[Por: Jesús Bastante | Religión Digital]
El escándalo en la Iglesia chilena está llegando a límites insospechados, incluso de cierta violencia. Eso es lo que debieron pensar aquellos conductores que pasaron junto al puente Condell de la ciudad de Providencia, y se encontraron colgados tres muñecos que simulaban ser cardenales. “Cura abusador, a la horca por traidor”, se podía leer en los carteles adjuntos…
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