Jesús no fue viejo. No conoció la vejez. Ese hecho fue, incluso, una objeción que le hicieron los judíos: ¿Ni siquiera tienes cincuenta años y viste a Abraham? (Ju 8, 57). privilegiada desaparece. Pues, en la mente de Jesús la prioridad no debe ser dada a los viejos, sino a los niños. MOVIMIENTO TAMBIEN SOMOS IGLESIA-CHILE Rosas 2090 – D. Santiago – Chile – José Comblin
Jesús no fue viejo. No conoció la vejez. Ese hecho fue, incluso, una objeción que le hicieron los judíos: ¿Ni siquiera tienes cincuenta años y viste a Abraham? (Ju 8, 57). privilegiada desaparece. Pues, en la mente de Jesús la prioridad no debe ser dada a los viejos, sino a los niños. MOVIMIENTO TAMBIEN SOMOS IGLESIA-CHILE Rosas 2090 – D. Santiago – Chile – José Comblin






