Tiempos de mano dura, tiempos de Misericordia
[Eduardo Rodríguez]
[Por: Eduardo Rodríguez]
“Venimos de tiempos de mano dura en la iglesia. Que cuando más arriba ibas, más duro era el puño. Pero en estos andares de la historia, de golpe, inesperadamente, da la impresión de que el Espíritu ‘manipuló’ conciencias a su modo, santamente y hubo papa. Y resultó con mayúscula. Y era porteño. De Flores. Del San Lorenzo del 46, el de Farro, Pontoni y Martino. Y atento a los movimientos populares, al pueblo. Y mira también, con buena cara, al peronismo de su patria. Y no se va a vivir a lo profundo de las cinco o seis estrellas del palacio vaticano. Queda en una periferia de dos o tres estrellas. Santa Marta, le llaman (no conozco el lugar, ni Roma, ni el Vaticano por eso en lo de las estrellas, verseo; es más o menos). Desanda algunas estrellas palaciegas. Se va corriendo del centro a las orillas. Avanza para atrás: crece para menos (…)”.
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