Imagine que un organizador de la oposición fuese asesinado en plena luz del día en Argentina, Bolivia, Ecuador o Venezuela por hombres armados y enmascarados, o secuestrado y asesinado por guardias armados de un partidario conocido del gobierno. Sería noticia de primera plana en el New York Times, y en todas las noticias de televisión Mark Weisbrot,
Imagine que un organizador de la oposición fuese asesinado en plena luz del día en Argentina, Bolivia, Ecuador o Venezuela por hombres armados y enmascarados, o secuestrado y asesinado por guardias armados de un partidario conocido del gobierno. Sería noticia de primera plana en el New York Times, y en todas las noticias de televisión Mark Weisbrot,






