(Xabier Pikaza Ibarrondo) Así quiero recordarte, Óscar Romero, treinta y cinco años después de tu muerte, separado y muy cerca del Papa Juan Pablo II, que no entendió tu camino. No ibas para Beato, no habías hecho carrera para obispo mártir, ni te habías preparado para hablar de la justicia como hablaste… Pero te cambió la realidad de tu pueblo y lo hiciste, aunque algunos no te comprendieran.
(Xabier Pikaza Ibarrondo) Así quiero recordarte, Óscar Romero, treinta y cinco años después de tu muerte, separado y muy cerca del Papa Juan Pablo II, que no entendió tu camino. No ibas para Beato, no habías hecho carrera para obispo mártir, ni te habías preparado para hablar de la justicia como hablaste… Pero te cambió la realidad de tu pueblo y lo hiciste, aunque algunos no te comprendieran.






