»…
Descargue el artículo.
©2017 Amerindia - Todos los derechos reservados.