El 30 de septiembre, el arzobispo de San Salvador, Monseñor Escobar Alas, cerró sin previo aviso, sin consulta con el clero ni con las víctimas, la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado y despidió el personal, entre ellos, abogados que llevaban los procesos legales abiertos por las masacres de el Sumpul (Chalatenango), El Mozote (Morazán) y la Quesera (Bajo Lempa Usulután).
El 30 de septiembre, el arzobispo de San Salvador, Monseñor Escobar Alas, cerró sin previo aviso, sin consulta con el clero ni con las víctimas, la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado y despidió el personal, entre ellos, abogados que llevaban los procesos legales abiertos por las masacres de el Sumpul (Chalatenango), El Mozote (Morazán) y la Quesera (Bajo Lempa Usulután).






